Uruguay y la posibilidad de eliminar a la generación dorada de Chile, hoy dirigida por el DT que hizo debutar a Luis Suárez

La Selección Uruguaya, ya clasificada al Mundial de Qatar, tendrá la posibilidad este martes de dejar sin una nueva Copa del Mundo a la generación dorada de Chile, que enfrenta uno de sus últimos desafíos, que ha tenido grandes duelos con la Celeste y que actualmente es dirigida por el uruguayo Martín Lasarte, el entrenador que hizo debutar oficialmente a Luis Suárez en Primera División.

Notoria y evidentemente la rivalidad entre estas dos selecciones ha crecido en el último tiempo, tal vez incluso el respeto del pueblo chileno al carácter y calidad futbolística del Uruguay ha sido el inicio para que los trasandinos comenzaran a creer en la que luego se transformaría en su generación más ganadora.

Claro que el desahogo más importante del fútbol chileno en los últimos tiempos fue cuando Alexis Sánchez la picó ante Argentina y selló el triunfo por 4 a 1 en la tanda de penales que significó la primera Copa América para la Roja, pero en ese mismo certamen la primera gran prueba de fuego que había superado la camada de Claudio Bravo, Arturo Vidal, Charles Aránguiez y demás, fue ante la Celeste en los cuartos de final.

Luego de haber jugado en carácter no oficial en noviembre del 2014 en Santiago (triunfo celeste por 2 a 1 con goles de Diego Rolan y Álvaro ‘Tata’ González, quien celebró señalando las cuatro estrellas ubicadas encima del escudo de la AUF), Chile volvía a ser local ante Uruguay por los cuartos de final de su Copa América, donde, por enésima vez, buscaba su primer título continental.

El elenco por aquel entonces dirigido por el Maestro Tabárez llegaba sin Luis Suárez (aún suspendido por su mordisco a Chiellini en Brasil 2014) y sin encontrar un gran juego colectivo, punto que se contraponía con la euforia y confianza local que con el correr de los minutos se fue apagando al observar que no podía avasallar en el juego como se había previsto.

El equipo de Jorge Sampaoli recién pudo abrir el marcador a los 80’ con el gol de Mauricio Isla cuando ya la visita jugaba con diez futbolistas dado que al minuto 63 el brasileño Sandro Ricci había expulsado a Edinson Cavani tras su cruce con Gonzalo Jara (la Celeste terminaría con nueve jugadores tras la roja a Jorge Fucile en el cierre del encuentro).

En ese partido, aún con algunas polémicas, la Selección Chilena eliminó a uno de los grandes escollos en su historia y logró un gran envión anímico que fue importante para superar a Perú en semifinales y luego vencer por penales a Argentina para obtener el tan anhelado trofeo.

El siguiente duelo fue en noviembre de ese año por las Eliminatorias rumbo a Rusia 2018. Con Cavani y Jara como titulares nuevamente, la Celeste se impuso en el Centenario por 3 a 0 con goles de Diego Godín, Álvaro Pereira y Martín Cáceres.

En la segunda ronda de esas mismas clasificatorias, Chile vencería por 3 a 1 con un gol de Eduardo Vargas y dos de Sánchez, uno de los principales verdugos de la Selección Uruguaya en las últimas décadas (por ejemplo ya le había convertido en un amistoso del 2010 y en la Copa América 2011).

Tocó volver a enfrentarse por Copa América 2019, aunque en este caso ambas selecciones continuarían en el torneo después del triunfo de Uruguay por 1 a 0 con gol de Cavani en el Maracaná por el cierre del Grupo C.

En octubre del 2020, la Celeste y la Roja chocaron por la primera fecha de las Eliminatorias rumbo a Qatar 2022. Suárez había adelantado a los locales en el Centenario de Montevideo, Sánchez marcó el 1 a 1 a los 53’, pero Maxi Gómez anotó en los descuentos para confirmar una victoria clave aún cuando se tratase del inicio del camino a un nuevo mundial.

Por el momento, el último antecedente es por la Copa América 2021, donde en el Arena Pantanal de Cuiabá fue empate 1 a 1 (goles de Vargas y Suárez) por la fase de grupos, encuentro que culminó en términos muy cordiales, incluso habiendo palabras públicas de elogio y respeto entre Vidal y Suárez, ambos generación 1987 (como Gary Medel o Cavani) que fueron compañeros durante dos temporadas en el Barcelona (2018-19 y 2019-20).

Con ese gol ante el elenco trasandino, el atacante salteño se consolidó como el futbolista uruguayo que más veces le convirtió a Chile, totalizando siete goles en diez enfrentamientos (Cavani y el ex arquero Rodolfo Rodríguez son los uruguayos que más jugaron ante la Roja con once encuentros).

