MÉXICO.- Ever Guzmán fue el delantero que eligió Jesús Ramírez para llevar al Mundial Sub-17 de Perú 2005, en lugar de Javier Hernández. Fue un momento que unió las carreras de ambos futbolistas y a 15 años de distancia, el delantero afirma que admira a ‘Chicharito’ porque ha tenido una carrera espectacular y “es un ídolo en México, una leyenda; mis respetos para él y se merece los aplausos de toda la gente”.
Ever Guzmán, quien finalizó ese Mundial como subcampeón de goleo, declaró a ESPN Digital que “en aquel momento (2005) yo pasaba por buen momento en mi carrera, ya había debutado con Morelia, ya estaba en el primer equipo y los números demuestran que se hicieron las cosas bien y salimos campeones del mundo”.
Hace unos días, Jesús Ramírez manifestó que Ever estaba mejor que ‘Chicharito’ futbolísticamente, por lo cual no se arrepiente de haberse decidido por el hoy delantero del Hartford Athletic de Connecticut, de la USL Championship, quien terminó siendo subcampeón de goleo.
“Le agradezco a ‘Chucho’ la sinceridad de sus palabras. Tenemos muy buena relación ese grupo Sub-17 y somos como una familia, seguimos en contacto. El futbol es de momentos. Todos conocemos la trayectoria del ‘Chícharo’ que es envidiable y siempre se le desea lo mejor porque se le estima. Lo vi el año pasado y me saludó bastante bien y lo recuerdo con cariño. Tuvimos una amistad de algunos años cuando estuvimos en las selecciones Sub-15, Sub-17, Sub-20 y es bonito reencontrarse con los amigos”.
El por qué no sobresalió más en su carrera, al margen de haber jugado dos etapas en Morelia y salir campeón en la Copa MX en el Apertura 2013, señala Ever Guzmán que es regresar 15, 16 años atrás “y ponerse a pensar en eso para mí ya es una pérdida de tiempo. Yo estoy viviendo otra realidad y estoy muy contento con lo poco, mucho o nada que he hecho en mi carrera; todo eso me ha marcado una personalidad y una forma de ver la vida de otra manera”.
A LOS 17 AÑOS APRENDÍA A SER PROFESIONAL
No obstante, agrega que “seguramente algo dejé de hacer y no quiero culpar a nadie más. Fue por mí y ahorita me siento muy a gusto con lo que he hecho; mi familia ha estado muy contenta, me ha apoyado, me hace seguir adelante y si yo hubiera ido a Europa también estarían felices. Mi familia, toda la gente que está a mi alrededor, ellos saben quiénes, han sido un pilar muy fuerte en mi carrera y en mi vida”.
Supone que pudo haberle faltado madurez para afrontar el futuro, por no saber manejar la etapa exitosa que vivía como seleccionado nacional o le faltaron oportunidades o “porque era un niño de 17 años que estaba aún formándose, que aprendía a ser profesional, no sé. Quizá gente quiso ayudarme y uno anda con la cabeza en otro lado, andaba en otra onda”.
“Pero ya es tarde para andar investigado eso. Mi realidad es Hartford Athletic, dar mi mejor versión, aportarle a los chavos que me tienen a mí como uno de los jugadores con experiencia y seguir dando alegrías con mis goles al equipo”.
Ever, quien fue debutado por Antonio ‘Turco’ Mohamed en Morelia (2004), lleva tres años jugando en la USL Championship; primero lo hizo en San Antonio y recuerda que ahí marcó un gol espectacular en julio de 2018 “que le dio la vuelta al mundo; por él recibí muchos mensajes de la gente y no me canso de verlo”.
Así lo recuerda: “Mandaron un pase largo, el portero quiere contar y mi compañero manda una diagonal; veo que el defensa viene apresurado, con todo, tratando de evitar el gol, barriéndose como desesperado; alcancé a espejearlo y en lugar de pensar en rematar le hice un amague para quedar solo y cuando vi que ya no había nadie bajé la velocidad a la que iba para asegurarme que fuera gol”.
Por ahora Ever Guzmán no piensa en el retiro. Tiene este año de contrato con Hartford Athletic y no descarta poder jugar en la MLS o regresar a la Liga MX. “Ojalá que el coronavirus nos dé la oportunidad de empezar la liga lo antes posible para hacer las cosas bien y estar en la mira de una renovación de contrato; si no, que surja un club interesado para continuar viviendo este sueño, que es el futbol para mí”.
DISFRUTA ÉXITOS DE COMPAÑEROS DEL TRI CAMPEÓN
Al margen del Morelia, sus demás equipos en México fueron de la Liga de Ascenso: Mérida (dos veces), Veracruz, Toros Neza, Lobos BUAP y Correcaminos (2017). Sin dudarlo, señala que si hoy tuviera que retirarse lo haría contento, habiendo hecho lo que quería en el futbol.
“Me ha gustado mi carrera; para mí ha sido muy buena. Me tocó meterle gol a Brasil en la final del mundo (Perú 2005), anoté en una final de ascenso, me tocó ser campeón de Copa con Morelia contra Atlas; anoté en Primera División, fui campeón en Liga de Asenso.
Me vine a Estados Unidos y jugué en San Antonio, club del que me fui como el máximo goleador (25) de la franquicia; anoté en play off; hice tres goles en un partido con San Antonio y en mi debut con Hartford anoté cuatro”.
Ever recalca que no se arrepiente de lo que ha hecho en el futbol. “Mi carrera pudo haber sido mejor, quizá; pudo haber sido peor, también creo, pero he sido muy feliz y disfrutado esto, al igual que mi familia”.
Al preguntarle si le envidia algo a alguien, afirma: “No ¿y de qué me serviría? (ríe). Me da gusto que ‘Chicharito’ haya triunfado. Es un ídolo, una leyenda, igual que Carlos Vela. Para mí Vela es el mejor jugador de México en los últimos tiempos, lejos. A Héctor Moreno también lo he saludado y sigue con la humildad que le caracteriza. Cuando he visto a Aldrete, a Édgar Andrade, a Christian Sánchez, a todos se les recuerda con mucho cariño y sus éxitos uno los disfruta. De algunos de ellos soy amigo. Más que decir ‘yo pude haber hecho eso mejor’, los aplaudo porque han hecho sacrificios y por eso están donde están”.
A unas semanas de cumplir 16 años como profesional, Ever Guzmán recuerda que en 2011 y recién llegado a Veracruz, "no metí ni un gol. La verdad es que yo jugaba en donde hubiera chance (ríe); si faltaba un jugador, ahí me mandaban de lateral, de volante, de contención y pocas veces de delantero. En ese torneo nos desafiliaron, cuando Mohamed Morales era el presidente. Los jugadores no podíamos agarrar equipo porque todos metimos controversia y nos veían como que podíamos ser conflictivos. Mi representante me dijo: tu única opción es Mérida y acepté; le pegunté si ganaría el mismo salario y respondió que sería el mínimo; le dije que me estaba bajando muchísimo. Su respuesta fue: ‘Ever, tu último gol está en VHS’ (risas); es lo que tienes, si no te quedas sin jugar’. Tenía razón, pues me contrataban como delantero y no había anotado desde hacía un año”.
