La emotiva despedida de una leyenda del Metro: "Ojalá no me olvides"

Laura Sgut, la leyenda de San Cirano, en sus comienzos en el club de Villa Celina. @lausgut

Algunas trayectorias trascienden los resultados deportivos para convertirse en parte fundacional de una institución. En el cierre de la temporada del Torneo Metropolitano, Laura Sgut le puso punto final a su etapa como jugadora de San Cirano, cerrando un vínculo de más de tres décadas dedicado por entero al club.

Baluarte de la institución de Villa Celina desde sus inferiores, Lau recorrió cada categoría aportando sacrificio, liderazgo y un sentido de pertenencia inquebrantable. Su despedida no fue una más: a través de una carta íntima y visceral, la legendaria dueña de la camiseta número 13 dejó su alma en palabras para decirle adiós al amor de su vida deportiva.

Una carta de amor abierta y sin anestesia

El testimonio de la histórica capitana refleja el peso emocional de una vida entera vivida dentro de una cancha de hockey:

"Pasamos 34 años juntos, eso es más de la mitad de tu vida y casi toda la mía. Te entregué mi corazón como hacen los amores de verdad, los de antes, los de 'para siempre'. Estuvimos juntos cada día, me diste los momentos más felices y también los más crueles, me enseñaste a sobrevivir entrenando y a entrenar con alma y vida para honrarte. También tuve mi etapa como entrenadora, ese espacio al que le daba todo de pronto pudo prescindir de mi, pero te seguí priorizando”, comenzó su escrito.

Con la honestidad brutal de quien lo entregó todo, Sgut reconoció el desgaste físico y mental de sostener la exigencia durante tanto tiempo, sin perder jamás la gratitud hacia su gente:

"No sé cómo será la vida sin vos, porque me quedé hasta cuando me dolía, pero es hora de separarnos. Prometo hablarle de vos a todo el mundo, no olvidarte jamás y visitarte siempre que pueda. Hoy decido alejarme, dejar de defenderte sábado a sábado. No hay manera de agradecer a tanta gente, Lili que no se perdió un partido, Mauri que me ayudó siempre, incontables compañeras, entrenadores y entrenadoras, rivales, amigos y amigas, los que me ayudaron con la cuota o con palos, recuerdo todo".

El epílogo de la '13'

Para cerrar su ciclo en las canchas del Metropolitano, Laura dejó un sello poético y eterno, fiel a su dorsal y a su historia con el club: "Ojalá no me olvides. Te amo para siempre, Cirano".

Se va una capitana de galera y bastón, de esas que sostienen la mística de los clubes desde las raíces y hace más grande el legado del deporte. San Cirano despide a su estandarte, sabiendo que su número 13 ya es parte indeleble de su historia grande.