LASARTE, EL TÉCNICO QUE HIZO DEBUTAR A SUÁREZ EN PRIMERA

Este martes, Chile deberá vencer a la Celeste y esperar que Perú y Colombia no ganen sus respectivos partidos para poder clasificar a Qatar 2022, y que su generación dorada tenga un cierre a la altura de lo que han conseguido con su selección (habiendo ganado la Copa América 2015 y la Copa Centenario 2016).

Enfrente estará la generación dorada del Uruguay con su ‘último baile’, expresión que el propio Maestro Tabárez, cesado en noviembre, tomó de la serie sobre la temporada 1997-98 de los Chicago Bulls de Michael Jordan.

Los futbolistas Fernando Muslera, Diego Godín, Martín Cáceres, Suárez y Cavani se clasificaron este pasado jueves en el triunfo ante Perú a su cuarto mundial consecutivo, ciclo que se inició en Sudáfrica 2010 (llegando a semifinales) y continuó en Brasil 2014 y Rusia 2018.

Además del gen competitivo del fútbol uruguayo, estos jugadores han continuado la historia de su fútbol de ser aguafiestas en varias oportunidades, como venciendo a Sudáfrica en su propia Copa del Mundo, eliminando al último africano (Ghana en cuartos de final) de aquel Mundial 2010, sacando a la Argentina de Messi en su Copa América del 2011 o venciendo a Rusia en la fase de grupos en el 2018.

Este martes además, no sólo tendrán como asistente técnico en el banco de suplentes rival a Sebastián Eguren (integrante del plantel celeste en Sudáfrica 2010 y en la Copa América ganada en el 2011), sino que Suárez volverá a reencontrarse con el entrenador que le dio la posibilidad de debutar oficialmente en Primera División.

“Llevamos a Luis a Colombia y entró a los 76’ como extremo derecho, y lo hizo bien, mostrando esa personalidad que poquito a poco se iba afirmando y que nos iba demostrando lo que fue ocurriendo después”, recordó Lasarte conversando con ESPN sobre el encuentro entre Nacional y Junior jugado el 3 de mayo del 2005 en Barranquilla por la sexta y última fecha de la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores.

Suárez debutaba así oficialmente con 18 años en la Primera del Bolso, que cayó 3-2 y no pudo avanzar a octavos de final.

Antes de esos primeros minutos, el Loco Abreu en un entrenamiento en Los Céspedes le había dicho a Lasarte que el día que ‘pusiera a este gurí, me voy a tener que buscar un laburo’. La calidad y la ambición de Suárez se veía en cada práctica: “Hacía todo bien, y tenía la particularidad de que no necesitaba que le fabricaran mucho, bastaba con darle una pelota más o menos y se sacaba un o a dos de encima e iba para adentro”, rememoró el hoy entrenador de la Selección de Chile que bancó y confió en Suárez aún cuando el público tricolor dudó en algún momento de sus condiciones.

“Tuvo la mala fortuna que no pudo convertir algún gol bastante claro que le quedó en los primeros partidos, pero ahí estuvo su personalidad, hubo mucho grito de la tribuna y mucha sensación negativa para con él, hasta que metió el primer gol, luego otro y otro, fuimos campeones, salió goleador y se fue a Holanda. Así es el fútbol”, destacó Lasarte.

El técnico, quien recordó que a Suárez ‘había que echarlo de los entrenamientos porque se quería quedar a patear más de 50 tiros libres’, siempre ha tenido un aprecio mutuo con el delantero, e incluso en agosto del 2020 manifestaba públicamente que el Barcelona no se estaba comportando bien con el atacante salteño; un mes después, Suárez era despedido del Barça y firmaba con el Atlético de Madrid.

A pesar de ese respeto entre técnico y jugador, o tal vez porque existe, Lasarte sabe que Suárez no tendrá ningún remordimiento en salir este martes a ganar sin importar quién esté enfrente o en el banco rival, ni tampoco tendrá una motivación extra porque Chile se pueda quedar sin Copa dado que incluso cuando el delantero se ha alimentado en muchas ocasiones con su afán de revancha o de seguir demostrando, también es cierto que si jugase contra una selección eliminada o ya clasificada iría igualmente a protestar, pelearse con los defensas adversarios y buscar la forma de convertir en cada jugada.

“¿Qué es la competencia para Luis? Es la sangre. Estos jugadores son competitivos para todo aunque no haya nada de por medio, solamente el querer ganar, que al final es el alma amateur de todo esto: querer ser mejor que el otro, el mejor de esta vereda, de esta cuadra, de la escuela, y el mejor en lo que te toque”, sentenció Lasarte en ESPN, sabiendo que él mismo luchará hasta el último minuto por clasificar al Mundial justamente contra los ultra competitivos de sus compatriotas y con Suárez acechando a su defensa.