Cristina Cosentino se sentó en el stream de ESPNHockey para repasar un presente que la encuentra afirmada en el arco celeste y blanco, pero construida sobre la paciencia y el aprendizaje de los años de espera.
Con la perspectiva que da el tiempo, "la China" reflexionó sobre el proceso que le tocó atravesar en sus comienzos en el seleccionado, cuando la sombra de una referente histórica marcaba el camino: "Quedar afuera de las listas te hace madurar, con el tiempo lo entendí. Antes tenía una figura delante como lo era Belén Succi, con muchos años de Selección, y era muy difícil pelearle un lugar".
Las claves del arco celeste y blanco
Consultada sobre las virtudes indispensables que debe reunir quien decida ponerse la camiseta número uno de Las Leonas, Cosentino no dudó en poner el foco en el factor humano y la voz de mando por encima de lo técnico.
"¿Qué no le puede faltar a una arquera de Las Leonas? Que te respeten, que confíen en la persona que está atrás. Saber ordenar, acercarte a tus compañeras y conocerlas verdaderamente", sentenció sobre el rol invisible pero determinante del liderazgo desde el fondo.
El futuro cercano y un pase a Europa que se cayó a último momento
De cara a la segunda mitad del año y tras el compromiso mundialista, el destino de la arquera seguirá estando en Banco Nación, al menos por ahora. Aunque reveló un trago amargo que le tocó atravesar en el último mercado de pases internacional.
"Tuve un intento fallido de volver a jugar a Bélgica. Había firmado un precontrato y al día siguiente me llamaron del club para decirme que habían optado por otra opción. Era mi posibilidad más grande, pero de todas formas no le cierro la puerta al exterior", confesó con soltura.
