Los Astros han desaprovechado la temporada de MVP de Yordan Álvarez

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El cubano es en este momento el gran favorito en la Liga Americana para ganar el premio de Jugador Más Valioso, mientras que Houston ni siquiera tiene la seguridad de alcanzar un lugar en la postemporada.

Para los Houston Astros, 2026 ha sido un año en el que muchas cosas han salido mal. Entre lesiones y un desempeño inconsistente, el equipo se ha mantenido prácticamente toda la campaña fuera de los puestos de clasificación a la postemporada y, aunque en este momento juega un béisbol más que aceptable, situándose a cuatro partidos del último comodín de la Liga Americana, hasta ahora nada indica que tendrá éxito sostenido en lo que resta de temporada.

Dicho esto, los Astros, que han tenido que lidiar con un número importante de sus principales figuras perdiendo tiempo en la lista de lesionados, entre ellas Jeremy Peña, Yainer Díaz y Carlos Correa, sí han contado con un gran punto luminoso: Yordan Álvarez.

El cubano está en medio de una histórica campaña ofensiva mientras persigue la primera Triple Corona de bateo desde la conseguida por Miguel Cabrera en 2012. En estos momentos, Álvarez lidera la Liga Americana en hits (118), jonrones (33), carreras impulsadas (75), promedio de bateo (.324), OBP (.432), slugging (.651), OPS (1.083), OPS+ (199) y bases totales (237).

Adicionalmente, sin la presencia de jugadores como Aaron Judge o José Ramírez en la carrera por el MVP, así como por la sorpresiva baja de producción de Cal Raleigh y otros candidatos, Álvarez ha tenido y aprovechado el escenario para demostrar su calidad como jugador, situación que, desgraciadamente, los Astros no han podido capitalizar.

En este momento, los Astros ocupan el tercer lugar de su división, a 3.5 juegos del liderato y a 4.5 del tercer Wild Card, lo que los mantiene matemáticamente en carrera por un puesto en los playoffs. Sin embargo, ese panorama luce complicado si se toma en cuenta que Houston tiene la tercera peor efectividad de la Liga Americana, con 4.75.

Si a eso le sumamos un ERA+ de apenas 89, es decir, un rendimiento 11 por ciento inferior al promedio de la liga, así como el segundo peor picheo independiente de la defensa (FIP) del Joven Circuito, con 4.84, y el tercer peor WHIP (1.397), a menos que algo cambie radicalmente en los próximos días, es probable que los Astros tomen la decisión de cambiar a algunos de sus jugadores pensando en el futuro.

Ofensivamente, la historia no ha sido tan drástica como en el pitcheo, pero si no se toma en cuenta el aporte de Álvarez, la diferencia es notoria. Sin los números del cubano, los Astros batean apenas para .231 de manera colectiva y registran un OPS de solo .683, ambas cifras por debajo del promedio de las Grandes Ligas en 2026, lo que evidencia la enorme dependencia ofensiva que Houston ha tenido de Álvarez.

Con estos elementos y ante la falta de incorporaciones de importancia durante la pasada temporada baja, así como lo complicado que será el mercado de cambios con tantos equipos en competencia buscando reforzarse, la realidad es que la organización no ha aprovechado, y no parece que podrá aprovechar, uno de los mejores años ofensivos en la carrera de Álvarez.

Decir que el equipo falló, tomando en cuenta todas las circunstancias que rodean el 2026 de los Astros, resulta injusto, especialmente en lo que respecta a los problemas de salud. Sin embargo, lo que sí es correcto afirmar es que una de las mejores temporadas ofensivas de la carrera de Álvarez ha coincidido con uno de los peores momentos de los Astros en años recientes, un equipo que hasta hace apenas unas temporadas era la organización a vencer en la Liga Americana.