BARCELONA -- Abelardo Fernández “el Pitu”, le robó este lunes protagonismo y elogios al mismísimo Leo Messi en Barcelona. Colega e íntimo amigo de Luis Enrique, los ocho años que permaneció como futbolista en el Camp Nou no se olvidan y su debut como entrenador en Primera al mando del Sporting frenando al Real Madrid mereció todo tipo de elogios desde el entorno barcelonista.
“Puse dos verbos en la pizarra: disfrutar y competir. Disfrutar porque estamos en Primera y la Primera hay que disfrutarla, pero sólo si compites la disfrutas”, afirmó el asturiano al acabar el partido, recolocada la americana negra sobre la camisa blanca que lució en su estreno en la máxima categoría.
La casualidad quiso que el Abelardo entrenador debutase en Primera frente al mismo Real Madrid ante el que jugó su primer partido como futbolista. Transcurridos 26 años desde que Txutxi Aranguren le diera la alternativa en el Bernabéu el tres de septiembre de 1989, una tarde en que el Madrid venció con sendos goles de Michel y Hugo Sánchez, Abelardo mantiene la chispa en su mirada. Y la claridad en sus ideas.
Fichado por Johan Cruyff en el verano de 1994, abandonó el Barça en 2002 después de alinearse en 257 partidos y conquistar ocho títulos de azulgrana (dos Ligas, dos Copas, dos Supercopas de España, una de Europa y una Recopa), superando todas las adversidades que en forma de fichajes (desde Blanc y hasta Couto) se le pusieron delante.
“No era un jugador especialmente técnico, pero jugar en el Barça le enseñó muchos conceptos futbolísticos y los ha trasladado a su faceta de entrenador”, aseveró un antiguo integrante del vestuario azulgrana, quien puso por encima de muchas cualidades “su entrega y orgullo en el campo”.
Abelardo no pasará a la historia del Barcelona por la cantidad de títulos que conquistó pero ocupa un puesto preferencial en la época posterior a Johan Cruyff, un momento a menudo complicado en el Camp Nou y en el que nadie pudo discutir su grado de compromiso.
El asturiano forma parte de una extensa lista de personajes que han pasado del césped a los banquillos en clave azulgrana. Guillermo Amor, como entrenador del Adelaide United de la Primera División australiana, ha sido el último componente de aquellos jugadores que formaron parte del Barcelona en la época de Cruyff, Robson o Van Gaal. Koeman, Laudrup, Guardiola, Ferrer, Sergi, Prosinecki, Lopetegui, Valverde, Celades, Óscar, Hagi, Carreras, Kodro, Goikoetxea, Luis Enrique…
Y entre ellos, también, el “Pitu” Abelardo, protagonista de excepción en el comienzo de una Liga que arrancó con el campeón cumpliendo en San Mamés y su principal oponente frenado en El Molinón, en Gijón, por un Sporting que disfrutó compitiendo hasta el límite. Lo que le pidió su entrenador, quien, probablemente, tuvo un instante, por pequeño que fuera, para alegrarse, también, por ganar dos puntos en clave azulgrana.
