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A 80 años del primer partido oficial: 10 hitos de La Bombonera

@BocaJrsOficial

El 2 de junio de 1940, hace 80 años, se jugó el primer partido oficial en La Bombonera. Por la novena fecha del campeonato de Primera División, el xeneize derrotó 2 a 0 a Newell’s Old Boys de Rosario, con goles de Ricardo Alarcón y Bernardo Gandulla.

El 25 de mayo, una semana antes, se había realizado la inauguración oficial, con un amistoso frente a San Lorenzo de Almagro donde también se impuso el local por 2 a 0, con otro gol de Alarcón y uno de Aníbal Tenorio.

El mítico estadio es considerado por muchos como el mejor del mundo, por su particular estructura y por cómo se viven los partidos en el campo de juego y en las tribunas. “La Bombonera late”, dicen sus hinchas, que cuando saltan hacen temblar las tribunas de hormigón. Maradona, fanático del Xeneize, lo definió como “el templo del fútbol mundial”.

A lo largo de estos 80 años se vivieron en La Bombonera momentos inolvidables, emotivos, históricos, dramáticos. A continuación repasamos los 10 mejores.

EL PENAL QUE ROMA LE ATAJO A DELEM

El 9 de diciembre de 1962 se vivió uno de los momentos más recordados por los hinchas xeneizes en su estadio. El penal que Roma le atajó a Delem entró en la historia porque definió nada menos que un campeonato entre Boca y River. Los dos llegaban como líderes a una fecha del final del torneo de Primera División. Boca ganaba 1 a 0 con gol del brasileño Paulo Valentín. Pero a pocos minutos del final, el árbitro Nai Foino cobró penal para River. Delem, otro brasileño, lo ejecutó; Roma lo atajó mandando la pelota al tiro de esquina, y la cancha parecía venirse abajo. Los jugadores millonarios reclamaron porque el arquero se adelantó, pero el juez patentó una célebre frase: “Penal bien pateado es gol”. El triunfo le permitió a Boca sacar una luz de ventaja para luego, en la última fecha, consagrarse campeón al vencer 4 a 0 a Estudiantes, y cortar una racha de ocho años sin títulos.

LA DESPEDIDA DE MARADONA

Diego Armando Maradona nunca ocultó su amor por Boca. Y La Bombonera le rindió homenaje cuando el 10 decidió despedirse del fútbol. Fue un partido lleno de estrellas y de emociones. El 10 de noviembre de 2001, ante un estadio repleto, se enfrentaron la Selección argentina dirigida por Marcelo Bielsa, contra un combinado de estrellas entre quienes se encontraban los colombianos René Higuita, Oscar Córdoba, Jorge Bermúdez y Carlos Valderrma, el peruano Nolberto Solano, los uruguayos Enzo Francescoli y Alvaro Recoba, el búlgaro Hristo Stoichkov, el croata Davor Suker, el brasileño Careca y el francés Eric Cantoná, entre otros. Maradona arrancó con la casaca de la Selección y terminó vistiendo la de Boca, la número 10 de Riquelme. Una fiesta emotiva como pocas, con frases históricas registradas por Pelusa, como “yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

EL MULETAZO DE PALERMO

El 20 de mayo de 2000, Boca enfrentaba a River por el pasaje a la semifinal de la Copa Libertadores de América. Los de Carlos Bianchi ganaban 2 a 0 y Martín Palermo iba a tener su noche de gloria. Tras seis meses sin jugar por una grave lesión, el Titán ingresó cerca del final y anotó el 3 a 0 con un gol muy celebrado. Sin ritmo futbolístico, en la semana previa al partido el Tolo Gallego había señalado: “Si ellos ponen a Palermo, yo lo pongo a Enzo”, en referencia a Francescoli, ya retirado. Lo cierto es que el goleador tuvo su chance y no la desperdició: tomó la pelota dentro del área tras un pase de Sebastián Battaglia y aprovechó la pasividad de los defensores de River para sellar el marcador. El gol es recordado como el “muletazo” de Palermo, por la torpeza de sus movimientos tras meses sin jugar. Fue el broche perfecto para definir la serie, en una campaña que terminaría con el conjunto de Bianchi levantando la tercera Copa Libertadores de su historia tras 22 años sin ganarla.

