Carla Suárez Navarro, quien anunció su retiro tras perder contra Danielle Collins en la primera ronda del último US Open, ya tiene un nuevo trabajo en el corto plazo: será la embajadora del WTA 250 de Tenerife que comenzará a partir del 16 de octubre.
La española, que dijo que le gustaría despedirse en la Billie Jean King Cup, va a ser la cara visible del torneo que tendrá su primera edición y habló en la previa: "Estoy feliz de estar aquí y poder disfrutar del buen tenis. Ser embajadora es un placer, mi intención es permitir que el público disfrute del ambiente y sobre todo que las jugadoras se sientan a gusto y quieran volver el próximo año".
Este certamen contará con la participación estelar de Elina Svitolina (7°), que será la gran estrella. "La posibilidad de contar con ella es un lujo, jugadoras españolas como Sara Sorribes Tormo contribuirán a animar y encender el público. Habrá jugadoras que están luchando para entrar entre las diez primeras y lo darán todo para conseguirlo”
Por otra parte, Suárez Navarro habló sobre lo que pretende a futuro: "Primero necesito descansar y desconectar de todo. Fueron muchos años de exigencia máxima, de esfuerzos y de prácticamente no poder parar para desconectar. Luego me gustaría involucrarme en temas humanitarios y solidarios y poder ser madre".
"Estoy muy bien. Tuve la suerte de volver a jugar después de la enfermedad, pude tomar parte en torneos de gran nivel como deseaba y sobre todo pude yo misma expresar un buen nivel, que era lo que me parecía más difícil tras tanto tiempo. Poder decidir donde y cuando retirarme fue muy bonito; fue un final de carrera muy emotivo para mí", cerró.
