CARDIFF (Enviado especial)--“Es impresionante verlo desde adentro de la cancha. Tiene una potencia arrolladora y no le importa quién se le pare en frente, porque tiene claro que él llegará a su objetivo. Es fantástico ver cómo se mueve”. La definición es de Brodie Retallick, segunda línea de Nueva Zelanda y elegido mejor jugador del mundo en 2014. Y el destinatario de los piropos es su compañero, Julian Savea, el hombre que se roba todos los flashes en esta RWC 2015.
El wing de los All Blacks, de ascendencia samoana, es dueño de un promedio de locos. Si uno se detiene y observa las estadísticas de Bus, como lo apodan, creería que esos números corresponden a una máquina y no a un simple mortal. Pero no, Savea es humano, señores. Tan humano que se emocionó cuando recibió los abrazos de sus familiares en el lobby del hotel, luego de la resonante paliza a Francia. Y los saludos no eran para menos: fue el Man of The Match y se despachó con tres tries, uno más lindo que el otro.
Su promedio de efectividad impresiona: 38 tries en 39 tests, situación que lo ubica en el quinto lugar de la tabla histórica de trymens de Nueva Zelanda -el primero es Doug Howlett con 49-. ¡Y tiene sólo 25 años!
En esta Copa del Mundo, Savea, al que todavía le quedan dos partidos por disputar, es el trymen (8), igualando lo hecho por Bryan Habana en Francia 2007 y a Jonah Lomu en Gales 1999. Un verdadero asesino serial de ingoales.
“Es un orgullo ser parte de este equipo y estoy orgulloso de mis compañeros”, tira de movida el muchachito de la película, al que le sobra consideración a la hora de conversar con la prensa.
“No haría lo que estoy haciendo sin la ayuda de los forwards, que son realmente los que hacen el trabajo sucio y le entregan pelotas de calidad a la línea”, agrega el nacido en la ventosa y bonita ciudad de Wellington.
-¿Qué sentís cuando te comparan con Jonah Lomu? ¿Es una presión?
-No es una presión que me comparen con él; diría que es casi una falta de respeto. Jonah es magnífico y lo que hizo dentro de la cancha no tiene igual. Es asombroso que nos relacionen, porque de niño siempre lo admiré; fue uno de mis ejemplos a seguir.
-¿Vos cómo te definirías?
-Como un jugador que hace su trabajo lo mejor que puede. Nada más.
Julian Savea es el hombre que amenaza con meterse en la historia grande del seleccionado más emblemático del mundo. ¿Los ingredientes para lograrlo? Potencia, velocidad, criterio y efectividad. Y también humildad, mucha humildad.
