Pocas veces se vio a un boxeador que le tuviera la medida a otro como lo hizo Pipino Cuevas sobre Ángel Espada, lo cual constituyó uno de los capítulos más felices que haya tenido México en la histórica rivalidad contra Puerto Rico en el deporte de los puños.
Con el duelo entre Miguel Cotto y Saúl Álvarez por delante, el próximo 21 de noviembre en el centro de Eventos del Mandalay Bay de Las Vegas, una cantidad notable de guerras entre aztecas y boricuas son dignas del recuerdo y la de Pipino sobre Ángel es especial, pues fue ahí cuando México conoció a su campeón mundial más joven.
Con apenas 18 años y siete meses, Cuevas, que apenas había superado la mayoría de edad, retó al entonces campeón del mundo en peso Welter, avalado por la Asociación Mundial de Boxeo. Pipino era el más alto clasificado pero en el papel no debía representar gran peligro por su poca experiencia y un récord que impresionaba poco con 15 victorias y seis derrotas.
La primera pelea entre ellos se realizó un 17 de julio de 1976 en la Plaza de Toros Calafia de Mexicali, al norte de México. Pese a todo lo que se esperaba, Cuevas sacó la juventud y la fuerza que tuvo para noquear en apenas dos episodios a Espada y convertirse, luego de un par de caídas, en el campeón mundial más joven en la historia del pugilismo azteca.
La segunda cita llegó el 19 de noviembre de 1977 luego que ambos realizaron tres pleitos. En el caso del mexicano, ya había hecho tres defensas, primero con Shoji Tsujimoto, luego ante Miguel Campanino y finalmente contra Clyde Gray. Espada dio cuenta de Agustín Estrada, John Morgan y Ray Hammond.
La principal diferencia para este duelo fue que la pelea no fue en México, sino en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan, Puerto Rico, hasta donde Espada llegó como favorito para la reconquista.
No sólo no hubo revancha, sino que nuevamente, Pipino detuvo a Espada y de acuerdo con algunos reportes, hasta le fracturó la mandíbula a Espada. El final de la pelea llegó en 11 episodios y el campeón había llegado entonces a cuatro defensas exitosas de las 147 libras.
El tercer y último enfrentamiento tuvo lugar en la Sports Arena de Los Angeles, Estados Unidos, un 8 de diciembre de 1979. Cuevas, para entonces, había sumado otras cinco defensas más del cetro de la AMB, una de ellas ante Billy Backus y el 'Cholo' Espada se había recuperado con cuatro victorias consecutivas.
Con Pipino en su momento, no hubo forma de que Espada cambiara el rumbo de la rivalidad, pues en lugar de cobrar venganza, terminó siendo noqueado en 10 rounds ante los puños del mexicano.
Tiempo después, Espada volvió a ser noqueado por el invicto y ascendente Tommy Hearns y se retiró a la siguiente pelea, luego de ganar a Julio Alfonso en 1981. Para Pipino, aún haría una defensa más de la faja del mundo, pues en la siguiente Tommy Hearns se encargó de enfriar la candente racha del mexicano, quien nunca más volvió a coronarse y se retiró en 1989 con marca de 35-15 y 31 nocauts.
