<
>

El 10 y su maestro: James se reencontrará con Pékerman en un partido definitivo para Colombia

La Selección Colombia cerrará la Eliminatoria al Mundial 2022 frente a Venezuela en Puerto Ordaz. Deberá ganar y esperar por otros resultados para ir al repechaje, en medio de un reencuentro entre James Rodríguez y José Pékerman que define una era gloriosa de nuestro fútbol.

Con palabras se dice fácil: dos Mundiales. En emociones la descripción es más detallada y recorre momentos sensibles de causa común para el país durante seis años. Orgullo, coraje, baile, alegría, abrazos, identificación, ejemplo, liderazgo, valores, fair play. Equipo.

Eso y más construyeron James y Pékerman en la Selección. A través de la pelota y desde un mensaje inspirador marcaron a fuego una etapa con el sello de la mejor participación en una Copa del Mundo, quinta en Brasil 2014 con máximo goleador a bordo.

Los días más felices del equipo germinaron en 2012 con el ánimo por el piso. El ciclo del DT se movió rápido. Recompuso autoestima, tocó fibras, reasignó liderazgos, sumó puntos, alegró con su juego.

El 10 y su maestro sedujeron a Colombia como héroes nacionales. "Jamás tuve dudas de que éste iba a ser el Mundial de James Rodríguez. Aposté muchísimo con él porque le veía condiciones superlativas", dijo el entrenador en 2014.

El mediapunta disputó 65 partidos con él. Creció como futbolista. Marcó 21 goles. Las lesiones lo marginaron del pasado Mundial en el que sufrió desde la tribuna la eliminación en octavos por penales ante Inglaterra.

“Estoy convencido de que con él en el campo ese empate con Inglaterra en octavos que nos deja afuera por penales hubiera sido distinto. Creo que hubiéramos pasado nosotros y en los 90 minutos”, dijo Pékerman.

Tras su salida en 2018, los gestos de afecto aliviaron el fin de esa era. "Sólo puedo agradecer por todo lo que diste a Colombia, nos devolviste la FE y la ilusión de ser los mejores. Gracias por hacerme mejor jugador, me has hecho creer que soy mejor de lo que pensaba…Serás siempre mi mejor maestro", escribió James.

Casi cuatro años después se cruzarán como rivales. El cucuteño lejos de su mejor versión sin el caudillismo de antes. El DT, en el arranque de un nuevo reto en un partido que suele ser traicionero para la tricolor. Hace 25 años que no gana en Venezuela. Ahora, lo necesita. También esperar por otros resultados que le permitan ir al repechaje.

Los dos se conocen a fondo. Dejarán todo, honrarán sus colores. Antes se fundirán en un abrazo, movilizador de nostalgia. La descripción perfecta de una era gloriosa del fútbol colombiano.