Las voces, los choques y las versiones cruzadas reactivan una pregunta que retumba tras el fracaso: ¿quién toma realmente las decisiones en el fútbol nacional?
El fracaso de Costa Rica rumbo al Mundial 2026 no solo dejó a la Selección fuera de la Copa del Mundo.
Dejó al descubierto la grieta más incómoda dentro de la Federación Costarricense de Fútbol: ¿quién toma realmente las decisiones en la casa del fútbol?
El debate no es nuevo, pero sí tomó una fuerza particular en los últimos días.
De un lado, Leonardo Vargas, presidente del Cartaginés, aseguró que Jafet Soto “le habla al oído” a Osael Maroto y que su influencia pesa más de lo que se quiere admitir. Del otro, tanto Maroto como el propio Jafet respondieron en público para desmentir esa versión.
Lo que está sobre la mesa no es un pleito personal. Es la pregunta que el país entero se hace tras el desastre deportivo: ¿quién manda realmente en la Fedefútbol, Jafet o Maroto?
Jafet no se guardó nada
En conferencia realizada en el Estadio Carlos Alvarado, el presidente florense —y también miembro del Comité Ejecutivo— se sacudió de todas las acusaciones de manipular convocatorias durante el ciclo del Piojo Herrera.
Jafet, frontal como siempre, habló claro:
“Si tuviera injerencia en las decisiones, estarían los de Herediano. Fuimos a la Copa Oro sin un solo jugador nuestro”.
Recordó que en la primera fecha eliminatoria no tuvo un solo convocado, contrastando con otros clubes que sí reclamaban llamados para sus figuras.
Además, lanzó un mensaje para quienes quieren cargarlo como el villano de turno:
“Soy un saco de boxeo, pero no tengo problema en que me apunten. Tengo piel de elefante”.
Soto también recordó su participación en el proceso hacia Catar 2022 y defendió que todos los que integran el Ejecutivo comparten la responsabilidad, no solo él.
"Solo me hablan al oído mi esposa y mi hermano"
La versión de Osael fue igual de directa. Consultado sobre la supuesta influencia de Jafet, el presidente de la Fedefútbol lo resumió de forma tajante:
“Me habla mi esposa y mi hermano. Solo ellos”.
Aclaró que, como jerarca, conversa con dirigentes, clubes y todo aquel que aporte, pero insistió en que ningún miembro del Ejecutivo le dicta decisiones.
“Converso con Jafet como converso con otros. Escucho ideas, pero las decisiones no las toma una sola persona”.
Aseguró que lo dicho por Vargas es “una percepción personal”, que no comparte.
¿Dónde empezó el conflicto?
Las declaraciones de Vargas encendieron la polémica. Afirmó públicamente que, tras el inicio flojo de Costa Rica en septiembre, el Comité Ejecutivo había decidido despedir al Piojo Herrera, pero que “a última hora” la decisión cambió porque “alguien influyó”.
Esa versión la rechazó Maroto:
“Miguel Herrera continuó porque nunca hubo un candidato ni una propuesta”.
Sin embargo, el episodio dejó sembrada la duda: Si no había propuesta, ¿por qué había dirigentes convencidos de que Herrera ya estaba fuera?
El trasfondo es claro: hay interpretaciones distintas sobre quién tiene más peso al decidir el rumbo de la Sele.
