El atacante colombiano Lucumí seguirá un año más en el club tras un 2025 de títulos
La planificación no se detiene en Liga Deportiva Alajuelense. Tras cerrar un 2025 de ensueño, con títulos nacionales e internacionales, el club rojinegro confirmó la renovación del atacante colombiano Jeison Lucumí, quien extendió su vínculo con la institución por un año más.
La decisión no es casual. En Alajuela entienden que los campeonatos no se sostienen solo con fichajes rimbombantes, sino con continuidad, equilibrio y jugadores que entiendan la idea del proyecto. Por eso, la dirigencia, en sintonía con el cuerpo técnico, optó por blindar a uno de los futbolistas más constantes del plantel.
Lucumí llegó al club manudo en febrero de 2025 y, desde su debut el 15 de febrero, se convirtió en una pieza recurrente dentro del esquema ofensivo. En apenas un año acumuló 50 partidos oficiales y cuatro goles, números que explican solo una parte de su aporte. Su verdadero valor estuvo en el desequilibrio, la lectura de juego y la madurez con la que respondió en momentos determinantes de la temporada.
El colombiano fue parte activa del equipo que conquistó la Copa Centroamericana de Concacaf y que, meses después, rompió la sequía histórica al alcanzar la estrella 31 del campeonato nacional, devolviendo a Alajuelense al sitio que su afición exigía desde hace años.
En un plantel cargado de experiencia y figuras, Lucumí encontró su espacio complementando a sus compañeros en ataque, aportando amplitud, sacrificio táctico y claridad cuando el partido lo pedía. Esa regularidad terminó pesando a la hora de definir su futuro.
Con la renovación, Alajuelense envía un mensaje claro al entorno: el proyecto campeón no se desarma. La apuesta es sostener la base que devolvió al club al protagonismo regional y potenciarla de cara a los nuevos retos del torneo local y las competencias internacionales que se avecinan en 2026.
Lucumí continuará vestido de rojinegro, no como una promesa, sino como una pieza ya validada en un equipo campeón, en un Alajuelense que no quiere vivir del recuerdo, sino prolongar su momento de gloria.
