Agustín Canobbio: la relación con su padre Osvaldo y la palabra que define su juego

Agustín Canobbio comentó en Bola da Vez de ESPN Brasil cómo es la relación con su padre Osvaldo. X/Agustín Canobbio

Agustín Canobbio comentó en Bola da Vez de ESPN Brasil cómo es la relación con su padre Osvaldo, recordó cuando fue alcanzapelotas en El Tanque Sisley y dijo cuánto demoró en adaptarse al fútbol brasileño.

La virtud de su padre que aún no logra conseguir

El jugador de la Selección Uruguaya primero destacó una virtud futbolística de su padre: “Todavía no sé cabecear como él y no sé si lo voy a conseguir. Él tenía un cabezazo muy bueno. Era un centrodelantero, un goleador nato”.

“La relación con mi padre es y seguirá siendo importante en mi carrera. Cada conversación que tenemos es para mejorar, siempre tiene la palabra justa. Cuando juego bien, me felicita, ‘pero...’; y cuando no juego bien, está encima de los detalles. Y así fue durante 10 años”, valoró el futbolista que disputó los Mundiales 2022 y 2026 con La Celeste.

Agustín tuvo a su padre como entrenador en las formativas de Fénix: “Fui dirigido por él en Cuarta división y fue una experiencia muy grande. Yo me tenía que exigir tres veces más para demostrarle a mis compañeros que jugaba porque lo merecía, no porque mi padre era entrenador”.

Y también recordó: “Fui alcanzapelotas cuando mi padre era auxiliar en Barcelona de Guayaquil (2014), y también fui alcanzapelotas en Florida con El Tanque Sisley (Osvaldo fue DT de El Tanque en 2013, cuando Agustín tenía 14 años)”.

La palabra que define su juego

Cuando se le pidió una o dos palabras para definirse, Canobbio respondió: “Intenso. Dinámico”.

Su compatriota Diego Lugano acotó en la mesa de Bola da Vez: “Agustín es el jugador en todo el mundo que corrió más metros a alta intensidad en todo 2025”.

Su adaptación al fútbol brasileño

Canobbio llegó al fútbol brasileño en 2022 para incorporarse a Athletico Paranaense desde Peñarol, y en enero de 2025 fichó en Fluminense.

“La intensidad, los viajes, todo… En Brasil se necesita una preparación muy grande, era lo que yo buscaba en mi carrera después de salir del fútbol uruguayo. Es recuperar, comer y viajar. Y es algo que me gusta mucho, me preparo a toda hora intentando evolucionar día a día”, aseguró el futbolista uruguayo.

E indicó: “Curitiba me abrió las puertas de Brasil, y Río de Janeiro el poder regresar a la Selección Uruguaya. Creo que fue más fácil la adaptación en Río, pero creo que fue porque ya estaba en Brasil. Me costó un año adaptarme a Brasil, su fútbol y su cultura cuando llegué a Coritiba”.