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La historia de Federico Omar Saroldi, el golero uruguayo que murió por cortar un centro

El Darsenero, equipo que defendía el arquero en 1932, le rindió homenaje al golero nombrando a su escenario Parque Saroldi. @cariverplateuru

Federico Omar Saroldi fue un arquero uruguayo de la primera mitad del Siglo XXI que murió el 4 de julio de 1932 a causa de un golpe recibido en una acción de juego en el encuentro entre River Plate y Central, tragedia que llevó a que la justicia citara a declarar a tres futbolistas y que el elenco darsenero decidiera cambiar el nombre de su estadio.

No son muchos los escenarios en el mundo que llevan nombre de arqueros, encontrando con ciertas dificultades una de las pocas excepciones en el Lev Yashin Stadium del Dínamo Moscú. Incluso no abundan los estadios del fútbol uruguayo que rinden homenaje a jugadores; más bien los nombres propios recuerdan a alguna autoridad, sea de algún intendente o dirigente deportivo.

A su vez, y desafortunadamente, la muerte del golero Saroldi no fue la única en un campo de juego durante las primeras décadas del fútbol sudamericano, cuya brusquedad ante los arqueros rivales era notoria, y la atención y respuesta médica eran evidentemente menos rápidas y eficientes.

La fusión entre Capurro y Olimpia se había concretado formalmente el 11 de mayo de 1932 para dar vida nuevamente al Club Atlético River Plate, cuyo arquero en el año que marcó el inicio del profesionalismo en el fútbol uruguayo era Federico Omar Saroldi.

Como narra Pablo Aguirre Varrailhon en el artículo Saroldi, a 90 años de su muerte publicado en la página web del club darsenero, Federico nació el 16 de abril de 1908, siendo el tercero de los cuatro hijos que tuvo el matrimonio conformado por Santiago Saroldi y Rosa Pojatti.

“Federico tuvo su oportunidad en las juveniles de Peñarol y Nacional antes de llegar al Club Atlético Capurro, que tenía su sede en la Aduana y cuyo principal adversario era el Olimpia FC, un clásico que terminaría en la reunificación del equipo que dio representación a la zona: River Plate”, relató Aguirre Varrailhon.

El 22 de mayo de 1932 River debutó en el profesionalismo ante Peñarol en el Estadio Centenario, empatando 1 a 1 y teniendo como arquero a Saroldi. Luego fue igualdad 3 a 3 con Nacional, triunfo ante Bella Vista por 3 a 1, caída ante Defensor por 3 a 0 y victoria sobre Racing por 4 a 3.

El domingo 26 de junio los darseneros enfrentaron a Central FC en el estadio de Pocitos. River ganaba 2 a 0 cuando, según se relata en el libro Memorias de la pelota de Alfredo Etchandy, ‘Saroldi tuvo que intervenir ante un centro largo efectuado por Longo y recibió la embestida de varios rivales. El golero cayó desmayado, pero se recuperó y no quiso abandonar su lugar, manteniéndose hasta el final del partido’.

El resultado del encuentro no cambió y Saroldi se retiró del terreno con dolores que pocos días después obligaron a su internación. Pese a los cuidados dispensados en el Hospital Español, murió el lunes 4 de julio. (...) Ante la dolorosa consecuencia del episodio, la justicia entró en acción y tres jugadores de Central (Julio Nieto, Longo y González) debieron presentarse a declarar, pero no hubo mérito para el procesamiento, quedando todos en libertad”, se detalla en la obra citada.

Asimismo, en el artículo ‘Saroldi, a 90 años de su muerte’ también se indica que el día de la muerte del joven de 24 años el equipo de River debió jugar ante Sud América en el mismo escenario donde su compañero había recibido un golpe mortal, resultando vencedores por 2 a 1 y renunciando a parte de sus ingresos correspondientes por el encuentro para ayudar a la familia del fallecido.

Esa misma jornada, las autoridades de River decidieron hacerse cargo de los gastos del sepelio y brindar un póstumo homenaje a la figura de su arquero, cambiando el nombre a su escenario, de manera que el Olimpia Park pasó a llamarse Parque Federico Omar Saroldi, denominación que conserva en la actualidad.

Olimpia FC había recibido en primera instancia el predio para la cancha y creó el Olimpia Park, inaugurado el 2 de noviembre de 1928 y en cuya casona se concentró el plantel de la Selección Uruguaya que ganó el Mundial de 1930. Con la fusión entre Olimpia y Capurro de 1932, River obtuvo la concesión del predio por parte de la Intendencia de Montevideo para la utilización del escenario.

Tal como recuerda Aguirre Varrailhon, en esos años hubo historias similares a las de Saroldi, como la del golero Roberto Chery, quien jugando para Uruguay en el Sudamericano de 1919 ante Chile en Río de Janeiro realizó un gran esfuerzo para evitar un gol trasandino, sufriendo el estrangulamiento de una hernia que derivó en su fallecimiento el 30 de mayo, tres días después del partido.

La historia de Humberto Erba se asemeja aún más a la de Saroldi: Erba fue un arquero uruguayo que murió en una gira por Perú defendiendo a su equipo Belgrano, club uruguayo que se disolvió en 1925, pero que ese mismo año llegó a inaugurar el ya inexistente ‘Parque Erba’ a los fondos del Hospital Militar.