El neerlandés extendió su vínculo con la casa de las bebidas energizantes por dos temporadas más, llegará hasta 2030 y su salario aumentó considerablemente.
“Creo que estaba más cerca de retirarme que de cambiar de equipo”, aseguró Max Verstappen en Zandvoort, en la previa del GP de Países Bajos, cuando se anunció la extensión de su contrato con Red Bull por dos temporadas más, hasta 2030. El neerlandés tenía vínculo vigente hasta 2028 con la marca austríaca, pero su posible salida era la novela que tenía en vilo a la silly season. Había una cláusula clave: si no estaba entre los dos primeros de la tabla al llegar a las vacaciones, el piloto podía ejecutar su salida.
Y llegó al parón en el sexto lugar. Tal como ya había ocurrido en 2025, su posible divorcio de la casa de las bebidas energizantes estaba en el tapete, aunque en la pasada temporada el coqueteo de Toto Wolff para llevárselo a Mercedes había hecho más grande el culebrón. Esta vez, las Flechas de Plata no se mostraron tan entusiastas y se lo vinculó más con McLaren. Sin embargo, el problema real era lo poco que a Max le gustó el actual reglamento técnico de F1, con unidades de potencia sujetas a una batería.
“La verdad es que se trataba de continuar en la Fórmula 1 o no, pero las normas han estado mejorando algo y digamos que estoy dispuesto a convivir con ellas y espero que hasta 2030 se cambien y quizá lleguen esos motores V8. Lo evaluaremos entonces", aseguró en el encuentro con la prensa, sentado al lado de Laurent Mekies, el director de Red Bull, durante la presentación del nuevo contrato.
Claro, Verstappen encuentra en Red Bull un confort y licencias que tal vez en otros lados no reciba. Por ejemplo, el permiso que recibió para correr en las 24 Horas de Nürburgring, además de la participación en otras carreras de GT en el campeonato de NLS. Y si a eso se le suma la jugosísima cifra que cobrará.
Verstappen percibía 70 millones de euros por año con el contrato que estaba vigente hasta 2028. Para la extensión, esos números habrían aumentado significativamente, según trascendió. El tetracampeón tendría desde ahora una suma fija de 92 millones anuales, que podrían alcanzar los 115 con las bonificaciones por resultados y títulos.
Max ya era el piloto mejor pago de F1 con los 70 millones y de confirmarse ese aumento lo será aún con más ventaja. Lejos, Lewis Hamilton quedará con sus 60 millones que cobra de Ferrari. Charles Leclerc, compañero del heptacampeón, cierra el podio con 34.
