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Godín: del pedido que no lo citen más a figura clave de Uruguay

Compromiso. Responsabilidad. Entrega a la causa. Respeto. Jamás una declaración de más. Otra vez Diego Godín. Como cuando marcó el gol contra Italia. En un partido que quemaba, donde era ganar o despedirse, Godín volvió a demostrar su jerarquía.

Allá por noviembre de 2021, el zaguero era carne de cañón. El equipo no ganaba, la clasificación estaba comprometida y el ser un fiel soldado del maestro Tabárez lo ponía en el ojo de la tormenta.

Godín era señalado por propios y extraños. Por el público y buena parte del periodismo que ponía en duda su continuidad en la selección.

El cambio de entrenador aumentó las dudas sobre su futura citación. Para muchos su ciclo había acabado.

Para colmo de males, a un mes de los partidos de Uruguay ante Paraguay y Venezuela, el zaguero fue echado de Cagliari. El equipo se comió cuatro goles y le cargaron la culpa.

Se fue en silencio. Fiel a sus códigos. Cuando se designó a Diego Alonso como entrenador en sustitución de Tabárez, entre las primeras preguntas que le hicieron estuvo justamente la situación de Godín, El DT no largó mucha prenda. Se reunió con el jugador, lo citó al Complejo Celeste, hablaron y guardaron silencio.

A pesar de estar inactivo, Godín entró en la lista de reservados y luego fue confirmado por el entrenador. A partir de ahí surgieron dudas sobre si sería titular y quién sería el heredero de su cinta de capitán.

Pero Alonso volvió a confiar en su condición de líder y referente para estas batallas donde no hay mañana.

Y Godín volvió a demostrar su jerarquía. En el primer tiempo contó con dos situaciones de gol. La primera un cabezazo sobre los 14 minutos que salvó el golero Silva. La segunda otra vez por la misma vía estrellando la pelota en el palo.

Y por si algo faltaba, a los 50 minutos terminó metiendo la asistencia para que Luis Suárez anotara el gol del triunfo de Uruguay en Asunción.

El capitán de Uruguay salió sentido a falta de ocho minutos para el final del partido. Se fue con la satisfacción del deber cumplido.