Batalla campal en el final del duelo entre Talleres y Atlético Tucumán por el Torneo Proyección

Atlético Tucumán venció 2-0 a Talleres por el Torneo Proyección, pero el resultado quedó relegado a un segundo plano por los graves incidentes registrados en el cierre del encuentro.

El escándalo comenzó luego del segundo gol del conjunto tucumano. Gabriel Abeldaño apareció sobre el final para marcar el 2-0 y, en medio de la celebración, le gritó el tanto a un futbolista de Talleres. El gesto provocó una reacción inmediata y desencadenó un fuerte enfrentamiento entre los jugadores de ambos equipos.

La situación fue creciendo en intensidad y terminó involucrando también a personas ubicadas en las inmediaciones del campo de juego. Lautaro Acosta y su hermano Rodrigo protagonizaron un fuerte encontronazo con hinchas locales, lo que derivó en una pelea generalizada entre jugadores y parte del público.

Talleres afrontó buena parte del encuentro en inferioridad numérica, ya que terminó jugando con nueve futbolistas luego de las expulsiones de Sorio y Ribera.

Polémica desde el comienzo

El partido ya había comenzado envuelto en controversia. En una de las primeras acciones de peligro en el segundo tiempo, un remate de Atlético Tucumán dio en el travesaño y, pese a las dudas sobre si la pelota había ingresado completamente, el árbitro Albornoz convalidó el gol.

La decisión generó protestas del conjunto cordobés y marcó el tono de un encuentro que terminó de la peor manera. Con el 2-0 consumado, la tensión explotó definitivamente y el cierre del partido dejó una imagen lamentable en el Torneo Proyección, con jugadores enfrentándose dentro del campo y cruces con parte del público.

Más allá del resultado, los graves incidentes empañaron el partido.