Uruguay, el primer rival de peso para la Selección Argentina de Scaloni en el nuevo ciclo

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La Selección Argentina confirmó rivales para la próxima fecha FIFA (2:21)

La Selección Argentina empieza a mirar hacia adelante. Después de la despedida de Lionel Messi, el equipo de Lionel Scaloni tendrá en noviembre una oportunidad para empezar a mostrar cómo imagina su futuro. Y el primer examen tendrá una exigencia especial: Uruguay, un rival de jerarquía, con figuras consolidadas y una historia que convierte cada enfrentamiento en una medida importante para ambos lados del Río de la Plata.

El clásico se jugará el viernes 13 de noviembre en La Bombonera y será el primero de los dos amistosos que Argentina disputará durante la última fecha FIFA del año. Cuatro días después, el equipo viajará a Córdoba para enfrentar a Costa Rica. La atención estará puesta en la respuesta colectiva después de la salida del capitán y en las decisiones que tome Scaloni para darle forma a una nueva etapa.

El entrenador tendrá varios asuntos por resolver. Emiliano Martínez sufrió una fractura de maxilar y confirmó que quiere sumarse a la convocatoria, aunque todavía no sabe si llegará en condiciones de jugar. Lautaro Martínez arrastra una lesión muscular que complica seriamente sus posibilidades y Cristian Romero también trabaja para recuperarse de una molestia en el aductor. Tres futbolistas importantes, con situaciones diferentes y una evolución que puede modificar los planes.

En ese escenario aparece Nico Paz. El mediapunta atraviesa un momento extraordinario en Como, viene de firmar una actuación sobresaliente ante Manchester United por la Champions League y empieza a reclamar un lugar cada vez más importante en la Selección. Uruguay será una primera referencia para observar cuánto espacio puede ganar en el equipo que Scaloni busca construir.

El primer desafío de una Argentina que empieza a mirar más allá de Messi

La despedida de Messi dejó una marca profunda en el grupo. Durante años, Argentina encontró en el capitán una solución futbolística para partidos cerrados, una referencia emocional y una figura capaz de modificar cualquier escenario. Scaloni conoce la dimensión de esa ausencia y ya empezó a explicar cómo piensa afrontar el desafío.

Después del triunfo ante Benín, el entrenador habló sobre el privilegio que significó dirigir al capitán durante todo este proceso. “Ha sido un sueño que pude hacer realidad, nunca pensé que iba a ser el entrenador del mejor futbolista de la historia. Le agradecemos infinitamente habernos dado la posibilidad de estar con él”, expresó en una conferencia publicada por la AFA.

Scaloni también describió lo que representaba tener a Messi dentro de la cancha: “La sensación de tener a él de tu lado es incomparable. Es difícil de hacerlo entender, por más equipo que podamos rearmar, que podrá ser un gran equipo. Ese aura yo no se la vi a nadie en mi vida”. La reflexión permite dimensionar el desafío que tendrá el cuerpo técnico para reorganizar los recursos ofensivos y encontrar nuevas sociedades.

El entrenador dejó una definición que puede funcionar como guía para esta etapa: “La única manera de compensarlo es con un gran equipo, donde todos aporten su granito de arena”. Y completó: “Ese futbolista que, aunque hicieras un mal partido, te abría el partido con su genialidad, no lo tenés; pero sí tenemos un equipo que puede hacer muchas cosas, entre todos”.

El partido ante Uruguay será una primera oportunidad para empezar a trasladar esa idea al campo. Argentina deberá encontrar nuevas formas de progresar, repartir la responsabilidad creativa y sostener la intensidad que caracterizó al equipo durante los últimos años. El rival elegido exige respuestas desde el comienzo: tiene futbolistas acostumbrados a competir en los principales escenarios europeos y una identidad que suele incomodar a la Albiceleste.

También será una prueba para el propio Scaloni, cuyo contrato con la AFA tiene pendiente una definición de continuidad. El entrenador expresó su deseo de seguir al frente del seleccionado y dejó una frase que alimentó las expectativas: “Si todo va bien, seguiré siendo el entrenador de la Selección”. La mirada ya está puesta en el próximo Mundial y en el camino que deberá recorrer Argentina para llegar con un equipo competitivo.

Nico Paz, una actualidad que lo impulsa hacia un papel mayor

El presente de Nico Paz invita a seguirlo de cerca. El futbolista de Como atraviesa una etapa de crecimiento sostenido y acaba de protagonizar una de las actuaciones más destacadas de su carrera: en la victoria 4-1 frente a Manchester United por la Champions League marcó dos goles y entregó una asistencia. Su influencia en el juego, su capacidad para encontrar espacios y su llegada al área lo convirtieron en una de las grandes figuras de aquella noche.

