Rodrigo De Paul, En Primera Persona: "Lo que me pasó con la Selección es de película"

Rodrigo De Paul, el mediocampista de Atlético de Madrid y de la Selección Argentina, recibió a Sebastián Vignolo en su casa de España para charlar sobre su historia en Especiales STAR+ Qatar, En Primera Persona.

A continuación, las mejores frases de la entrevista:

Su perro Rocky: “Cuando estábamos por jugar con Venezuela en 4tos. de la Copa América 2019, Scaloni se enteró del problema de corazón que tiene mi perro y en un momento del video apareció Rocky. ‘Hay que jugar por la familia de uno, miren el problema que tiene Rodri… vamos muchachos que hoy jugamos por el perro de Rodri’, dijo en la arenga. Y yo no sabía dónde meterme (risas)".

Los inicios: “Yo jugaba en baby en el barrio. De chico no tenía mucha noción, no sabía de qué jugaba. Pedí la 10, jugué de enganche y desde ahí quedé".

“Siempre fui hincha de Racing. Era más volante-extremo, sin tanto recorrido. Con un lado menos sacrificado. En ese momento no me daba cuenta. Quizás en el fútbol argentino con lo que tenía me alcanzaba, pero no para jugar en Europa o en la Selección como quería”.

Su referente: “A mí siempre me gustó Román (Riquelme)”.

El cambio en su juego: “Lo mío fue mucho de la cabeza. Es verdad que en Europa tenés mucho tiempo libre y eso en Argentina con la familia y los amigos no lo tenés. Incorporás que la alimentación es muy importante, a la tarde no podés tomar mate con amigos, a mi vieja lamentablemente no la tengo todo el tiempo. ¿Me voy a quedar toda la tarde en el sillón viendo la tele? No, salís a entrenar. Te das cuenta que vas a chocar y no te mueven, hacés menos desgaste físico y terminás los partidos mejor. Si llegás bien físicamente a los últimos 10 o 15 minutos podés pensar mejor”.

El vínculo con Lionel Scaloni: “Siento que tiene mucha confianza en mí. Mirándonos ya nos entendemos. Me joden un montón con él: ‘Rodrigo Scaloni’ me dicen (risas). No tengo vergüenza en decirlo: por la Selección siempre voy a dar un plus. Me hizo cumplir el sueño más grande de mi vida. Y así como siente que voy a dar más de lo que tengo, confío en él y lo que piensa sobre mí. Muchas veces en los videos me caga a pedos a mí. ‘Dale, Leo, siempre te la agarrás conmigo’, le digo con respeto. ‘Y dale, hacé las cosas bien’, me responde. Sabe que conmigo hay una relación muy linda y una confianza extrema”.

La amistad con Leo Messi: “El 'pequeño' es una persona normal. Mueve un montón, pero a él le gusta que lo tratés así, que lo jodas. Sentirse en un lugar donde pueda ser Leo y no Messi. Nos levantamos muy temprano y siempre tomamos mate. Tenemos una costumbre: arrancamos Leo, Papu y yo, después aparece Fide, después Lea y Gio y después último Nico Otamendi. Si uno se levanta antes, tiene que hacer otra cosa. Hay orden de llegada (risas)”.

“Leo hizo una Copa América impresionante. Veíamos las estadísticas en Instagram y en todas lideraba él: asistencias, goles, foules, conducciones, remate a los arcos. En la mañana de la final de la Copa América, mientras hacía el primer mate, le dije: ‘Sabés que si hoy perdemos en el Maracaná, puede ser el último para vos’. A mí se me movía todo por dentro, no sé si era ansiedad o miedo, corría por la habitación. Y a él lo vi tranquilo. 'Si este tipo está así, tengo que demostrar tranquilidad', pensaba”.

“Cuando está fastidioso, no lo jodo. A veces hay que dejarlo un rato solo. En el predio, yo estoy en la 8 y él en la 10, nos separa una puertita. Si en algún entrenamiento vi que se fue solo. Me baño, subo, hago mate y después de una hora recién le toco la puerta. Y ahí ya está bien. Con el tiempo vas entendiendo los momentos…”.

