<
>

Estos campeones de la Serie Mundial se habrían perdido los playoffs en una temporada de 60 juegos

play
Varios peloteros decidieron ausentarse, por voluntad propia, a la temporada de MLB (3:48)

Por la preocupación que existe por la pandemia del coronavirus, muchos peloteros decidieron no jugar la nueva campaña de Grandes Ligas. Enrique Rojas y Marly Rivera analizan esta nueva situación que atraviesa la MLB. (3:48)

Una temporada de béisbol de 60 juegos no tiene precedentes, casi. Si cada equipo juega su calendario completo en 2020, empataría la temporada de 1877 como la más corta en la historia de la MLB. En 1877, la liga constaba de seis equipos y su campeón de jonrones, Lip Pike, terminó con un total de cuatro batazos de vuelta completa.

La historia también dice que existe la posibilidad de que el mejor equipo de béisbol se pierda la postemporada en 2020. Cuatro eventuales campeones de la Serie Mundial tuvieron marca de .500 o menos en las primeras 60 decisiones de su temporada en la que ganaron el título:

Boston Braves de 1914 (25-35, octavo en la Liga Nacional de ocho equipos)

Los "Milagrosos Bravos" de 1914 siguen siendo el campeón de la Serie Mundial más improbable de todos los tiempos. Tuvieron 11 temporadas perdedoras consecutivas desde 1903 hasta 1913 y comenzaron 1914 con un récord de 12-28, sin poder salir del sótano de la Liga Nacional hasta el 20 de julio.

Pero a partir de ese momento, Bill James y Dick Rudolph se combinaron para un récord de 33-3 (y una efectividad de 1.61), lanzando frente al mejor cuadro defensivo en el béisbol (anclado por el segunda base Johnny Evers y el campocorto Rabbit Maranville). Los Bravos superaron a los Gigantes de John McGraw, ganadores de tres banderines consecutivos, y terminaron la temporada en la cima de la clasificación de la Liga Nacional con ventaja de 10½ juegos. Como un fuertemente desfavorecido en las apuestas (probabilidades de +145), Boston registró la primera barrida en la historia de la Serie Mundial, superando a los Atléticos de Filadelfia, que habían ganado el campeonato en tres de los cuatro años anteriores. Los Bravos pasaron de 16 juegos por debajo de .500 a campeones de la Serie Mundial, algo que ningún otro equipo ha logrado.

Washington Nationals de 2019 (27-33, cuartos en la División Este de la Liga Nacional con cinco equipos)

Los Nacionales comenzaron la temporada 2019 con un récord de 19-31, pero jugaron a un ritmo tórrido el resto del camino (74-38, empatados con el mejor record en MLB) para asegurar un lugar en el juego de comodines de la Liga Nacional. Sería la primera de un récord de cinco victorias en juegos de eliminación para Washington en la postemporada, y los Nats estuvieron atrás en el marcador en cada uno de ellos.

La sorpresa de los Nacionales (probabilidades de +195) ante los Astros fue la más grande en la historia de la Serie Mundial para un equipo sin ventaja de local, e hizo de Washington el primer equipo en vencer a múltiples equipos con 105 victorias en una sola postemporada (ellos vencieron a los Dodgers en la Serie Divisional de la Liga Nacional). Los Nats también se convirtieron en el primer equipo en ganar la Serie Mundial sin ganar un solo juego en casa y el primer equipo en la historia de la Serie Mundial en superar un déficit de más de una carrera en la séptima entrada o más tarde para ganar el Juego 7 en la carretera. En total, los Nacionales jugaron para 10-0 en juegos de postemporada iniciados por Stephen Strasburg (MVP de la Serie Mundial) o Max Scherzer, la mejor marca en la historia en juegos iniciados por un par de compañeros de equipo en una sola postemporada.

Florida Marlins de 2003 (27-33, quintos en la División Este de la Liga Nacional con cinco equipos)

Este club es mejor recordado por la jugada de Steve Bartman y el posterior colapso de los Cachorros, pero llegar a la postemporada se consideraba un sueño imposible cuando los Marlins despidieron al mánager Jeff Torborg en mayo. Torborg tenía 16-22 cuando fue despedido, momento en el cual el lanzador Josh Beckett dijo: "No he querido llorar por nada durante mucho tiempo. Y me dieron ganas de llorar". Torborg fue reemplazado por Jack McKeon, de 72 años, con quien Florida jugó para 75-49 durante el resto de la temporada (el segundo mejor récord en la MLB detrás de los Bravos).

En el Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en Wrigley Field, los Marlins borraron un déficit de 3-0 con una octava entrada de ocho carreras (que incluyó el incidente de Bartman), luego ganaron el Juego 7 para asegurar el segundo banderín del equipo en siete temporadas. Los Yankees, que eran muy favorecidos en las apuestas (-230) tomaron una ventaja de 2-1 en la Serie Mundial, pero Florida ganó los Juegos 4, 5 y 6, con Beckett ganando el decisivo con una victoria de juego completo con tres días de descanso. Se convirtió en el primer lanzador en lanzar un juego completo en una victoria de la Serie Mundial desde Jack Morris en 1991, y nadie lo ha hecho desde entonces.

St. Louis Cardinals de 1964 (29-31, octavo en la Liga Nacional con 10 equipos)

En la primera temporada después del retiro de Stan Musial, los Cardenales estaban tres juegos por debajo de .500 el 15 de junio cuando lograron uno de los grandes atracos en la historia del béisbol. El gerente general Bing Devine, quien fue despedido más tarde esa temporada, consiguió en cambió al jardinero Lou Brock, de bajo rendimiento, que bateó .348 con 33 bases robadas durante el resto de la temporada. St. Louis estaba en desventaja de los Phillies por 11 juegos para el 23 de agosto, pero procedió a ganar 28 de sus 39 juegos finales para ganar el banderín de la Liga Nacional en el último día de la temporada, superando a Filadelfia (y a Cincinnati) por un juego.

Bob Gibson ganó nueve de sus últimas 11 aperturas de temporada regular (con una efectividad de 1.77) para establecer un enfrentamiento en la Serie Mundial contra un equipo de los Yankees que había alcanzado el Clásico de Otoño en 12 de las 14 temporadas anteriores. Gibson perdió el Juego 2, pero ganó los Juegos 5 y 7 (ambos juegos completos) y se convirtió en el primer lanzador en registrar al menos 30 ponches en una sola Serie Mundial, una hazaña que repitió en 1968.