Sus registros en la Champions 2026/27 también muestran su impacto: dos goles y tres asistencias en tres partidos, con un 91% de precisión en los pases. Son números que acompañan una evolución futbolística visible. Paz participa cada vez más en la elaboración, se mueve con libertad detrás del delantero y tiene recursos para resolver cerca del área.

Su crecimiento en Italia está muy ligado al trabajo de Cesc Fàbregas. En una entrevista difundida por UEFA, el argentino explicó la importancia que tuvo el entrenador español desde su llegada: “Me enseñó prácticamente todo”. También recordó el salto que significó pasar del fútbol de reserva de Real Madrid a competir en la Serie A: “Venir aquí y jugar en la Serie A me permitió crecer y mejorar mucho, tanto como jugador como persona”.

Paz valoró especialmente la confianza que recibió desde el primer día: “Desde el primer día me dejó jugar como quería y me dio mucha libertad”. Esa posibilidad de moverse por distintos sectores del ataque le permitió desarrollar una versión más completa, con participación en la construcción y capacidad para llegar a posiciones de definición. Su actualidad abre una alternativa valiosa para Scaloni en la búsqueda de nuevas referencias creativas.

Con la camiseta argentina también dejó señales importantes. En la última serie de amistosos convirtió ante Bolivia, Burkina Faso y Benín, y aportó una asistencia. Su relación con Messi, además, ofrece una historia que conecta la despedida del capitán con la aparición de una generación que empieza a pedir espacio.

En una entrevista, Nico recordó un consejo que recibió antes de ser titular ante Jordania durante el Mundial: “Me acuerdo que en el partido que me tocó ser titular contra Jordania; a lo mejor para él es una boludez, pero para mí significó mucho, vino y me dijo que le metiera, que confiaba mucho en mí y que jugara sin miedo como lo hago en mi club”.

También contó lo que significó compartir vestuario con su ídolo: “La primera vez que lo vi, me enamoré de su manera de jugar. Con mi padre siempre hacíamos los cálculos para ver si me daba tiempo a llegar a compartir con él. Lo veíamos casi como imposible y al final Dios quiso que pudiera cumplir ese sueño”. Y resumió el recuerdo con una frase que habla de la dimensión personal de aquella experiencia: “Probablemente no se vaya a acordar nunca, pero yo me lo voy a llevar para siempre”.

La posibilidad de utilizar la camiseta número 10 después de la despedida de Messi también aparece como un tema alrededor de su nombre. Scaloni todavía no confirmó quién llevará ese dorsal y dejó abierta la posibilidad de que pueda rotar. Para Paz, el partido ante Uruguay puede representar una oportunidad para consolidar su lugar dentro de la estructura ofensiva y mostrar que está preparado para asumir mayores responsabilidades.

Las lesiones y las incógnitas que condicionan el armado de Scaloni

La situación de Emiliano Martínez es una de las noticias más recientes alrededor de la convocatoria. El arquero sufrió una fractura de maxilar el 17 de octubre, durante un choque con Jarrad Branthwaite en el partido entre Chelsea y Everton. Fue operado y su evolución determinará cuánto podrá participar de la doble fecha de noviembre.

El propio Dibu confirmó que su intención es estar con Argentina. “Voy a ir. Hablé con Martín (Tocalli) y con Scaloni y mi plan es estar en la doble fecha para atajar”, contó en una entrevista con Esteban Edul. De todos modos, dejó abierta una incógnita importante: “No sé si llegaré al primer o al segundo partido; eso dependerá del contacto y si voy bien en la semana”.

El arquero también habló sobre su continuidad en la Selección después de un Mundial que lo dejó emocionalmente golpeado. “Yo estaba muy dolorido después del Mundial. Leía mensajes de las redes sociales llorando en el avión; estaba arruinado”, reconoció. La influencia de Messi volvió a aparecer en su reflexión: “Una de las cosas que nos mostró Leo fue su éxito postderrota, él nunca dejó al equipo tirado”. Y dejó en claro qué espera de sí mismo mientras siga en el seleccionado: “Cada vez que voy a la Selección me tiro de cabeza en cada entrenamiento. Cuando ya no sienta eso, ahí les diré a Martín y a Scaloni que no sigo”.

El panorama de Lautaro Martínez es más complicado. Inter confirmó una distensión muscular en los flexores del muslo izquierdo y las estimaciones iniciales ubicaron su recuperación entre cuatro y seis semanas. El plazo lo deja muy comprometido para el encuentro ante Uruguay. Su posible ausencia obligaría a Scaloni a buscar alternativas para el centro del ataque y reorganizar las sociedades ofensivas.

