MADRID -- El Real Madrid reestructura sus servicios médicos. Después de varios años de roces entre el jefe del departamento, el doctor Jesús Olmo, y un grupo de jugadores encabezados por Sergio Ramos, el club merengue anunció la desvinculación de "mutuo acuerdo" entre el médico y la institución.
"El Real Madrid comunica que los doctores Jesús Olmo y Mikel Aramberri se desvinculan de los Servicios Médicos del Real Madrid tras mutuo acuerdo con el club", informó el equipo la noche del lunes a través de un comunicado de prensa.
El doctor Olmo llegó a la institución recomendado por el cardiólogo del presidente Florentino Pérez y miembro de la Junta Directiva, Jerónimo Farré hace más de una década.
El médico inició su colaboración con el club como consultor externo y poco a poco fue involucrándose en las decisiones médicas hasta que en 2013 fue contratado oficialmente como empleado del club.
Poco más de un año después, en la campaña 2014-2015, se hizo con el control del departamento de servicios médicos del club.
Varios jugadores no ocultaban la desconfianza en el doctor, algo que les orilló a buscar tratamiento externo casi para cualquier dolencia -- desde las lesiones graves y cirugías, hasta las contusiones.
Después de dos años de quejas, la situación se había vuelto insostenible. El conflicto explotó cuando decidió reestructurar el departamento entero. Tras la salida de Carlos Díez, gerente de Santias, empresa prestadora de servicios médicos con la que el club tiene convenio desde hace varias temporadas, el médico despidió a gran parte del staff médico, incluidos el traumatólogo Paco Morate y el fisioterapeuta Pedro Chueca, ambos de gran trayectoria y renombre en España.
La reestructuración molestó profundamente tanto a jugadores como al cuerpo técnico de Carlo Ancelotti, pues contaban con su plena confianza. Tanto, que varios jugadores llevan dos años acudiendo al consultorio de Chueca para recuperarse de sus lesiones.
Según se supo en su momento, los jugadores manifestaron su preocupación ante el director general del club, José Ángel Sánchez, que poco pudo hacer para dar vuelta a la situación. Desde entonces, los jugadores han señalado a Olmo -- a veces de manera pública -- como el culpable de las constantes recaídas, los periodos demasiado largos de recuperación y, sobre todo, las plagas de lesiones que el Real Madrid ha padecido en tres de las últimas cuatro temporadas.
Tal es el caso de Real Madrid, quien luego de consultar a sus médicos de confianza en Portugal, cargó contra el jefe de servicios médicos del Real Madrid por las discrepancias en la forma de tratar la lesión en la rodilla que le impidiera terminar a tope la temporada en 2014 – y que consecuentemente tuvo un impacto negativo en su desempeño en el Mundial de Brasil.
También Sergio Ramos cuestionó públicamente las decisiones del médico español después de que despidiera a Chueca. El sevillano estuvo a punto de perderse la final del Mundial de clubes de 2014 al ser descartado por Olmo debido a una lesión muscular luego de que Chueca, aún en el club, le informara que estaría recuperado para entonces.
Ramos, que tuvo un periodo difícil por una lesión en la clavícula, admitió tan temprano como noviembre de 2015 que había varias discrepancias con el médico elegido por Pérez.
"Quizá no sea este el momento ahora... no voy a mentir. Pero es una realidad. Debemos intentar ayudarnos, llegar a final de temporada y poner los problemas encima de la mesa. Y entonces, cuando hablemos, los que podemos hablar más que otros, hablaremos", señaló el central andaluz.
Desde entonces, la gran mayoría de los futbolistas del Real Madrid que han tenido que pasar por el quirófano, o que han sufrido lesiones relativamente largas, lo han hecho con médicos recomendados por sus respectivas selecciones nacionales y no por el club.
Tal ha sido el caso de jugadores como Pepe, Sami Khedira o Gareth Bale, cuyas intervenciones se realizaron de forma externa mientras los servicios médicos se limitaron, simplemente, a “supervisar”.
