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La gran revolución de Gallardo en River

El 6 de junio de 2014, Marcelo Gallardo asumió como entrenador de River Plate tras la salida de Ramón Díaz y comenzó un camino que en poco tiempo lo ubicaría como uno de los más grandes ídolos de la historia del club.

En poco menos de seis años al mando del Millonario, el Muñeco formó muy buenos equipos, logró reinventarse ante salidas de jugadores y algunos mercados de pocos o ningún refuerzo, estableció un estilo de juego propio marcado por la intensidad y el fútbol ofensivo. En total, lleva dirigidos 295 partidos con 154 victorias, 83 empates y 58 derrotas, pero sobre todas las cosas, obtuvo nada menos que 11 títulos.

La Sudamericana 2014 fue uno de los más especiales y no solamente por tratarse del primero del director técnico. También representó la vuelta del conjunto de Núñez a una consagración internacional desde la Supercopa 1997. Además, contó con el sabor agregado de dejar en el camino a Boca, algo que con el tiempo se repetiría en varias ocasiones.

Esta conquista trajo consigo la clasificación a otras dos copas y su equipo no desperdició la oportunidad de seguir sumando trofeos a sus vitrinas. Primero, fue la Recopa 2015 donde venció a San Lorenzo, vigente campeón de la Libertadores, con un resultado global de 2-0 con goles de Carlos Sánchez. Más tarde, consiguió también la Suruga Bank 2015 al derrotar 3-0 al Gamba Osaka en Japón con tantos del volante uruguayo, Gabriel Mercado y Gonzalo Martínez.

Pero apenas seis días antes de esa travesía a tierras niponas, bajo una torrencial lluvia que caía en el Estadio Monumental, River le ganó 3-0 a Tigres en la vuelta por la final de la CONMEBOL Libertadores 2015 y festejó por tercera vez en su larga historia la obtención del certamen más codiciado del continente. Algo que no alcanzaba desde 1996 cuando el propio Gallardo, de tan solo 20 años, era parte del plantel. Como aliciente, aquí también superó al clásico rival en la serie de octavos que finalizó con el tristemente recordado episodio del gas pimienta.

Más de un año después de aquella victoria, el Millonario volvió a aprovechar su chance para sumar un nuevo título internacional al quedarse con la Recopa 2016, batiendo a Independiente Santa Fe tras una serie que terminó 0-0 en la ida, pero 2-1 en la vuelta gracias al aporte goleador de Sebastián Driussi y Lucas Alario. El equipo del ya para entonces apodado “Napoleón” comenzaba a acostumbrarse a las vueltas olímpicas y se establecía como dominador en todo América.

En este mismo punto, llegó también la primera consagración en el plano nacional. La “Banda Roja” se impuso 4-3 a Rosario Central en una verdaderamente épica final disputada en el Mario Alberto Kempes de Córdoba y levantó la Copa Argentina 2016, un trofeo inédito para la institución que además se había tornado especialmente importante para obtener el pase la siguiente edición de la Libertadores.

En dicha competición, River sufrió una de sus caídas más duras en la era de Marcelo Gallardo al ser eliminado en semifinales ante Lanús tras llevar una ventaja de tres goles en el global. Sin embargo, logró cerrar el año repitiendo su corona en la Copa Argentina 2017 al derrotar 2-1 a Atlético Tucumán en la definición jugada en el Estadio Malvinas Argentina de Mendoza con goles de Ignacio Scocco e Ignacio Fernández.

Aquel bicampeonato le valió a River la clasificación a las Supercopa Argentina 2017, un certamen que se le había escapado en 2014 y 2016 a manos de Huracán y Lanús, pero en esta oportunidad llevaba un condimento extra: su rival era Boca Juniors. Por segunda vez en la historia de los Superclásicos, un título estaba en juego.

El equipo del Muñeco llegó a la cita en una situación comprometida e incluso en los medios ya se hablaba de un posible fin de ciclo si el desenlace no era favorable. No obstante, con goles del Pity Martínez y Scocco y una gran actuación de Franco Armani en el arco, el Millonario volvió a festejar en Mendoza y el DT sumó una nueva estrella a su palmarés.

La posibilidad de revancha para el clásico rival no tardó prácticamente nada en llegar. La Libertadores 2018 los volvió a poner cara a cara y el mundo entero posó sus ojos en Sudamérica para un enfrentamiento de proporciones nunca antes vistas a nivel clubes. Luego de un vibrante 2-2 en la ida jugada en la Bombonera, los incidentes en las adyacencias del Monumental previo al duelo de vuelta terminaron llevando el encuentro decisivo al Santiago Bernabéu de Madrid.

Allí, Gallardo y River consiguieron el título más importante sus vidas al vencer 3-1 al equipo de Guillermo Barros Schelotto con los goles de Lucas Pratto, Juan Fernando Quintero y Gonzalo Martínez que quedarán grabados para siempre en los recuerdos de sus hinchas.

Una vez más, el elenco de Núñez se clasificó a la Recopa 2019 y luego de perder 1-0 como visitante en la ida ante Athletico Paranaense, logró reaccionar en casa para imponerse por 3-0 con tantos de Nacho Fernández, Pratto y Matías Suárez, sumando así su décima conquista desde la llegada del entrenador.

En el cierre del mismo año, estuvo muy cerca de conseguir el bicampeonato en la Libertadores, pero terminó sufriendo una dura derrota sobre la hora en la final ante Flamengo y tuvo que conformarse con la obtención de la Copa Argentina 2019. El triunfo 3-0 en la definición ante Central Córdoba de Santiago del Estero marcó el undécimo y, hasta el momento, último título de Marcelo Gallardo como director técnico de River Plate.