José Mourinho está de regreso. El entrenador luso, excéntrico personaje dentro del mundo del fútbol, vuelve a la UEFA Champions League como entrenador de Real Madrid. Mou comenzará su segunda etapa en el club con un desafío que combina ambición, historia y una cuenta personal pendiente: conquistar con el conjunto blanco el torneo que ganó con Porto e Inter de Milán, pero que se le escapó durante sus tres temporadas anteriores en el Santiago Bernabéu.
El reencuentro une a un entrenador que levantó dos veces la Orejona con el club más ganador de la competencia, dueño de 15 títulos. El peso de esos antecedentes coloca al Merengue entre los principales candidatos, aunque el pasado reciente de Mourinho y la renovación del plantel obligan a matizar cualquier pronóstico.
La Champions League, la cuenta pendiente de Mourinho en Real Madrid
Mourinho llegó por primera vez a Real Madrid en 2010 después de conquistar un triplete con Inter. El club buscaba recuperar terreno frente al Barcelona de Pep Guardiola y terminar con una racha de seis eliminaciones consecutivas en los octavos de final de la Champions.
El portugués devolvió al equipo a las instancias decisivas. Real Madrid alcanzó tres semifinales europeas consecutivas, pero no consiguió avanzar a la final. Barcelona lo eliminó en la temporada 2010-11, Bayern Munich se impuso por penales en la siguiente edición y Borussia Dortmund resistió la remontada madridista en el Santiago Bernabéu durante el curso 2012-13.
Su ciclo dejó una Copa del Rey, una Liga española y una Supercopa de España. La campaña de LaLiga 2011-12 fue especialmente contundente: Real Madrid terminó con 100 puntos y 121 goles. Sin embargo, la Champions que debía completar el proyecto nunca llegó. Mourinho se fue en junio de 2013 sin disputar una final europea con el club.
Los dos títulos europeos que construyeron la leyenda de Mourinho
El primer éxito de Mourinho en la Champions se produjo en 2004. Porto eliminó a Manchester United, Lyon y Deportivo La Coruña antes de derrotar por 3-0 a Monaco en la final. Aquel recorrido transformó al entrenador portugués en una de las figuras centrales del fútbol europeo.
Su segunda conquista llegó en 2010 con el Inter. El equipo italiano eliminó al Barcelona en semifinales y superó por 2-0 a Bayern Munich en la definición disputada en el Santiago Bernabéu. Diego Milito convirtió los dos goles de una victoria que completó el histórico triplete del conjunto nerazzurro.
Mourinho también ganó la Copa UEFA con Porto, la Europa League con Manchester United y la UEFA Conference League con Roma. Su primera derrota en una final organizada por UEFA llegó en 2023, cuando Sevilla venció por penales al equipo italiano después de igualar 1-1. Su registro en esta clase de partidos sigue siendo uno de los argumentos que sostienen su marca cuando las competencias se meten en etapa de definición.
Por qué Real Madrid puede volver a pelear por el título
La principal fortaleza de Mourinho de cara a lo que viene, está en la calidad del plantel. Claro, no la tendrá fácil, porque equipos como PSG, bicampeón de la competencia, Barcelona, Arsenal y Bayern Munich reúnen pergaminos para pelear por todo. Pero los nombres son los nombres, y en eso la Casa Blanca ilusiona: Thibaut Courtois sigue ofreciendo seguridad en el arco y la defensa fue renovada con los fichajes de Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté y Marc Cucurella. Dean Huijsen, Antonio Rüdiger, Éder Militao y Trent Alexander-Arnold completan una última línea con experiencia, potencia física y diferentes perfiles.
Federico Valverde, Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga y Arda Güler le permiten a Mou tener variantes en el medio. La llegada de Bernardo Silva suma control, pausa y creatividad, mientras que Jude Bellingham, de gran Copa del Mundo con Inglaterra, se perfila como mediapunta para acompañar a los delanteros.
En ataque aparecen Kylian Mbappé y Vinícius, dos cracks capaces de modificar una eliminatoria mediante una acción individual. Rodrygo, Brahim Díaz, Endrick, Carlos Espí y Yan Diomande amplían las alternativas para una temporada extensa. Mourinho no deberá construir competitividad con recursos limitados, como hizo en algunos de sus mayores éxitos, sino ordenar uno de los planteles más profundos de Europa.
El otro factor favorable pertenece a la identidad del club. Los 15 títulos continentales de Real Madrid expresan una relación particular con la competencia. El equipo superó eliminatorias adversas, remontadas milagrosas y finales cerradas sin perder la convicción. Mourinho conoce el paladar de un club especial y también la exigencia que acompaña cada partido europeo en el Bernabéu.
Los interrogantes alrededor del regreso de Mourinho
La trayectoria reciente del entrenador ofrece señales menos contundentes. Si se contabilizan los trofeos principales y se dejan al margen las supercopas, Mourinho ganó cinco desde su salida de Real Madrid: la Premier League y la Copa de la Liga con Chelsea, la Europa League y otra Copa de la Liga con Manchester United, y la UEFA Conference League con Roma.
No obtuvo títulos en su paso por Tottenham ni en sus etapas posteriores en Fenerbahçe y Benfica. Además, su última final de Champions continúa siendo la de 2010. Esa distancia obliga a comprobar si puede adaptar sus métodos a una competencia que incorporó nuevas estructuras ofensivas, mayor presión y una fase de liga con ocho rivales diferentes. El fútbol hoy es distinto: ¿Está aggiornado Mou a las nuevas exigencias?
La renovación defensiva también necesitará tiempo. Dumfries, Konaté y Cucurella deberán integrarse a una estructura demandante que pide a gritos coordinación para proteger los espacios dejados por los laterales y los delanteros. Mourinho suele construir sus mejores equipos desde la solidez, pero en Real Madrid tendrá que hacerlo sin limitar el potencial creativo de Bellingham, Bernardo Silva, Vinícius y Mbappé, su poker de notables en ofensiva.
