Pitidos para Mbappé e Infantino; Argentina hizo pasillo para Francia

play
¿Didier Deschamps es el principal responsable de la derrota de Francia? (3:22)

El francés, aún así, alzó las manos en señal de triunfo, después de anotar tres goles en la final

Hubo pitidos para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el jugador estrella de Francia, Kylian Mbappé, cuando pasaron al podio, durante la ceremonia de entrega de trofeos, en la final de la Copa del Mundo Qatar 2022.

Justo cuando el sonido local anunció a Infantino, los asistentes al Lusail Stadium comenzaron a pitar. La misma situación había pasado en el partido por el tercer lugar, cuando el presidente de la FIFA apareció para entregarle su medalla al equipo de Croacia.

Al delantero Kylian Mbappé lo pitaron la mayoría de los seguidores de Argentina, en el momento que el futbolista francés subió al podio para recibir el trofeo al máximo goleador de la Copa del Mundo 2022.

El francés, aún así, alzó las manos en señal de triunfo, después de anotar tres goles en la final contra Argentina y terminar como una de las figuras de la Copa del Mundo 2022.

En el momento que el equipo de Francia iba a subir a recibir su medalla de segundo lugar, el equipo de Argentina decidió hacerle pasillo a los dirigidos por Didier Deschamps. Todos los jugadores del equipo que comanda Lionel Messi aplaudieron a los europeos, que pelearon por el título hasta la tanda de penales.

Mbappé fue el único jugador de una nacionalidad distinta a la argentina que recibió un trofeo por sus logros individuales. El resto de los reconomicimientos los ganaron Martínez, como el mejor portero (Guante de Oro), Enzo Fernández, como mejor juvenil, y Lionel Messi, como balón de oro.

Una vez terminado el partido, todos los jugadores de Argentina comenzaron a festejar en el césped del Estadio Lusail con sus familias, mientras que los seleccionados de Francia se retiraron a los vestidores.

Argentina logró su tercer título mundial al imponerse a Francia en la tanda de penales (4-2) tras acabar la prórroga con empate 3-3 y devolvió a Sudamérica el cetro universal, que no ostentaba desde que Brasil se impuso a Alemania en el partido decisivo de Corea del Sur/Japón 2002.