LA AVALANCHA DEL SIGLO

Por la fecha 32 del Metropolitano de 1981, Boca se jugaba una final frente a Ferro Carril Oeste, el equipo de Carlos Timoteo Griguol que lo seguía de cerca y soñaba con sacarle el título. El xeneize estaba primero y quería estirar la diferencia a pocas fechas del final para encaminarse hacia el título. El partido era cerrado, hasta que Maradona metió un pase exquisito para Hugo Osmar Perotti, quien definió muy bien ante la salida del arquero Carlos Barisio. Lo que pasó a continuación fue tan espectacular como dramático. El gol se gritó con furia, en especial en la tribuna de socios de Casa Amarilla, donde se produjo una impresionante avalancha registrada por las cámaras de televisión. Miguel Angel Brindisi, protagonista de ese partido, diría más tarde: “No lo voy a olvidar nunca en mi vida. Pensé que la cancha se venía abajo, la gente era una marea. Pudo ser una desgracia. Lo agarré del pelo a Perotti para sacarlo de ahí, lo que pasó esa tarde nunca volví a verlo en otro estadio”.

EL REGRESO DE TEVEZ

Luego de un exitoso paso por Europa, con 31 años, Carlos Tevez tomó la decisión de volver desde la Juventus a Boca, el club en el que debutó y del que es hincha. Y la gente se reunió para recibir a su ídolo, que llegaba en un muy buen momento futbolístico. La ansiedad de los hinchas era tan grande que lejos de esperar la presencia del Apache en el primer partido oficial, 45.000 personas fueron a La Bombonera para agradecerle el regreso. El estadio abrió sus puertas esa tarde/noche de julio de 2015 y los hinchas le regalaron un enorme homenaje, en lo que fue la presentación de un jugador más multitudinaria del fútbol argentino. “Siempre soñé con volver, es una alegría muy grande estar en mi casa. Lo de la gente es impresionante”, señalaba, emocionado, el Apache. Hasta el mismísimo Maradona, reconocido hincha de Boca y fiel seguidor de Carlitos, se acercó para saludarlo.

LA PRIMERA LIBERTADORES

La Copa Libertadores era un trofeo muy buscado por Boca desde al comienzo del torneo, en 1960. Hasta que por fin en 1977 lo consiguió por primera vez, en una dramática definición por penales tras un tercer partido ante Cruzeiro. Pero la gente xeneize esperaba otro título para celebrarlo en su casa. Algo que finalmente ocurrió en la Libertadores de 1978. En aquella ocasión, tras empatar 0 a 0 de visitante ante el Deportivo Cali que dirigía Carlos Salvador Bilardo, el xeneize del Toto Lorenzo goleó 4 a 0 en la revancha como local y obtuvo el bicampeonato de América. Una de las tantas noches de festejos que tendría La Bombonera a partir de esa fecha. Perotti dos veces, Mastrángelo y Salinas anotaron los goles de esa jornada inolvidable.

AL BORDE DEL ABISMO

Boca tiene el orgullo de ser el único equipo del fútbol argentino que nunca descendió. Sin embargo, en 1949, estuvo muy cerca del abismo. Cuando faltaba una fecha para terminar el torneo, Lanús estaba antepenúltimo en la tabla con 26 puntos, junto con Tigre; Boca tenía 25 y Huracán, sumaba 24. En la última fecha el xeneize se enfrentaba a Lanús en una final por el descenso. Una derrota, lo mandaba a la B. En una Bombonera llena como nunca, que había batido récord de entradas a lo largo de esa pésima temporada, Boca goleó 5 a 1, superó la línea del Granate y se mantuvo en Primera División. Un punto separó a los de la Ribera de lo que hubiera sido el primer descenso de un grande del fútbol argentino. Los goles de esa fecha memorable y muy sufrida para el pueblo boquense fueron de Joaquín Martínez, Francisco Campana (2), Emilio Espinoza y Juan José Ferraro.