La cuenta regresiva del Mundial: “Si en algún momento no estás pensando en el Mundial, te lo recuerda la tele, un amigo, la vieja que saca los pasajes, ponés las redes sociales y se inventan 200 canciones nuevas…es muy difícil faltando tan poco. Me da adrenalina, pero quiero que sea cuando sea. Quiero disfrutar el camino, los días que faltan. La mejor manera de llegar al Mundial es jugando, teniendo continuidad. Mi primer objetivo es jugar lo máximo posible en Atlético de Madrid porque por más que vaya 200 horas al gimnasio, ese timing te lo da jugar”.

La consagración en la Copa América: “Desde un primer momento, hubo inconvenientes con el tema de la vacunación. Para nosotros fue durísimo que la hayan sacado de Argentina. En la semi de 2019 sentimos que no había sido justo. Pensábamos en la revancha en casa, con nuestra gente, de repente apareció la pandemia. De repente se trasladó justo a Brasil y se nos vino a la cabeza. Fue duro el golpe. Nos ayudó que nos dejaran jugar y volver al predio”

“No puedo ver los videos de la Copa América, me emociono. No sé con qué compararlo, fue impresionante. Lo digo con sinceridad y humildad: fue el mejor partido de mi vida, sin lugar a dudas. Estaba muy convencido, muy compenetrado, muy concentrado en lo que tenía que hacer”.

“Creo que me ayudó mucho errar el penal con Colombia. Me dio mucha bronca porque sabía lo que quería hacer, quise ajustarlo y se fue por arriba. Te das vuelta, ves a tus compañeros y lo que pensás es: ‘Les fallé’. Estábamos juntos hace 40 días. Hay pibes que no vieron nacer a sus hijos. Te agarra un vacío, una cosa… Cuando vuelvo, el primero que se me acerca es el pequeño (Messi) y me dice: “Quedate tranquilo que yo también erré, vamos a jugar la final’. Justo después del mío volvió a atajar el Dibu. Le pasó a un montón de jugadores de la Selección Argentina que quedaron marcados porque erraron penales. Dentro mío me sentía en deuda. Y el partido de Brasil para mí fue consagratorio”.

Tatuajes: “Ya me tatué la Copa América y ahora me quiero hacer algo más chiquito con la Finalissima. Algunos le quieren sacar valor…”.

Su momento en la Selección Argentina: “Lo que me pasó con la Selección es de película. Tendré 45 partidos, tengo el récord de partidos invicto que tenía el Cabezón (Ruggeri), salí campeón contra Brasil en el Maracaná, contra Italia en Wembley, gané las dos finales que jugué…es imposible de soñar”.

El ritual con Paredes: “Siempre entro con Paredes comiendo caramelos. Nos paramos en la mitad de la cancha (risas)”.

Un asado y un video viral: “El pequeño (Messi) sugirió que hagamos un asado para fortalecer el grupo, sin pedirle ayuda a Diego (el chef). Nos encerramos en el quincho, prendimos el fuego a las 4 o 5 de la tarde, Nico (Otamendi) puso el costillar, empieza el mate y arrancan a caer los pibes después de la siesta. Jugamos al truco. El enano habla, yo también digo unas palabras…y ahí surge el video: ‘Hoy 10 de junio les quiero decir a todos que vamos a ganar la Copa América en Brasil y vamos a quedar en la historia para toda la vida’. Lo tenía Nahuel Molina en el teléfono. Después de salir campeones, se me acerca Nahuel en el vestuario y me pregunta si lo puede subir. ¡Obvio, subilo ya!, le dije (risas)”.

El momento del himno: “Es el momento de mayor conexión con la gente. Me siento que tengo el poder de todos. Como que toda esa energía se concentra en un momento determinado que dura 30 segundos, pero es tan impactante…me da piel de gallina. El día que jugamos con Brasil en San Juan, la cancha era chiquita y me emocioné. Fue tremendo, también en Boca y en el Monumental. Hago fuerza para no llorar. A mis amigos y a mi vieja les digo, no me importa que tiren una pared con el pequeño, solo me gustaría que vivan el himno abrazados al resto. Ponerte la camiseta de la Selección no tiene precio”.