Argelia y Austria chocan este sábado, a partir de las 23:00 ARG, en Kansas City. Con Argentina ya clasificado en primer lugar del grupo J y Jordania, rival de la Albiceleste, eliminado, el partido que cobra especial importancia para el Mundial 2026 es el que disputarán africanos y europeos.
Hasta el momento, ambos equipos perdieron con el seleccionado campeón del mundo y se quedaron con la victoria frente al conjunto asiático, por lo que suman 3 puntos y definirán mano a mano el segundo y el tercer puesto.
El empate, claro, beneficiará a Austria, ya que tiene una diferencia de gol de 0, producto de tres goles anotados y tres concedidos, mientras que Argelia acarrera un -2 (convirtió dos tantos y sufrió cuatro). Pero... ¿realmente lo beneficiará?
El extraño caso por el que Argelia podría preferir empatar que ganar
La nueva dinámica mundialista, con 48 equipos y 12 grupos, cambia el mapa. Para empezar, además de los líderes y los escoltas, ocho terceros se meten en los dieciseisavos de final, instancia eliminatoria desconocida hasta esta edición, por lo que aparecen nuevas especulaciones.
Pero para 2026 también se modificó el primer criterio de desempate: ya no es la diferencia de gol, sino que se impone el desempate olímpico, determinado por el partido entre los equipos igualados. Por ese motivo, a falta de un partido, Argentina sabe que será primero de su grupo y Jordania está afuera.
En caso de finalizar igualado el partido en Kansas City, Austria será segundo, con 4 unidades, y Argelia quedará como tercero con la misma cantidad de puntos, resultado con el que le alcanzará para meterse entre los 32 mejores del torneo.
Y allí, con un resultado que les calza bien a los dos y les garantiza pasar a la siguiente fase, entra una especulación más fina: el posible rival.
El grupo J quedó emparejado en dieciseisavos de final con el grupo H, conformado por España, Uruguay, Cabo Verde y Arabia Saudita, por lo que el segundo el escolta de Argentina chocará con el líder de la zona 'complementaria'... que tiene a la Furia Roja como máximo candidato.
Entonces Argelia se enfrenta a una particular disyuntiva: ¿ganar para medirse con uno de los máximos candidatos a ganar el Mundial 2026 o empatar para cruzarse con lo que a priori podría ser un rival más accesible?
El tercero del grupo J podría medirse con el líder de los grupos B (Suiza), G (Egipto, Irán o Bélgica), L (Inglaterra, Ghana o Croacia) o K (Colombia o Portugal), pero por otros resultados lo más probable es un cruce con Suiza, por lo que existe la posibilidad concreta de enfrentar a un rival, al menos en los papeles, más débil.
Un dato no menor para el terreno de la especulación es que los partidos Argelia-Austria y Argentina-Jordania cerrarán la fase de grupos, es decir, jugarán con los demás resultados puestos, por lo que lo que en este momento significa una cosa puede traducirse en una opuesta a la hora de los cruces -por ejemplo, si España terminara 2° en su zona-, e incluso los europeos podrían jugar con distintos escenarios.
La Desgracia de Gijón, el histórico antecedente
No es la primera vez que Austria y Argelia quedan en una situación de este tipo. Increíblemente, hace 44 años, en el Mundial de España 1982, sucedió algo similar.
“¡Que se besen, que se besen!”, se gritó desde los cuatro costados del estadio El Molinón de Gijón mientras Austria y Alemania Federal no se agredían para congelar el 1-0 a favor los germanos. Esto clasificaba a ambos y eliminaba así a Argelia. Los hinchas españoles mostraron su indignación durante varios minutos y, sobre el cierre del partido, se dedicaron a entonar canciones de su querido Sporting, como muestra de desinterés por lo que sucedía dentro del campo de juego.
Por TV, los jugadores de Argelia veían como se les escapaban las chances de seguir en carrera. Este acontecimiento obligó a la FIFA a cambiar el reglamento para que los partidos de la tercera fecha de la fase de grupos se disputen a la misma hora y no pueda haber controversias de este tipo. Otra paradoja que se desprende de este caso es que, por los ya expresados cambios en el método de desempate, esta vez el otro partido del grupo (Argentina vs. Jordania) no afectará en lo más mínimo al futuro de los dos protagonistas de este texto.
Una bronca y un rencor masticados durante más de cuatro décadas son hoy un combustible. El destino quiso volver a enfrentar a Argelia con Austria y el seleccionado africano, que no olvida, buscará tomarse revancha y curar su herida el 27 de junio en Kansas.Con ese nombre quedó marcado por la prensa el papelón del Grupo 2 de España 1982. El mismo estaba integrado por Alemania Federal, Argelia, Austria y Chile. En la primera fecha, el conjunto africano le ganó sorpresivamente al hasta entonces bicampeón mundial por 2-1 y la Selección sudamericana cayó por la mínima en el debut.
En la segunda jornada, los alemanes golearon 4-1 a la Roja y Austria se impuso 2-0 ante los magrebíes. De esta manera, tras el 3-2 a favor ante Chile, solo un triunfo por un gol de Alemania ante su par europeo dejaría a Argelia afuera. Cualquier otro resultado les daría la chance a los Zorros del Desierto de seguir en carrera.
Bob Valentine, árbitro del partido: "Me llevó unos 30 minutos darme cuenta de lo que pasaba. Después del gol, todo fue como un entrenamiento, a paso lento. Cada vez que un equipo ganaba un córner, nadie salía a buscarlo y los arqueros se quedaban con los centros. Por suerte, la FIFA me apoyó. Yo no estaba ahí para obligar a dos equipos a jugar con más intensidad..."
El 25 de junio, en El Molinón, sucedió la vergüenza. Después del 1-0 convertido a los diez minutos por Horst Hrubesch para los teutones llegó un pacto de no agresión alevoso. Ese marcador dejaba primera a Alemania Federal y en segundo puesto a Austria. Pese al enojo de los hinchas y a la incredulidad de los periodistas presentes, los jugadores mantuvieron su postura con pases laterales y jugadas inofensivas hasta el pitazo final del árbitro Bob Valentine, que años más tarde reconoció no tener herramientas para detener lo que en su momento notó como un arreglo evidente.
Uno de los detalles de color más significativos de la Desgracia de Gijón estuvo a cargo del periódico local El Comercio. El título fue contundente: “Unas cuarenta mil personas, presuntamente estafadas en El Molinón por veintiséis súbditos alemanes y austriacos”. Sin embargo, la genialidad estuvo en ubicar la crónica del encuentro en la sección de policiales, en lugar de ponerla en las páginas deportivas.
Hasta la propia prensa alemana y austríaca fueron críticas con lo sucedido. "Nichtangriffspakt von Gijón (Pacto de no agresión de Gijón)" o "Schande von Gijón (Vergüenza de Gijón)", titularon los diarios de los países involucrados en el escándalo.
¿Se avecina ahora la "Desgracia de Kansas City"? La realidad es que, así como Argelia se puede vengar de lo sucedido hace 44 años, Austria también podría llegar a meterse como tercero perdiendo por un gol, dado que el panorama de los terceros estará claro a la hora de los partidos.
