Red Sox, un equipo ganador, la nueva realidad de Boston

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¡Willson Contreras conecta jonrón de dos carreras! (0:22)

Red Sox está en llamas, el resucitado Boston se encuentra en una racha de 13 victorias que lo tiene de lleno en la contienda por playoffs


Si algo ha dejado claro la temporada 2026 de MLB es que, en el Rey de los Deportes, todo puede suceder. Cuando todos daban por descartados a los Boston Red Sox, el beisbol cambió de argumento y mostró lo contrario. Hoy, en pleno mes de julio, la organización vive uno de sus mejores momentos del siglo: una racha de 13 victorias que no sólo ha encendido a Fenway Park, sino que la ha metido de lleno en la contienda por octubre, instalada ya en el tercer puesto del Comodín de la Liga Americana, en donde comparte vitrina con los New York Yankees y los Cleveland Guardians.

No es una simple racha. Estos 13 triunfos son la cadena más larga de toda la MLB en 2026, la más extensa en Grandes Ligas desde que Milwaukee Brewers ganó 14 al hilo en agosto de 2025 y que ahora iguala a las 13 de Minnesota Twins en mayo del mismo año. En la centenaria historia de los Medias Rojas, apenas siete veces habían hilado 13 o más victorias; la última ocurrió en 2006. Esta cadena ya es la tercera más larga de la franquicia, empatada con las 13 de 1948 y las míticas 15 de 1946. No es exagerado decir que Boston ha resucitado y vive uno de sus mejores momentos de forma histórica.

El contexto hace que el regreso de Boston aún más espectacular, pues tenía la etiqueta de improbable. En abril, el equipo parecía en caída libre, al punto de que el 25 de ese mes se confirmó el despido del manager Alex Cora y otros integrantes de su staff, un pandemónium deportivo que puso la lupa sobre Craig Breslow y su proyecto.

Hoy, aquella apuesta por un 'nuevo comienzo' tiene justificación sobre el diamante.

Desde ese cambio, Boston tiene un récord de 39-31 y, en su tramo más reciente, presenta el mejor balance de todo el beisbol: 20-5 en sus últimos 25 juegos, algo que no lograba desde las campañas ganadoras de 2004 y 2018.

En medio de este giro narrativo, una figura se ha convertido en emblema de la resurrección ofensiva de los Medias Rojas: Willson Contreras. El venezolano es el motor emocional del equipo y también su núcleo estadístico. Llegó al lunes como líder de bateo del club, con promedio de .283, comanda igualmente el departamento de cuadrangulares, con 22, y encabeza las carreras producidas con 64.

En tanto, Wilyer Abreú ha asumido el papel de escudero de lujo y se ha colocado segundo tanto en jonrones (15) como en producidas (49), con turnos oportunos. En una especie de despertar a mitad de temporada, Ceddanne Rafaela se ha trepado al segundo lugar de promedio en el equipo con .281, acompañado de una defensa de élite en el jardín central. Y Jarren Durán, tercero en cuadrangulares, con 13, y también tercero en empujadas, con 48, aporta ese equilibrio tan valioso entre poder, dinamismo y agresividad en las bases.

La transformación de Boston, sin embargo, no se explica sólo con batazos a la hora cero. El pitcheo, tantas veces señalado en años recientes, se ha convertido en pilar discreto pero firme. Sonny Gray lidera al cuerpo de abridores en triunfos, con 11 victorias. A su lado, Ranger Suárez ha justificado las expectativas como una de las mejores contrataciones recientes: sus 97 ponches lo colocan como el rey de los chocolates de la organización en 2026, un indicador claro de dominio y de capacidad para imponer el plan de juego desde el montículo.

En la parte final de los juegos, el guión adquiere ciertos tintes de nostalgia. Aroldis Chapman, como en sus mejores años, ha vuelto a ser sinónimo de garantía para bajar el telón del juego. El cubano presume la mejor efectividad del staff con un microscópico 2.05, ligeramente por delante del 2.06 de Garrett Whitlock, y al mismo tiempo encabeza al club en salvamentos, con 21. Chapman ha respondido con rectas aún intimidantes y un control emocional mucho más afinado, así que si el juego llega en situación de rescate, ahí está 'El misil cubano'.

La racha es el premio a la constancia de Boston, serie tras serie. Red Sox ha ganado 17 de sus últimos 19 juegos, aseguró cuatro series consecutivas por primera vez desde 2025 y ha barrido cuatro de sus últimas cinco confrontaciones, lo que incluye una serie de cuatro juegos ante los Yankees (del 25 al 28 de junio) y otra de tres juegos, la más reciente y de alto voltaje, frente a los Tampa Bay Rays. Es un equipo que ha aprendido a ganar de todas las formas posibles: por paliza, con batazos dramáticos, con pequeñas jugadas de ejecución fina y con salidas dominantes de su rotación.

Fenway Park, que durante parte del año lució más en un letargo resignado que vivo y encendido, comienza a recuperar su viejo pulso. Los Medias Rojas han ganado ocho de sus últimos diez juegos en casa y, aunque el récord global en su estadio (20-27) todavía es negativo, la segunda mitad ofrece un escenario ideal: 37 de los últimos 68 juegos se disputarán en Boston, incluido un tramo de 16 juegos en casa entre el 17 de julio y el 9 de agosto. Si esta racha ha encendido la chispa, el calendario luce como el elemento para la combustión completa.

Todo esto ocurre, además, en un contexto de liga perfecto para los equipos que llegan desde atrás. En una Americana de marcas discretas y muchos clubes alrededor del .500, los Medias Rojas han pasado, en cuestión de semanas, de candidatos a vender piezas importantes —se habló de Gray, Contreras y Chapman como elementos para otros contendientes— a perfil de comprador sólido rumbo a la fecha límite de cambios.

Queda mucho camino por recorrer y todo mundo sabe que sostener este nivel en una división que también incluye a Yankees, Rays, Blue Jays y Orioles será una tarea complicada. Pero, por primera vez en mucho tiempo, la sensación en Boston es que el presente y el futuro inmediato apuntan en la misma dirección.

En una temporada que parecía escrita en tonos grises, Boston se ha empeñado en devolverle el color a octubre.

Información de Boston Red Sox fue utilizada en esta nota.