FLORHAM PARK -- Dos días después de recibir un voto de confianza del entrenador en jefe Todd Bowles, el criticado mariscal de campo de los New York Jets, Ryan Fitzpatrick, recibió un gran apoyo públicamente por su más férreo defensor en el vestuario, el receptor abiertoBrandon Marshall.
Marshall dijo que Fitzpatrick es imperturbable, por su caída histórica en las últimas dos semanas.
"El Fitz habitual", declaró Marshall. "Eso es lo que amamos de él. Es nuestra ancla. Mantiene todo firme".
Esta fue otra analogía náutica de Marshall, quien siguió esa ruta tras la derrota del domingo ante los Seattle Seahawks. Dijo que Fitzpatrick debería ser exonerado de muchas de sus intercepciones por temas fuera de su control, como pases dejados caer y pobres rutas.
"Cuando analizas las intercepciones de Fitz, se puede ver que cuatro o cinco de ellas son errores de los receptores", indicó Marshall. "Los cortes en Kansas City, fueron nuestra culpa. Jalin[Marshall] corrió una mala ruta. El partido pasado, corrí una ruta de poste. Se suponía que debía correr inclinado. Eso fue mi culpa. Eso es mala comunicación. Se supone que yo debía entenderlo".
Marshall también señaló que dos intercepciones se produjeron por balones desviados en las manos de Robby Anderson y Quincy Enunwa.
Pero siguen quedando seis intercepciones responsabilidad de Fitzpatrick, que son demasiadas en cuatro partidos. Tiene nueve intercepciones en los últimos dos, la mayor cantidad para cualquier mariscal en los últimos 30 años.
Fitzpatrick sigue siendo la mejor apuesta de los Jets y de Bowls, pero no puede tener otro juego con tres intercepciones. En caso que se lo pregunten. El último mariscal con 12 intercepciones en un lapso de tres partidos fue George Blanda (1965). El último con 11 intercepciones en un periodo de tres partidos fue Peyton Manning (2010).
Blanda está en el Salón de la Fama y Manning lo estará algún día.
