Barcelona: Laporta quiere a Julián Álvarez, pero tiene más tareas

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Joan Laporta explica la situación del caso Julián Alvarez (2:03)

El presidente del Barcelona quiere sacar a Álvarez del Atlético para dar a Flick un elemento que mejore el nivel tras la salida de Lewandowski


Joan Laporta quiere a Julián Álvarez en el Barcelona y no parará hasta conseguirlo o hasta que vea que realmente es imposible alcanzar el objetivo. El presidente lo ha dejado muy claro en su primera intervención tras asumir de nuevo la presidencia del club tras las elecciones celebradas el pasado marzo.

Laporta reapareció tras 142 días a la sombra de Rafael Yuste, su inseparable amigo de la infancia, compañero de clase en la escuela y Universidad y fiel escudero en la directiva desde 2005.

El presidente del Barcelona quiere sacar a Julián Álvarez del Atlético de Madrid para dar a Hansi Flick y a la plantilla un elemento diferencial que mejore aún más el nivel del campeón de LaLiga tras la salida de Robert Lewandowski.

Laporta tiene trabajo, mucho, pero eso es algo que no le asusta. Teniendo que estar a la sombra en el día a día hasta hoy, el mandamás ha seguido la actualidad de todos los temas del club como si se le hubiese permitido hacerlo en primera línea y ha mantenido silencio esperando su momento.

Laporta viene con munición y dispuesto a pelear hasta el final contra el que sea. Tiene un compromiso moral con Julián Álvarez después de que el jugador diese el paso que se le había pedido desde el club catalán al declarar en ESPN que quiere abandonar el Atlético.

La denuncia del Atlético ante la FIFA para protestar por el supuesto acoso del Barcelona no le hace ni cosquillas a Laporta. Le preocupa tanto ese informe como el informe que el Real Madrid, con Florentino Pérez a la cabeza, entregó a la UEFA por el sobadísimo 'Caso Negreira': le da hasta pereza.

Fichar a Julián no será sencillo, pero a Laporta le van estas batallas. Ha sabido aguantar pese a que el cuerpo hasta ahora le pedía más. Sabe que deberá bajar al barro para discutir con el que fuera su empleado, Mateu Alemany, ahora jefe del área de fútbol rojiblanco, y con Miguel Ánel Gil Marín, CEO del Atlético, y hasta ahora aliado en las batallas contra el Madrid.

Laporta, que incide en que la situación económica del club ha ido mejorando notablemente desde que él manda de nuevo, considera que el Barça ya vive en una nueva realidad respaldada por una excelente camada de futbolistas de La Masía y por haber reflotado la caja fuerte del Spotify Camp Nou, que vivió con respiración artificial durante mucho tiempo.

Llega el momento de sacar la chequera, de mostrar las dotes de negociador y de hacer eficiente su poder de seducción. Laporta tiene por delante dos meses intensos en los que deberá saber vender muy bien para comprar mejor. La confianza de Flick y el poder aspirar a una Champions League que se resiste desde mayo de 2015 está en juego.