Martino planteó un buen partido, pero sabía muy bien que sólo había un jugador que podía echar a perder su idea futbolística: Messi
“Es un pen… ‘Tata’ todo lo hace mal. Hizo los cambios tarde”. El murmullo en el metro por parte de los aficionados mexicanos tenía un solo culpable: Gerardo ‘Tata’ Martino. Sin embargo, creo que hay una equivocación clara y una tendencia a denostar todo lo que haga el entrenador argentino, porque simplemente él tiene toda la culpa de los males del futbol mexicano.
Escuché decir en el estadio, cuando terminó el primer tiempo. “Qué buen entrenador el ‘Tata’. ¿Ya vieron cómo anuló a la Argentina de Lionel Messi. Un ‘genio’. Periodistas de otras partes del mundo aplaudían lo hecho por el sudamericano, pero llegó el minuto 64 y se desmoronó el ‘genio´de la banca mexicana. “Es un pen… Debió a ver hecho los cambios antes”.
Personalmente lo veo de una forma muy clara. Martino estratégicamente hizo un buen partido, pero en medio de ese planteamiento sabía muy bien que sólo había un jugador que podía echar a perder su idea futbolística. Tiene nombre y apellido: Lionel Messi.
En la conferencia de prensa, después del juego, recordó lo que un día antes había dicho. ‘Leo’ es de esos jugadores que en cinco minutos pueden cambiar un partido… Y así lo hizo. Quiénes hoy condenan al 'Tata' seguramente lo hubieran elogiado por sacarle un punto a la Argentina del ‘10’ del PSG, uno de los jugadores del mundo.
Obviamente con el resultado a favor, México comenzó a desmoronarse y a ir por un juego que estaba prácticamente en la bolsa de los rivales. De ahí que Argentina, con el gol a su favor, tomó la suficiente confianza para buscar la segunda anotación que logró Enzo Fernández en forma magistral.
Los pecados de Martino
Es verdad también que el ‘Tata’ ha cometido pecados que seguramente le podrían costar el pasar como uno de los peores entrenadores en Mundiales si no llega a clasificar a la siguiente fase, como si lo hicieron sus antecesores. ¿Por qué llevar a Rogelio Funes Mori? Un delantero que no ha tenido un solo minuto en el Mundial. ¿Por qué mantener a Raúl Jiménez un atacante que sigue en el limbo sin llegar a un nivel competitivo óptimo?
¿Por qué no llevar a Diego Lainez? Sin duda se le extrañó ante Polonia y Argentina, y por último ¿por qué no apostar por el futuro de la Selección y sumar a un jugador que la estaba rompiendo en el Feyenoord como Santiago Giménez? Son preguntas que quedarán ahí en la historia. La realidad marca que Martino podría llevarse, en caso de ser eliminado, uno de los fracasos más sonoros en la historia de México en Copas del Mundo.
‘Tata’ no es un mal entrenador. No. Ha hecho mucho con lo que tiene. Nadie toma en cuenta que jugadores, salvo Lozano que es punto y aparte en la Selección, así como el resto de Europeos, no tienen un nivel competitivo óptimo y si a eso le suman que el ataque está acéfalo, pues el resultado es la derrota y estar en el último lugar de grupo a nada de la eliminación. ¿Por qué les extraña?
Sí, es verdad que Martino se ha equivocado, pero no todo es su culpa. Decía un periodista argentino que era la peor selección mexicana que había visto en los últimos años y no miente. No hay materia prima. Gerardo trajo lo que había, salvo excepciones, pero la verdad es que México traiga al entrenador que traiga tendrá los mismos resultados si no se pondera que los jugadores jueguen en ligas competitivas en el mundo. ¿Por qué Argentina sí y México no? Porque ellos tienen a sus jugadores en los mejores niveles del mundo y nosotros no. Simple. No se engañen echándole la culpa a los entrenadores. No es casualidad que no lleguemos al quinto partido y naveguemos en medio de la mediocridad.
No defiendo a Martino, pero el propio 'Tata' lo dijo cuando llegó a la Selección: México es un equipo de segunda línea, lamentablemente ni él nos pudo llevar a la primera que para eso fue contratado. Martino se va ir de la Selección, es un hecho, no están las condiciones para su permanencia, pero lo que es para mí una realidad es que no toda la culpa es de él. Dénle su crédito a los jugadores, por favor.
