CeeDee Lamb fue la estrella del partido con 17 recepciones, 189 yardas, pero sobre todo al anotar el touchdown del triunfo.
HOUSTON – Los Dallas Cowboys tuvieron que reponerse durante todo el partido, incluso a su propia defensa y a las decisiones de sus entrenadores, para vencer a los Houston Texans 34-30.
Y mucho tuvo que ver CeeDee Lamb, quien tuvo un día espectacular de 17 recepciones, 189 yardas, pero sobre todo el touchdown del triunfo que bien podría ser el que salve la temporada.
“Yo quería que supiera ‘Schotty’ (Brian Schottehmeier, entrenador en jefe los Cowboys) que lo respaldo”, dijo Lamb en el vestidor visitante del rebautizado Reliant Stadium. “Estoy con él. Soy uno de sus soldados más fuertes. Voy a cualquier batalla con él”.
Lamb se refería a recuperarse de la derrota de último segundo ante los Baltimore Ravens que sufrieron en Río de Janeiro, de la que el entrenador Schotthenheimer se culpó y disculpó de manera privada y pública el pasado martes.
El estelar receptor abierto de los Cowboys (2-2) pasó este domingo por encima de Houston que seguirán sin ganar y cuyas probabilidades de avanzar a postemporada se han reducido de sobre manera, en una campaña que comenzó con muy altas expectativas en el aniversario 25 del debut de la franquicia en la NFL.
“Es una derrota que duele”, reconoció el quarterback de los Texans (0-4) C.J. Stroud. “Hemos tenido partidos muy cerrados, pero al final no hemos podido ganar. Y eso solo se resuelve trabajando más duro”.
Stroud pasó para 347 yardas de 21 pases completos en 31 intentos, con dos touchdowns; el primero desde la serie ofensiva inaugural del partido y envíos de 45 y 52 yardas en las primeras dos series ofensivas.
La defensiva de Dallas puso siempre contra la pared a su ofensiva y de nueva cuenta exhibió la incapacidad para cubrir pases, aunque mejoró en su presión al quarterback que se reflejó directo en el marcador final.
Logró dos capturas de Stroud, que representan la misma cantidad de los primeros tres partidos combinados. Rashan Gary tuvo su primera captura desde octubre del año pasado cuando jugaba para los Green Bay Packers.
El esquinero Joey Porter Jr. también cooperó. Participó en una veintena de jugadas, apenas con dos entrenamientos desde que el miércoles por la noche fue adquirido por los Cowboys.
El mariscal de campo Dak Prescott estuvo bajo presión toda la tarde; fue capturado tres veces, pero no perdió balones, a pesar de que comenzó el partido muy impreciso.
Javonte Williams anotó los primeros tres touchdowns de Dallas y George Pickens apenas tuvo dos recepciones, incluída una de 53 yardas, y provocó dos castigos en zona de anotación, que fueron claves en la segunda mitad para la remontada de los Cowboys.
“He visto mucho tiempo a CeeDee y fui compañero de George (Pickens), así que nada me sorprende”, dijo Porter. “Así que estoy feliz de que ahora estoy de su lado”.
Con apenas 30 segundos en el reloj de la primera mitad, el entrenador Schottenheimer mandó a Brandon Aubrey a intentar gol de campo de 65 yardas, que falló y dejó la situación de campo para que cuatro jugadas después los Texans metieran gol de campo de 54 yardas y se fueran al descanso arriba 23-13 cuando dominaban por completo el partido.
“Fue un partido divertido”, aseguró Prescott, quien pasó para 335 yardas. “De eso se trata el fútbol americano. Sí me golpearon. Enfrenté a una muy buena defensa. Me voy a casa adolorido, pero contento”.
El asfixiante calendario de los Cowboys continuará el próximo jueves, cuando reciban a los Tampa Bay Buccaneers (0-4), apenas en su segundo partido de la temporada en casa.
