Los dos encuentros entre ambos países estuvieron marcados por las protestas irlandesas por las acciones bélicas en Gaza.
La UEFA anunció que abrió una investigación por mala conducta en el partido del domingo entre Irlanda e Israel, por la Nations League europea.
En un comunicado publicado este martes, el máximo ente del fútbol en el Viejo Continente sostuvo que designó un inspector de ética y disciplina tras "los reportes oficiales que contienen una alegación de un incidente en las inmediaciones del túnel de los vestuarios al entretiempo", sin dar más detalles.
El diario The Irish Times había reportado previamente que Damien Doyle, jefe de rendimiento atlético del conjunto de las Islas Británicas, acusó a un jugador israelí de escupirlo cuando ambos equipos se retiraban de la cancha tras el final de la primera mitad, en un encuentro que tuvo lugar en Serbia y finalizó 1-1. El seleccionador Heimir Hallgrimsson también dijo tras el final que los jugadores israelíes intentaron intimidar a su equipo desde el principio.
En el primero de los dos partidos que disputaron ambos países en esta fecha FIFA, Irlanda superó a Israel por 3-0 en la ciudad húngara de Debrecen, y en ambos duelos los jugadores del equipo verde lucieron brazaletes negros, bajaron la cabeza durante el himno de su rival y se rehusaron a saludar a sus adversarios, en protesta de las acciones bélicas del gobierno de Israel en Gaza. Los jugadores israelíes también salieron con brazaletes negros, en su caso en honor a las víctimas del atentado terrorista perpetrado por Hamas el 7 de octubre de 2023.
El pasado sábado, en la conferencia de prensa previa al segundo cotejo, un periodista israelí había acusado a los futbolistas irlandeses de llamar "monos" a los jugadores de Israel en el primer encuentro, lo cual llevó a que el jefe de prensa de la federación irlandesa (FAI), Kieran Crowley, catalogara dicha acusación como "una mentira" y finalizara de inmediato la conferencia.
Ese encuentro estaba pautado para que tuviera lugar originalmente en la capital irlandesa de Dublin, pero tras numerosos pedidos para boicotearlo fue mudado por la FAI al territorio neutral serbio para paliar dichos pedidos y no arriesgar sanciones de la UEFA, en particular en el marco de la Eurocopa que organizará junto a Inglaterra, Gales y Escocia en 2028.
