SANTA CLARA, Calif. -- Antes de acceder a convertirse en gerente general de los San Francisco 49ers, John Lynch tenía algunas preguntas sobre el tema de la reciente reputación del equipo por las fugas de información.
Así que Lynch decidió usar su candidatura para el trabajo para poner al equipo a prueba. Hablando para KNBR Radio en San Francisco, el miércoles por la mañana, Lynch dijo que le pidió al CEO Jed York y al ejecutivo Paraag Marathe que mantuvieran en secreto su nombre durante la búsqueda de un nuevo gerente general.
“Hice la gran petición de que esto se mantuviera en secreto”, dijo Lynch. “Primero que nada, ¿saben qué estaba haciendo? Parte de los rumores son cosas que salen volando de ese edificio. Así que quería ver si podía confiar en este edificio, ésa fue parte de mi mentalidad”.
En los últimos años, los 49ers son conocidos por la información que dejan escapar y que incluye de manera notoria la preocupación por el estatus del quarterback Colin Kaepernick y, más recientemente, las noticias de que el coach Chip Kelly y el gerente general Trent Baalke, serían despedidos la noche anterior al final de la campaña ante Seattle.
Cuando Lynch habló con los medios del área de la bahía en una conferencia telefónica el lunes, mencionó repetidamente su deseo de cuestionar a los líderes de los Niners con “preguntas difíciles”. Mientras declinó ser específico en ese momento, mencionó lo importante que era para él que su nombre no saliera a la luz pública.
Mientras los Niners fueron transparentes la mayor parte del tiempo durante el proceso de entrevistar a nueve candidatos para la gerencia general y seis para el puesto de head coach, el nombre de Lynch no se mencionó hasta el momento en el que fue contratado.
No es que necesitara el trabajo, porque estaba feliz como analista en la cadena Fox, Lynch dijo que no siente miedo por la responsabilidad de lo que él llama el “elefante en la habitación”.
“Estoy increíblemente agradecido y afortunado en este mundo de que las cosas se mantuvieran en silencio por lo que hice, eso me permitió evaluar verdaderamente la situación, hacer las preguntas difíciles, para conocer a la gente con la que voy a trabajar y cualquier elefante en la habitación”, dijo Lynch el lunes.
“No necesitaba el trabajo. Así que eso me dio una gran posición para adelantarme y hacer esas preguntas, estoy orgulloso de la forma en que sucedió. Estoy orgulloso por la forma en que respondieron”.
“Mucha gente está diciendo, por qué era tan importante mantenerlo en secreto, gente cercana me ha preguntado eso. Quería ser capaz de evaluar la situación según se desarrollaba, y pensé que sería mucho más fácil si no tenía a todo el mundo respirando debajo de mi garganta”.
De acuerdo con Lynch, York respondió de manera satisfactoria a cada una de sus preguntas, verbalmente, y con sus acciones durante el proceso de entrevistas.
“Necesitábamos tener claro esto, ‘¿quiero trabajar para esta gente?’. Puedo decirles lo que encontré, mi interacción con Yed York: Es un tipo que todo lo que quiere hacer es ganar”.
“Él está cansado de las luchas que hay en el edificio. Quiere armonía. Quiere darnos los recursos, quiere ser un apoyo para el mecanismo, pero no se quiere interponer en el camino, quiere dejarnos trabajar. Para mí, ése es un trato genial”.
