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Diego Aguirre y la posibilidad de dirigir a Uruguay: "En el futuro me gustaría, ahora no es el momento"

El entrenador uruguayo Diego Aguirre conversó en el programa Bola da Vez de ESPN y dijo que, si bien es algo que le gustaría en el futuro, por el momento no considera la posibilidad de ser el entrenador de la Selección Uruguaya teniendo el regreso al fútbol brasilero como una chance más cercana.

“En este momento no considero la posibilidad de ir a la Selección, el maestro Tabarez está haciendo un gran trabajo; creo que va a estar hasta el Mundial 2022. Tal vez en el futuro, es una cosa que como todo entrenador me gustaría, pero ahora no es el momento y mi cabeza no está pensando en esa posibilidad”, consideró Aguirre.

Actualmente la "Fiera" se encuentra dirigiendo en Qatar al Al-Rayyan (finaliza contrato en los últimos días de mayo), "esperando lo que acontezca con este maldito virus". Dijo que una vez culminado su vínculo volverá a Uruguay sin tener mucha idea de su próximo paso en su carrera.

En el citado programa deportivo le consultaron si había recibido propuestas del clubes brasileros y Aguirre confirmó que sí, que le manifestaron interés algunos equipos importantes: “Eso habla de que tenemos un nombre y las puertas abiertas para regresar. Siento que puede pasar, es probable”.

El entrenador uruguayo ya ha dirigido a Inter de Porto Alegre, Atlético Mineiro y San Pablo, cuya salida aún hoy no entiende luego de ser destituido a falta de cinco fechas para culminar el Brasileirão 2018.

“Ya recibimos llamadas para preguntar la situación y nosotros dijimos que no podíamos porque teníamos contrato en Qatar, eso fue en todo esta temporada que pasó, yo llegué en julio y durante este año recibí llamadas. Eso es bueno porque significa que tenemos un buen reconocimiento dentro de Brasil”, afirmó Aguirre.

Tras haber afirmado que como uruguayo valora más el clásico entre Peñarol y Nacional que el "Grenal" (el clásico entre Gremio e Inter), le consultaron sobre su etapa de futbolista. Primero le preguntaron sobre el clásico del 23 de abril de 1987 donde el Carbonero ganó pese a jugar sólo con ocho futbolistas:

“Quedó en la historia. Todos los años se conmemora la fecha, hay mucha rivalidad en Uruguay porque sólo hay dos grandes. Fue una cosa increíble porque creo que no se va a volver a repetir, es difícil que a un equipo le echen tres jugadores, al otro ninguno, y además gane el partido. Íbamos empatando y en el final del partido convertimos, fue una cosa irrepetible”.

En ese mismo año, Peñarol ganaría su quinta Copa Libertadores con Aguirre como principal protagonista al ser el autor del gol agónico con que el Carbonero venció a América de Cali en la final de Santiago: “Imagina la situación, minuto 120 América campeón ya celebrando, y yo anoté y terminó. Fue increíble, ese gol marcó mi vida”.

Aguirre admite que gracias a ese gol aún hoy mantiene un reconocimiento por parte de toda la hinchada mirasol: “Si podés imaginar o soñar un gol es ese, último segundo del tiempo extra y pasó. Pasaron muchos años, pero también se recuerda esa fecha. Por ese gol también tuve la oportunidad de ser entrenador y hacer una historia como DT en Peñarol, fue un momento que marcó mi vida”.

Al técnico uruguayo le preguntaron si hay alguna situación como entrenador que pueda parecerse o acercarse a lo que sentía como futbolista: “No puede compararse ser jugador con ser entrenador. Ser futbolista es algo maravilloso, es algo único, me gustaba mucho más ser jugador que entrenador, porque cuando sos futbolista no tienes mucha idea de la responsabilidad, solamente estás feliz porque juegas, entrenas, una vida increíble con todas las cosas que el fútbol da”.

Y agregó: “Como entrenador tuve muchas alegrías, fuimos campeones con Peñarol ganándole la final a Nacional, llegamos a la final de la Libertadores tras partidos importantes y goles buenos, pero lo que pasa es que el gol que yo hice en esa final de la Libertadores es muy difícil de repetir e imaginar. Tal vez si suceda una cosa así, que yo soy entrenador y un jugador mío hace ese gol, tal vez yo quede muerto al costado del campo”.