La situación de Cristian Romero también requiere seguimiento. El defensor sufrió una distensión en el aductor durante el partido frente a Espanyol y las primeras estimaciones hablaron de entre 10 y 15 días de recuperación. Su presencia dependerá de cómo responda durante las próximas semanas. Para Scaloni, recuperar al Cuti sería importante por su agresividad en los duelos, su capacidad para defender lejos del arco y el liderazgo que aporta en la última línea.

A eso se suman las ausencias por suspensión de Leandro Paredes y Nahuel Molina, que condicionan las alternativas disponibles. La convocatoria tendrá que contemplar un escenario cambiante. Dibu ya manifestó su intención de viajar; Lautaro tiene un plazo de recuperación más ajustado y Romero todavía necesita completar su proceso. La evolución de cada uno puede modificar tanto la formación inicial como las opciones que Scaloni tendrá desde el banco.

Uruguay, un clásico exigente y el comienzo de la era Forlán

La Celeste también llega a noviembre con una etapa nueva. Diego Forlán asumió la conducción de la selección mayor y comenzó a trabajar con un grupo que conserva futbolistas de experiencia internacional, entre ellos Federico Valverde, Darwin Núñez, Ronald Araújo, José María Giménez, Rodrigo Bentancur y Giorgian de Arrascaeta. La Asociación Uruguaya de Fútbol publicó una lista de 42 reservados para la fecha FIFA, a la espera de la nómina definitiva.

Los primeros resultados de Forlán dejaron señales alentadoras. Uruguay perdió 3-1 frente a Japón durante la gira asiática y luego consiguió dos triunfos amplios: 4-1 ante Corea del Sur y 6-1 frente a India. El entrenador empezó a conocer al grupo y a transmitir sus ideas, con futbolistas que pueden darle al equipo intensidad, despliegue y variantes en ataque.

En una conferencia de prensa, Forlán explicó cómo entiende su función al frente del seleccionado: “Yo soy yo y me manejo a mi forma”. También se refirió a la importancia de conducir desde sus propias experiencias: “Me manejo de forma profesional y como persona liderando un equipo como la selección uruguaya. No me focalizo en lo que pasó, obvio que te llega la información, pero en el día a día me manejo como me educaron a mí y lo que viví como jugador, teniendo ejemplos y entrenadores”.

El entrenador habló además del sentimiento que implica representar a Uruguay. “Transmitirles lo que uno siente desde que llegué a la Sub 20 en el año 1999, que fue un privilegio vestir esta camiseta, al igual que hoy estar como DT”, expresó. Su vínculo con la selección y su recorrido como futbolista forman parte del mensaje que busca instalar en el grupo.

Forlán también se refirió a Darwin Núñez, quien volvió a convertir durante la gira asiática después de atravesar una etapa de sequía. El técnico contó que habló con el delantero desde su propia experiencia: “Le dije que sabía los goles que tenía y los que iba a hacer: ‘No te vas a olvidar de hacer goles’”. Después dejó una definición sobre el perfil de futbolistas que considera necesarios para competir: “Si queremos una selección peleando cosas precisamos de jugadores de esta jerarquía”.

El antecedente más cercano entre Argentina y Uruguay en territorio argentino invita a esperar un partido intenso. En noviembre de 2023, la Celeste ganó 2-0 en La Bombonera por las Eliminatorias, con goles de Ronald Araújo y Darwin Núñez. En marzo de 2025, Argentina se tomó revancha en Montevideo con un triunfo 1-0 gracias a un tanto de Thiago Almada.

El clásico de noviembre tendrá otro contexto y protagonistas con responsabilidades renovadas. Argentina empezará a probar cómo funciona sin Messi, con Nico Paz como uno de los nombres que más creció en los últimos meses y con varias dudas físicas alrededor de su columna vertebral. Uruguay buscará aprovechar el impulso de su nueva conducción y la jerarquía de sus figuras. Para Scaloni, será la primera medida de peso de un ciclo que necesita encontrar respuestas desde el juego y empezar a construir nuevas certezas.

El historial entre Argentina y Uruguay en La Bombonera

14 de noviembre de 1956. Argentina 2 - 2 Uruguay. Amistoso.

8 de abril de 1970. Argentina 2 - 1 Uruguay. Amistoso.

14 de julio de 1971. Argentina 1 - 0 Uruguay. Amistoso.

3 de mayo de 1978. Argentina 3 - 0 Uruguay. Amistoso.

16 de noviembre de 2023. Argentina 0 - 2 Uruguay. Eliminatorias.