PORTO ALEGRE -- En un encuentro que parecía complicarse para Tigres, la escuadra comandada por Ricardo Ferretti terminó regresando del Beira-Río con un resultado que sugiere un buen augurio de cara a la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores al caer 1-2 frente al Internacional de Porto Alegre.
Marca Registrada de juego
A pesar de ponerse en desventaja de dos goles en contra en tan solo diez minutos de juego, Tigres jamás renunció a su estilo de juego, ese que consiste en hacer circular el balón hacia las bandas e intentar provocar una grieta en la zaga rival a través de un centro o una jugada en diagonal.
Guido Pizarro fue clave en el hecho de que Tigres pudiera mantenerse en el juego, recorriendo bien la media cancha e incomodando el ataque rival constantemente. Como ya viene siendo una costumbre, el medio campo de los universitarios sostuvo el encuentro para que el resto del equipo pudiera moverse con mayor facilidad.
Expulsión
La tarjeta roja que vio Hugo Ayala, que dicho sea de paso fue más que merecida, marcó un antes y un después en la tendencia del encuentro.
Tigres venía realizando un buen partido en la complicada cancha de Beira-Rio, con la seria posibilidad de empatar el encuentro, pero una dura entrada de Hugo Ayala le haría merecedor de la segunda cartulina amarilla que lo mandaría a los vestuarios.
Los felinos disputaron 34 minutos del encuentro con diez hombres, situación que el Internacional de Porto Alegre logró sacar provecho. El encuentro finalizó con una posesión favorable al conjunto local del 62 por ciento.
Orden Táctico
Fiel a su estilo, al quedarse con diez hombres, Ricardo Ferretti sacrificó un hombre de mentalidad ofensiva para llenar el hueco que dejó la expulsión de Ayala. El sacrificado fue Jürgen Damm, quien dejó la cancha para que entrara Antonio Briseño.
A pesar de jugar con un hombre menos poco más de la última media hora, Tigres no se desordenó dentro del terreno de juego. Cedió el balón al Internacional, pero defendió de buena manera para mantener el resultado vivo en la serie.
Cabe recalcar que Nahuel Guzmán tuvo un par de atajadas en la segunda mitad que dejan a Tigres con vida para el encuentro de vuelta que se disputara el 22 de julio en el Estadio Universitario.