UNA ESPERA DE 11 AÑOS

A lo largo de la historia Boca celebró muchos títulos y todos tuvieron un sabor especial. Pero sin dudas el logrado el 20 de diciembre de 1992 es muy recordado, porque cortó una racha de 11 años sin campeonatos locales. Boca llegó a la última fecha con la obligación de sumar al menos un empate para ser campeón. El rival era San Martín de Tucumán, un adversario más que accesible en La Bombonera. Pero para sorpresa de muchos, a los 19 minutos del primer tiempo, Luis Solbes anotó el primer gol del partido. Los tucumanos ganaban 1 a 0, Boca sufría y River que lo seguía desde atrás y era el escolta, se ilusionaba. Pero a los 2 minutos del complemento, el pibe Claudio Benetti se transformó en el héroe menos pensado: el juvenil de las Inferiores clavó un remate desde afuera del área que puso la igualdad y le permitió a Boca volver a celebrar un campeonato local.

LLUVIA DE GOLES ANTE RIVER

Los partidos contra River siempre fueron especiales. Y el jugado el 19 de mayo de 1959 lo fue más que ninguno: ese día se dio la mayor goleada de Boca en La Bombonera contra el máximo rival, al derrotarlo por 5 a 1. Angel Nardiello abrió el marcador. Tras el empate parcial de Rodríguez, se comenzó a gestar la goleada: dos tantos de José Yudica, Juan José Rodríguez y Pedro Mansilla le pusieron el cierre a una jornada histórica. Para que la fiesta fuera perfecta, sobre el final del partido River erró un penal. No fue un buen torneo de Boca (el campeón fue San Lorenzo), pero la goleada quedó en el recuerdo ya que nunca, en La Bombonera, se volvió a dar un resultado tan abultado. Unos años más tarde, en 1982, Boca goleó por el mismo marcador a los millonarios, pero en el Monumental.

GOLEADA HISTORICA FRENTE A TIGRE

Por la octava fecha del campeonato de Primera División de 1942, Boca logaría ante Tigre la mayor goleada en La Bombonera: ese día el xeneize se impuso por 11 a 1. Boca no llegaba en un buen momento en el torneo, pero estaba claro que Tigre tampoco, ya que había sufrido en esas primeras fechas derrotas abultadas ante Newell’s (7-3) y Banfield (6-4). Esta tarde histórica los locales formaron con: Estrada, Laidlaw, Valussi, Sosa, Lazzatti, Zarraga, Barrios, Corcuera, Laferrara, Valsecchi y Rosell. Boca no pudo ser campeón (terminó quinto), y Tigre, tras una mala campaña y muchos goles recibidos, descendió. Los goles de esa jornada que quedó en la historia los marcaron Corcuera, Valsecchi, Zárraga, Laferarra (dos), Barrios (tres) y Rosell (tres).

BONUS TRACK: LA ELIMINACION DEL MUNDIAL

La Selección argentina jugó muchos partidos en La Bombonera. Y tiene un récord importante: nunca perdió un partido oficial. En total suma 25 encuentros, de los cuales ganó 16, empató siete y perdió dos, con 59 goles a favor y 24 en contra. Sin embargo, la única vez que fue eliminada de un Mundial fue en este mítico estadio. El 31 de agosto de 1969, la albiceleste debía vencer a Perú para forzar un desempate por la plaza mundialista. Pero empató 2 a 2, con goles de Albrecht, de penal, y Rendo, y no pudo estar en México 70. Una jornada dolorosa que todavía hoy se recuerda. .