FOXBOROUGH -- El receptor abierto de los New England Patriots, Julian Edelman, quien se espera regrese de una fractura en su pie izquierdo para el partido de la Ronda Divisional del sábado contra los Kansas City Chiefs, no quita el pie del acelerador.
"Voy a salir a toda velocidad. Si se va, se va", declaró Edelman este lunes después de entrenar.
Edelman se lesionó el pie el 15 de noviembre contra los New York Giants y no ha jugado desde entonces. Era el líder receptor de los Patriots en ese momento, con 61 recepciones.
Su ausencia ha afectado a la ofensiva de los Patriots, sobre todo en terceras oportunidades. Cuando Edelman ha estado en el campo esta temporada, la ofensiva ha convertido el 50 por ciento de sus terceros intentos, cuando no ha estado, esa cifra cae hasta el 33 por ciento.
Más temprano este lunes, Edelman fue visto realizando cortes y acelerando en la práctica. Sin mencionar en qué porcentaje se encuentra, dijo que sigue mejorando y que por momentos se le ha pedido que no apresure tanto las cosas.
"Soy mi peor enemigo cuando se trata de eso, de tratar de apresurar las cosas", reconoció. "Tuvimos a nuestro personal trabajando conmigo para evitar que me lastimara. Así que creo que lo hemos manejado muy bien".
Edelman y Tom Brady pasaron tiempo extra trabajando juntos durante la semana de descanso del equipo en los playoffs, y también ayuda que este es su séptimo año juntos como compañeros.
"Trabajamos mucho juntos, y lo conozco y me conoce, pero tenemos que trabajar muy duro esta semana para recuperar el terreno perdido. Eso es lo que vamos a tratar de hacer", sentenció Edelman, reconociendo también que recuperar su acondicionamiento de juego "va a ser difícil" porque no hay nada que duplique el jugar partidos de fútbol americano.
Con el anticipado regreso de Edelman, y la expectativa que su compañero receptor Danny Amendola (rodilla izquierda) posiblemente sea utilizado más de lo que ha sido en las últimas semanas, le daría a los Patriots dos receptores confiables para acompañar al ala cerrada Rob Gronkowski.
Eso podría ser la chispa que necesita la ofensiva, que ha tenido problemas para encenderse en las últimas semanas.
También, Edelman se describió como "más concentrado que ansioso". Estar marginado por lesión fue difícil para él.
"La gente no se da cuenta que pones mucho en esto, no sólo durante la temporada sino antes de la campaña. Es un trabajo de 12 meses y pongo mi corazón y mi alma en todo lo que hago para estar listo para la temporada", señaló. "No poder salir y competir con los chicos que trabajo duro todos los días en la primavera y verano, apesta".
