Dante Moore, QB Oregon, terminó en hospital por golpe tardío

La jugada fue un boost de motivación para los Ducks que jugaron con más intensidad en el triunfo ante USC


LOS ANGELES -- Poco después de iniciado el primer cuarto del enfrentamiento entre Oregon (n.º 20) y USC (n.º 12) —un partido cargado de emoción y de gran trascendencia—, el mariscal de campo estrella de los Ducks, Dante Moore, fue retirado del campo en un carrito y trasladado en ambulancia al hospital tras recibir un golpe tardío del apoyador de los Trojans, Desman Stephens II.

El impacto, ocurrido cuando Moore intentaba deslizarse durante una jugada de carrera improvisada, hizo que la cabeza del mariscal de campo golpeara violentamente el suelo, dejándolo tendido en el campo durante un tiempo prolongado. La acción desencadenó una trifulca entre ambos equipos. Stephens fue expulsado por una infracción de contacto ilegal a la cabeza o cuello (targeting).

"Fue una jugada repugnante", declaró el entrenador de Oregon, Dan Lanning, tras la victoria de los Ducks por 41-27. "La energía cambió. Muchos jugadores en la banda estaban muy afectados emocionalmente en ese momento, incluyéndome a mí".

Tras reunirse todo el equipo alrededor de Moore, este fue trasladado al cercano Hospital General del Condado de Los Angeles. Un portavoz del equipo informó que el jugador conservaba la movilidad en todas sus extremidades y estaba siendo sometido a una evaluación exhaustiva.

Lanning ofreció noticias positivas después del partido.

"Está en proceso de recuperación, así que no quiero adelantarme a los hechos, pero se está moviendo", dijo Lanning. "Tiene capacidad de movimiento. Así que seguimos evaluándolo".

Dante Moore, quien figuraba como una de las principales promesas para el draft de la NFL de 2027 y era candidato al Trofeo Heisman antes de la temporada, fue sustituido por Dylan Raiola, jugador transferido desde Nebraska. Con las emociones a flor de piel tras la salida de Moore, Lanning reunió al equipo para una oración, y los Ducks se sintieron motivados y unidos ante su ausencia.

"Verlo así sacudió a todo el equipo", comentó Raiola. "Pero, al mismo tiempo, sabíamos que era nuestro hermano y que íbamos a luchar por él".

Por su parte, el esquinero Brandon Finney Jr. señaló: "Esto unió aún más a un equipo que ya estaba cohesionado. Lo importante era asegurarnos de mantener una agresividad controlada".

Tras procesar su reacción inicial ante el golpe, Lanning desafió a su equipo a jugar con pasión "entre los silbatazos", consciente de que la tensión y el juego brusco entre ambos equipos probablemente continuarían durante todo el partido.

"Se realizan algunos ejercicios de respiración", comentó Lanning. "Me pareció que nuestros jugadores mantuvieron una compostura increíble durante toda la noche".

Varios jugadores de Oregon calificaron la acción de Stephens como una jugada sucia. Aunque Stephens fue expulsado, regresó a la zona de banquillos de USC para presenciar el resto del encuentro. Al preguntársele por qué se permitió a Stephens volver a la banda, el entrenador de USC, Lincoln Riley, respondió que fue porque "forma parte de nuestro equipo de fútbol americano".

Riley comenzó su conferencia de prensa expresando su deseo de que Moore estuviera bien, y Lanning elogió el interés que Riley mostró tras el partido por el estado de salud del jugador. Cuando se le preguntó si Stephens debería recibir una sanción adicional por el golpe, Lanning indicó que dejaba esa decisión en manos de la conferencia Big Ten o de Riley. No obstante, quiso recalcar que "nuestros jugadores respetan el deporte".

"Sabíamos que fue una jugada muy sucia", declaró Dierre Hill Jr., corredor de Oregon. "Eso encendió una llama en mi interior. Teníamos un plan para jugar con velocidad y contundencia física. Cuando ocurrió aquello, esa intensidad aumentó aún más".

La agresividad física de Oregon en la segunda mitad superó a los Trojans, que vieron cómo el rival les aventajaba por 28-17 en los dos últimos cuartos. Incluso sin Moore, el ataque de los Ducks no perdió el ritmo en absoluto. Raiola terminó el partido con 289 yardas y dos touchdowns.

"El objetivo final es ganar", afirmó Raiola. "No importa cómo suceda, ni —lamentablemente— quién caiga lesionado; el fútbol americano no siente lástima por nosotros. Tenemos que dar un paso al frente y seguir luchando. Y eso fue exactamente lo que hicieron nuestros compañeros en el vestuario... Salió el lobo que llevamos dentro y nos aseguramos de que nuestra presa sintiera aquello para lo que nos habíamos estado preparando toda la semana".

Por si la victoria en sí no fuera suficiente satisfacción, Lanning no dudó en disfrutarla aún más durante su conferencia de prensa. Cuestionó la asistencia de público a los partidos de local de la USC, señalando que no había visto el Coliseum lleno en toda la temporada hasta que los Ducks visitaron la ciudad.

También lanzó un comentario espontáneo sobre el historial reciente de Oregon frente a la USC.

"Llevamos un 3-0 contra ellos", dijo Lanning. "Supongo que, si eres un buen jugador de fútbol americano de la zona, deberías venir a Oregon. O puedes quedarte en Los Angeles e ir a un concierto de Chris Brown".