Atlético de Madrid venció por 2-0 a Málaga en su debut en LaLiga, en un partido donde el Metropolitano estuvo más preocupado en repudiar a Julián Álvarez que en la victoria colchonera.
Desde que el delantero argentino dejó en claro su deseo de abandonar el club para sumarse a Barcelona todo cambió. Y para mal.
Pero en las últimas horas la situación se puso aún más tensa. El futbolista lleva once días entrenándose en Majadahonda con gesto serio y apagado y en las últimas horas se supo que se negó a marcharse al Arsenal
Julián le dijo que no que no al club entrenado por Arteta porque su único deseo es marcharse a otro destino, el Barcelona, pero ese es justo al que el Atleti no quiere, lo que lleva la situación a un punto muerto.
Esta mañana aparecieron carteles fuera de la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid y las imágenes compartidas por varios usuarios de redes sociales mostraban carteles con el mensaje “JULIÁN FUERA” alrededor de la entrada de las instalaciones. Otra pancarta mostraba el número 19 (el que lleva el jugador en su camiseta) dentro de un símbolo rojo de prohibición y, según se informa, la protesta fue organizada por miembros del grupo de hinchas más radicales, Frente Atlético, aseguró The Sun en su publicación sobre el tema.
La tensión sigue escalando y no suena raro luego de las declaraciones del entrenador Diego Simeone, quien respondió que era “muy respetuoso con nuestra gente” al ser consultado por los insultos.
Según el diario Marca, Julián Álvarez comunicó al Atlético de Madrid que quiere salir para jugar en el Barça, y su entorno sostiene que no contempla otra vía: o viste de azulgrana o se queda en el club rojiblanco, con contrato hasta 2030. El delantero habría trasladado esa postura a los dirigentes el 25 de mayo y, semanas después, durante el Mundial, defendió públicamente que “lo mejor para todos era ‘una transferencia’”. Atlético mantiene una posición de cierre a una salida rumbo a Barcelona, pero esa negativa no habría modificado la hoja de ruta del futbolista.
