Daniel Castellani, ícono histórico y referente ineludible de buena parte de las grandes épocas del vóleibol argentino, murió este jueves 25 de junio a los 65 años, luego de padecer una larga enfermedad.
Como jugador, Castellani fue el capitán de la Selección Argentina masculina que sorprendió al planeta quedándose con el tercer puesto del Mundial Argentina 1982 y luego se colgó la medalla de bronce de los Juegos Olímpicos Seúl 1988. En los años ochenta, su figura tomó notoriedad y estuvo a la par de otros grandes deportistas nacionales.
Luego, en su etapa de entrenador, dirigió las selecciones argentinas masculina y femenina.
En la masculina hizo su debut en 1993, logró un imborrable oro en los Juegos Panamericanos Mar del Plata 1995 y condujo al equipo en los Juegos Olímpicos Atlanta 1996 y en sus primeras participaciones en la Liga Mundial.
Luego de un larguísimo recorrido internacional, que lo llevó a dirigir numerosos equipos y seleccionados de primer nivel mundial, en 2023 volvió al país para hacerse cargo de la dirección técnica de Las Panteras, con las que consiguió por primera vez el título en la Copa Panamericana y recobró el segundo puesto en el Sudamericano, detrás de una potencia como Brasil.
Ya afectado por su enfermedad, no pudo dirigir los últimos torneos internacionales que requerían largos viajes con el seleccionado femenino, pero siguió cada torneo a la distancia, en contacto con Facundo Morando, quien primero fue su asistente y luego quedó al mando del equipo.
A principios de 2026, Castellani dejó oficialmente la dirección técnica de Las Panteras (ya en manos de Morando) y tomó la coordinación técnica de todos los seleccionados femeninos nacionales.
Castellani, una marca registrada para el vóley argentino
Desde muy joven, Castellani llevó la camiseta argentina como si fuese su piel. Participó de su primer Mundial, en Italia 1978, con 17 años, y luego fue capitán del equipo en los Juegos Olímpicos Los Ángeles 1984 y Seúl 1988, y en los Mundiales Argentina 1982 y Francia 1986, entre otros múltiples torneos que quedaron en la memoria.
Fue, posteriormente, el primer entrenador de la generación posterior a la suya. Asumió en el Sudamericano de Córdoba 1993 –cuando la celeste y blanca le hizo frente al Brasil que venía de ser campeón olímpico en 1992- y tuvo el equipo a cargo hasta 1999, con la medalla de oro de los Juegos Panamericanos 1995 como una postal emblemática de su ciclo. En ese período dirigió a la Albiceleste en los Juegos Olímpicos Atenas 1996 y en los Mundiales de Grecia 1994 y Japón 1998.
Luego de dar la vuelta al mundo y dirigir en Polonia, Italia, Brasil, Grecia, Turquía y Finlandia, volvió al país a volcar su experiencia en Las Panteras, con la ilusión de clasificar al equipo para unos Juegos Olímpicos.
En su debut oficial en el seleccionado femenino, Argentina consiguió el título en la Copa Panamericana 2023 y luego alcanzó el subcampeonato en el Sudamericano, algo que no ocurría hacía 10 años.
Hasta alcanzar el objetivo máximo de la participación olímpica, por el que trabajó incansablemente y proyectó alimentando las selecciones formativas, su gran objetivo de los últimos tiempos era que el seleccionado femenino pudiera ascender a la VNL, algo que se frustró en 2025 y que muy posiblemente pueda conseguir en este 2026.
Castellani y su amor por el deporte argentino
En 2023, quien escribe estas líneas tuvo una larga charla con Castellani, que acababa de asumir en Las Panteras. El diálogo, de manera inevitable, trató de ahondar en el significado de la medalla de bronce de Seúl 1988, cuando Daniel era capitán del equipo.
“Una medalla olímpica para un deporte de conjunto es una cosa realmente muy difícil de lograr. Hay situaciones que van quedando en la memoria colectiva, como el gol de Maradona a los ingleses o la palomita de Manu Ginóbili en Atenas 2004. Seguramente, el bronce en Seúl está entre esos hitos de nuestro deporte y en la memoria de la gente”, respondió para el newsletter De Selección.
Más allá de esa respuesta, siempre se mostró enamorado del deporte argentino, al que calificó como un milagro y del que se sentía parte con muchísimo orgullo. “El deporte argentino es un milagro. No tenemos una programación como los alemanes o los norteamericanos, pero acá hay cosas que los otros no tienen: la pasión, los clubes, los profes, los padres, los dirigentes federativos”, dijo en aquella charla de 2023 en Córdoba.
Aquella respuesta luego tomó mayor vuelo cuando contó, en DeporTV, una anécdota ocurrida en Polonia respecto de lo que hace diferente al deporte argentino.
😢 Hasta siempre, Daniel.
🙏 Gracias por ser parte del milagro del deporte argentino y compartirlo en DEPORTV.
🇦🇷 Daniel Castellani, prócer del vóley nacional.pic.twitter.com/NbZSBxUPD0
— DEPORTV (@canaldeportv) June 25, 2026
“Otra cosa es la pasión por competir por Argentina. Creo que es el legado que dejó Maradona: el legado más fuerte es que transmitió esa cosa de decir: ‘Yo juego por la celeste y blanca’. Jugó con el tobillo roto, lloró, lo echaron, y siguió jugando. Y después fue a bancar a todos los seleccionados argentinos de otros deportes: vóley, Leonas, básquet, tenis”, dijo en aquella entrevista de 2023 el capitán de la Generación de los Bronces. Un prócer del vóley argentino.
