El arquero costarricense volvió a ser figura con múltiples atajadas durante la final, pero Pumas terminó derrumbándose en el cierre del partido ante Cruz Azul
La imagen final fue durísima.
Keylor Navas mirando al frente, prácticamente sin reacción, mientras Cruz Azul celebraba un campeonato que durante buena parte de la noche parecía escaparse de sus manos.
Porque si algo quedó claro en la final del Clausura 2026 de la Liga MX, es que el arquero costarricense volvió a jugar un partido gigantesco.
Pero esta vez no alcanzó.
Pumas UNAM terminó perdiendo 1-2 en el Estadio Olímpico Universitario y dejó escapar el título en un cierre devastador para los universitarios, que durante largos tramos del encuentro tuvieron a Keylor como el principal sostén para seguir soñando con la corona.
El tico apareció desde muy temprano.
Durante el primer tiempo realizó varias intervenciones determinantes que evitaron que Cruz Azul encontrara el empate rápidamente y sostuvo la ventaja conseguida tras el gol de Robert Morales cerca de la media hora de partido.
Pumas parecía acercarse a una noche histórica.
El estadio empujaba.
Keylor transmitía seguridad.
Y la sensación era que otra vez el costarricense estaba preparado para convertirse en héroe de una final grande.
Sin embargo, el partido cambió completamente en el complemento.
Al minuto 53 llegó el golpe más duro para los universitarios: un autogol de Rubén Duarte terminó venciendo a Navas después de un intento desesperado por despejar un balón dentro del área.
A partir de ahí, Cruz Azul empezó a crecer emocionalmente dentro del partido mientras Pumas comenzó a perder estabilidad.
Y aun así, Keylor seguía respondiendo.
El arquero costarricense mantuvo con vida a los universitarios durante varios momentos de tensión, exactamente como lo hizo durante prácticamente toda la liguilla.
Pero el cierre terminó siendo demasiado cruel.
Al minuto 91, Uriel Antuna vio la tarjeta roja tras una fuerte entrada y dejó a Pumas con diez hombres justo en el momento más delicado de la final.
Y tres minutos después llegó el golpe definitivo.
Carlos Rotondi sacó un potente remate imposible para Navas y sentenció el 1-2 que terminó entregándole el campeonato a Cruz Azul.
La desesperación universitaria incluso provocó una segunda expulsión en tiempo de reposición y el partido terminó desmoronándose completamente para los dirigidos por Efraín Juárez.
La derrota resultó especialmente amarga por el torneo que había construido el arquero costarricense.
Keylor disputó 16 de los 17 partidos posibles del Clausura 2026, recibió apenas 15 goles en fase regular y dejó siete porterías en cero.
Además, en la liguilla fue determinante contra América, Pachuca y también en la ida de la final, donde incluso fue elegido como la figura del partido tras sostener el 0-0 en el Estadio Ciudad de los Deportes.
Por eso el golpe terminó siendo tan doloroso.
Porque Pumas tuvo durante toda la fase final a un Keylor Navas en nivel de campeón.
Pero ni siquiera una actuación gigantesca del arquero costarricense terminó alcanzando para levantar el título en México.
