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Julio Buffarini, en Frente a Frente: "Invertí en mí y ayudé a San Lorenzo para que me comprara"

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Buffarini recordó el camino de San Lorenzo hasta coronarse en la Libertadores (4:37)

El cordobés, hoy en Boca, fue uno de los símbolos del equipo del Patón Bauza. No te pierdas el mano a mano imperdible con Alejandro Fantino. (4:37)

Julio Buffarini, futbolista de Boca Juniors, charló con Alejandro Fantino en Frente a Frente sobre sus inicios en el fútbol, su paso por San Lorenzo, la final del Mundial de Clubes que disputó ante el Real Madrid de Cristiano Ronaldo y la relación con Lionel Messi, entre otros temas.

A continuación, las mejores frases de la entrevista con ESPN:

LA PANDEMIA Y LA FAMILIA
"Es un momento complicado pero estoy convencido que todos los argentinos vamos a salir adelante de esta situación dura".

"Relaciono esto que está pasando un poco con mi tema... Cuesta llegar a clubes grandes, todo a través de un sacrificio, de ser positivo, siempre estoy convencido de que las cosas van a salir bien. Hablo mucho con mi esposa y mi nena en casa, con mis padres, que se cuiden y no se confíen, sigan los protocolos, disfrutar otras cosas que normalmente no se puede dentro de tu casa. Mi mamá me mandó ahora una foto de mi papá haciendo barbijos, porque no puede ir como hacía siempre al club a jugar a las cartas o las bochas o a ver a otros cuando juegan. Van a valorar la casa y lo importante que es para cada uno".

"De chico, en mi pueblo, General Cabrera, en la provincia de Córdoba, era muy difícil que me hicieron dormir la siesta, por ejemplo, o le hiciera caso a mi vieja si me decía 'sentate acá a mirar dibujitos'. Me iba a andar a caballo, andar con mis amigos. En mi ciudad se conocen todos. Hay 15.000 habitantes. Mi mamá trabajaba y después siguió como ama de casa. Y mi papá se dedicaba a las soldaduras y después tuvo una pollería. Hacía pollos asados y yo lo ayudaba en la época que jugaba en Talleres, repartiendo pollos. Si en la B Nacional jugaba jueves o viernes, el domingo laburaba con él".

Ahora me gusta leer mucho, sobre fútbol bastante. Me leí el libro de Guardiola, el de Simeone, salvando las diferencias entre lo que propone uno y otro. Me ayuda mucho eso. Me enganché con mi señora con series, que me sirve para salir así un poco del fútbol. Y escucho mucho música".

SUS INICIOS CON MUCHA PERSEVERANCIA

"Siempre inculco el tema de la perseverancia, es una característica mía. Obvio que estos años la gente me conoce por haber jugado en San Lorenzo, en San Pablo, la Selección y ahora en Boca. Pero mi carrera fue una lucha constante, pasando por Talleres, Atlético Tucumán y Ferro... A los 14, 15 años, vine a probarme cuatro o cinco veces a Boca. Cuando iban 'cazadores de talentos' a ciudades cercanas en Córdoba, iba, me probaban y de Atalaya me traían a probar suerte acá. Tuve la suerte de empezar en la Sexta de Talleres y cuando iba a subir a Primera, a los 16 años, tuve una hernia inguinal y me operaron".

"En la Liga Cordobesa jugué de enganche. ¿Cómo Román? No, jaja... Jugué de doble cinco y de enganche y mis padres, locos del fútbol, hicieron todo lo posible para que yo pudiera probarme y llegar lejos. En Atalaya, en Córdoba, me pusieron de volante por derecha y fui quedando ahí. Después empecé a ser lateral, con los años, por mi ida y vuelta constante".

"Mis viejos no tuvieron la suerte de poder entrar a la cancha en los anteriores títulos en Boca. Esta vez, en el último partido, contra Gimnasia y Esgrima La Plata, siendo siempre yo muy positivo, les dije: 'Vengan porque tengo la sensación de que las cosas van a salir bien'. Mi mamá no es de venir mucho porque en la cancha sufre mucho. Cuando termina y ya somos campeones, festejé con mis compañeros, por todo lo que remamos todos los días, y después salí rápido a buscar a mis padres, a mi señora y mi nena, y entraron todos a la cancha. Me miro mi viejo y me dice: 'Ja, hay que jugar acá adentro'. Porque no es lo mismo verlo desde la tribuna que estar adentro, porque parece que la gente se te cae encima. Ahí le dije: 'Viste, no es lo mismo jugar con 70.000 personas que con 100...".

