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La humildad de Eugenia Trinchinetti: ganó el premio a Mejor Jugadora y se lo regaló a Succi

Hay muchos factores que hicieron que Las Leonas hoy estén en las semifinales del Mundial. Son parte de los cuatro mejores del torneo ocupando el segundo lugar en el ránking. Ganaron los tres partidos de la zona con 15 tantos a favor y dos en contra, pasaron de instancia y la superaron. Pero todo eso son números, para llegar a la cima se necesita algo más.

Este equipo tiene la humildad que se precisa para ser grande. En el partido de cuartos de final, Argentina enfrentó a Inglaterra. Ganó por 1 a 0 y contó con una gran actuación de los volantes y delanteras que recuperaron un gran porcentaje de pelotas en el mediocampo. Eugenia Trinchinetti se destacó. "Pajarito", como la apodan sus compañeras, sobrevoló toda la cancha, y cuando conseguía tener la bocha se despegaba de las rivales a la velocidad de la luz. La Federación Internacional vio todo su despliegue y la eligió como la Mejor Jugadora del partido.

El gol (y desahogo) de Las Leonas -de la mano de Victoria Granatto- llegó en el último cuarto, cuando faltaban apenas menos de 13 minutos para el final. Una eternidad. Y en esa eternidad las inglesas se volvieron más agresivas, tanto que consiguieron su primero corto. Y ahí apareció Belén Succi. Dos veces en dos minutos. Atajó primero el tiro directo el córner y a falta de 10 segundo salvó el arco una vez más de un tiro que fue a menos de dos metros, a quemarropa. Los aplausos, la ovación se hizo sentir en España para la jugadora más experimentada y que anunció ya su retiro luego del Mundial. Fue como otro gol para Las Leonas, un alivio.

Por esta razón es que Eugenia Trinchinetti consideró que la Mejor Jugadora del partido había sido su compañera Belén, la arquera de los últimos cuatro Mundiales, la única de este plantel que es campeona del Mundo (2010), y no ella. La humildad de la volante para entregarle el premio a quien ella consideraba "la salvadora" sorprendió a todos. No porque fuese inentendible la elección personal, sino porque no es habitual. Porque nunca se había visto.

La simpleza y rapidez con la que Trinchinetti tomó la decisión es la misma que utiliza en la cancha. Sin complicaciones, va para delante y tiene la capacidad de reconocer cuando una compañera está mejor posicionada para darle el pase. Así fue. El pase esta vez fue a Succi que se acerca a su último baile con la camiseta argentina y se merecía un reconocimiento más.