Liverpool vs. Arsenal: ¿asoma una nueva rivalidad tras el escándalo de Manchester City?

Liverpool y Arsenal chocan este domingo en el que promete ser el partido más convocante de la Premier League entre dos clubes que están atravesados por la incertidumbre alrededor de las sanciones a Manchester City, luego de ser encontrados culpables de incumplir reglas financieras de la liga entre 2009 y 2018.

Es lógico pensar que las implicaciones de un caso tan grande podrían alcanzar a un gran número de equipos ingleses, incluso muchos que ya hace muchos años que no juegan en la primera división, y que cuyos ingresos económicos quedaron afectados por los resultados que obtuvieron los Citizens. Pero para los Gunners y los Reds será especialmente relevante, como los dos clubes que más han desafiado el reinado del equipo que entonces dirigía Pep Guardiola en los años posteriores al período de la investigación, y podrían ser también los dos animadores restantes en el caso de que el castigo a los mancunianos los aleje de la lucha por el título.

Los equipos de Andoni Iraola y Mikel Arteta respectivamente han tenido buenos arranques en su temporada, pero no sin algunas cuestiones por mejorar en su juego y el armado de sus equipos para aspirar a tener un período de dominio como el que ejerció Manchester City. Pero ante la posibilidad de que dicho club quede apartado de lo más alto, este duelo podría ser el primero de una nueva rivalidad en la liga.

Un constante desafío a la dinastía de Manchester City

En las discusiones acerca de los títulos que obtuvieron los Citizens en el período bajo investigación solo está involucrado el primero de los seis campeonatos de Premier League en 7 años que conquistó Guardiola. En las ocho temporadas cubiertas, el equipo se coronó en tres ocasiones, y en solo una de ellas, la 2013/14, los Reds fueron un rival directo en la pelea. Pero el impacto de las contrataciones que hizo el conjunto mancuniano durante esos años se sintió en ambos clubes de manera siginficativa y sentó las bases para la racha posterior.

Aquella única campaña donde Liverpool quedó a las puertas fue especialmente dolorosa, por el largo tiempo en que el equipo que conducía Brendan Rodgers lideró la tabla y porque el responsable del error que llevó a la derrota donde perdió la punta fue nada menos que Steven Gerrard, quien dejó el club donde marcó una época en 2015 sin su ansiado título de liga.

Con Jürgen Klopp, el sucesor de Rodgers, los Scousers volvieron a competir y finalmente conquistaron la cúspide en 2020, pero fue su única Premier en una rivalidad donde Guardiola lo relegó al segundo lugar en los dos años previos y los dos posteriores. Incluso hubo dos temporadas donde superó los 90 puntos, lo que le habría asegurado el campeonato en cualquier año donde no tuviera que haber competido con este Manchester City.

Para Arsenal, en cambio, la competencia se sintió en dos frentes distintos. Hubo peleas por títulos, en particular en los últimos años de la era Pep con los tres subcampeonatos y la liga que conquistó su exasistente Arteta en 2026, pero en el lustro previo a su llegada se sintió a partir del éxodo de las figuras del equipo de Arsène Wenger a los Sky Blues. Empezando por la dolorosa salida de Emmanuel Adebayor en 2009, el técnico francés debió observar cómo Kolo Touré, Gaël Clichy, Samir Nasri y Bacary Sagna lo acompañaron a Manchester, donde podían ofrecerles un mejor salario y aspiraciones que en Londres, y dañaron la capacidad de los Gunners para pelear arriba.

¿Cómo están Arsenal y Liverpool para tomar la delantera?

De este modo, un eventual castigo deportivo que podría caer sobre el equipo que hoy dirige Enzo Maresca esta misma temporada, con la fecha límite para agotar las instancias de apelación en febrero de 2027, tiene el potencial de catapultar a Arsenal y Liverpool a una lucha entre ambos por la Premier League, a pesar de que ambos clubes todavía tienen asuntos por resolver en la temporada.

En el caso de los Gunners, la sensación que deja su inicio es que el mercado de pases anterior representó una oportunidad para revitalizar su ataque, la parcela menos potente del plantel campeón, pero que no fue aprovechada con incorporaciones rutilantes. Y los efectos de esta decisión ya se están sintiendo, a pesar de liderar la liga junto a los Citizens: sufrió las lesiones de Bukayo Saka y el recién llegado Christos Tzolis, y sus delanteros Kai Havertz y Viktor Gyökeres solo llevan 4 goles entre ellos en todas las competencias. En la mayoría de sus encuentros han encontrado la manera de llevarse resultados, pero deben mejorar para que sea sostenible para retener el título.

Los Reds, en cambio, están en una etapa anterior de su desarrollo bajo el mando de Iraola, que todavía está conociendo sus piezas en un equipo algo desbalanceado que dejó Arne Slot. Luego de un comienzo con algunas dudas, la revitalización de Alexander Isak tras una difícil primera temporada (lleva 6 tantos en 7 encuentros de liga) y la inclusión paulatina del prometedor Rio Ngumoha junto a Víctor Muñoz en la delantera han reencauzado los resultados y le han dado una nueva dimensión a su ataque, que todavía espera que Florian Wirtz y el flamante refuerzo Bradley Barcola tomen más regularidad en un sistema que exige una intensidad mucho mayor en la presión.

La liga inglesa está a punto de entrar en una era de incertidumbre total a partir de las consecuencias que deje la resolución del caso Manchester City y cómo podría repercutir en los demás clubes que busquen llenar el vacío que dejarían los Sky Blues. El estado de transición o crisis que atraviesan otros posibles candidatos como Chelsea, Tottenham y Manchester United, además de la no consolidación de posibles retadores como Brighton y Brentford, dejarían a Liverpool y Arsenal como los equipos más adeptos a hacerlo, aún cuando todavía no alcanzaron su mejor versión. Y el cruce entre ambos en Anfield podría representar el primer gran enfrentamiento entre los dos nuevos animadores.