LA LLEGADA Y EL ÉXITO EN SAN LORENZO
"Yo pasé de Talleres a Tucumán y de ahí me vine a Ferro con el pase en mi poder. Cuando estuve en Ferro me buscaron algunos clubes grandes. En ese momento decidí ir a San Lorenzo, que no estaba bien con el promedio ni a nivel de institución. En lugar de invertir en algo, invertí en mí y ayudé a San Lorenzo que me compraba el 50%, porque no le alcanzaba. Unos amigos me dijeron que estaba loco. Les dije que se quedaran tranquilos, que ahí iba a comenzar mi carrera en un grande. Y ellos estuvieron en la cancha cuando nos salvamos del descenso frente a Instituto".

"Yo había jugado cinco años en Talleres, que en el Interior es muy grande. Es el equipo que me marcó y me dio los valores. Y ya en San Lorenzo fue algo muy loco, porque nadie quería ir. Además, nadie me conocía. Quedaban 10 partidos para pelearla y nos salvamos del descenso".

"El camino a ganar la Copa Libertadores fue durísimo. Siempre tenés la ilusión, pero la realidad es que era muy difícil y para colmo el club nunca la había ganado. Después en la final contra El Nacional de Paraguay ya teníamos la obligación de ser campeones. Hubo un partido clave contra Gremio: se la tiraron por arriba a Torrico en Brasil, la pelota va a entrar, la cancha mojada y me tiré y la saqué. Ahí por dentro pensé que estábamos iluminados. Después Dudé hizo el gol cerca del final y por suerte pasamos por penales. Creí que esa tenía que ser para nosotros. Nos tocó Cruzeiro, que era puntero del Brasileirao, ganamos 1-0 a acá y nos salvamos con lo justo allá sobre la hora del primer tiempo. Eran señales de que se nos tenía que dar. Eliminamos bien al Bolívar y en la final en Paraguay nos costó, aunque Ortigoza metió un penal y pudimos ganarla. La verdad que tiene un valor enorme".

LA EXPERIENCIA DEL MUNDIAL DE CLUBES
"En el Mundial de Clubes, contra el Real Madrid, estaba Cristiano Ronaldo, Benzema, Kroos, Casillas, Sergio Ramos, un equipazo. Nos metió el gol Ramos de cabeza en el final del primer tiempo. Se nos había ido jugadores importantísimos, como Piatti y Correa, pero igual hicimos un buen papel. Tuve una anécdota linda en ese viaje, porque a la vuelta miro el diario Marca y pusieron a Toni Kroos de figura de ellos y a mí de San Lorenzo. Ahí dije: '¿Qué pasa acá? Se equivocaron'. Me sentí muy bien a mi esfuerzo para poder llegar hasta ahí".

"Me sorprendió Cristiano, su definición, su dribling. También la precisión de Kroos, cómo maneja la pelota, los movimientos de Benzema. Ya en la postura de caminar al entrar a la cancha ya te das cuenta que son máquinas. Tienen esa presencia desde la primera imagen. Después, con el transcurso del partido, veo que le dejo el codo en una pelota que disputamos y me miró, no fue mal, pero noté que no están acostumbrados a eso. Me fui y seguí en el juego, no me podía desconcentrar en ese nivel. Igual, ni estando al ciento por ciento pudimos con ellos".

LA IDOLATRÍA POR MESSI
"Soy fanático de Messi, para mí es el número uno. Después viene Cristiano Ronaldo. Yo a Messi lo amo. Lo admiro y tuve la suerte de conocerlo como persona, que es lo más importante, cómo es él. Es humilde, sencillo, no habla mucho, conmigo sí se acercó bastante y charlamos. Me sorprendió muchísimo. Se me iluminan los ojos al hablar de él, por lo que hace, para los que nos gusta el fútbol. A Diego (Maradona) no lo pude ver, por la edad que tengo, pero sí en videos. Como amo el fútbol, lo veo y quiero que sus partidos duren más".

"La primera citación a la Selección fue cuando yo estaba en San Pablo. Fue por Eliminatorias contra Brasil y yo estaba dos días antes. No podía dormir, por la ansiedad de conocerlo, llegaba con Mascherano, Agüero, Di María, todos jugadores que te generan mucho... No me animé a decirle a Messi que es mi ídolo. Cuando llegó y me saludó, dije 'Uh, me conoce, jaja...'".

LOS GRANDES MOMENTOS QUE LO MARCARON
"El nacimiento de mi nena me marcó. La primera vez que jugué en Primera, con Talleres, fue contra Defensa y Justicia de visitante. Me tocó hacer la pretemporada y al terminar me dijeron que no iba a volver a mi categoría porque el domingo tenía que debutar en Primera. El técnico fue Roberto Saporiti y me consolidé mucho con el 'Tigre' Gareca".

"Otro momento clave para mí fue haber ganado la Copa Libertadores con San Lorenzo. También haber llegado a estar en la Selección de Argentina, con una camada bárbara, compartir con ellos lindas experiencias. Otra cosa fue que mi mamá, ante Tigre en La Bombonera, fue porque le insistí, fue con mi tía y justo me tocó meter mi primer gol en Boca en el arco donde ella estaba ahí cerca. Eso también me marcó mucho".