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La historia de la ausencia de Argentina en la Copa América de Colombia 2001

Argentina decidió no participar de la Copa América 2001 que organizó Colombia por motivos de seguridad. Fotobaires

La Copa América del 2001 tuvo varias historias singulares. La más destacada, la deportiva, es que el anfitrión Colombia logró el único título de su historia. Con Óscar Córdoba en el arco e Iván Ramiro Córdoba liderando la defensa, y anotando el tanto de la consagración, la Tricolor fue sinónimo de solidez y no recibió un solo gol en contra en todo el certamen. Una defensa infranqueable se combinó con un Víctor Hugo Aristizábal letal, que lideró las estadísticas con seis anotaciones.

Sin embargo, la Copa América del 2001 también tuvo su capítulo para el olvido. Argentina, en aquel entonces el máximo ganador de la competencia junto a Uruguay con 14 títulos, renunció a participar de la competición dos días antes del inicio por motivos de seguridad. Una ausencia que afectaba el prestigio del certamen, pero que tuvo razones detrás de la decisión de Julio Humberto Grondona.

Meses antes del inicio del torneo, mientras se negociaban los acuerdos de paz entre el Gobierno de Colombia encabezado por Andrés Pastrana y las FARC, el conflicto con la guerrilla volvió a recrudecerse. Un primer atentado en Medellín el 11 de enero de 2001, ciudad que iba a ser sede del Grupo C que integraba Argentina, fue la primera señal de alerta. Un coche bomba explotó frente al centro comercial El Tesoro dejando siete fallecidos y más de 100 heridos.

El 4 de mayo la situación se agravó con un ataque similar frente al Hotel Torre de Cali en el que 30 personas resultaron heridas. La particularidad de la agresión es que en ese edificio se encontraban las oficinas de la organización de la Copa América, hecho que no parecía casual a dos meses del inicio de la competición. El 19 de mayo, otro coche bomba explotó en el Parque Lleras de Medellín dejando ocho víctimas fatales y cerca de 100 heridos. Días más tarde, la Polícia encontró explosivos en Bogotá, Itagüi, Bello y Barrancabermeja.

El 26 de mayo, una ola de tres atentados en distintos puntos de Bogotá dejó cuatro fallecidos y más de 20 heridos. La Conmebol le notificó su preocupación a la Federación Colombiana de Fútbol y le solicitó al Gobierno que garantice la seguridad del evento. Así, viendo la posibilidad de que se esfume la organización de un evento que Colombia nunca había hospedado en su historia, la Copa América del 2001 se convirtió en una cuestión de estado. El presidente Andrés Pastrana lo entendió de dicha forma y la bautizó como "la Copa de la Paz".

El 5 de junio, Pastrana envió una comitiva de Colombia hacia la sede de la Conmebol en Asunción con el objetivo de ratificar la sede. "Los colombianos vamos a cambiar bombas por goles", fue la promesa del mandatario.

Pese al éxito de la reunión, la ilusión volvió a derrumbarse cuando el 25 de junio las FARC secuestraron a Hernán Mejía Campuzano, vicepresidente de la Federación Colombiana de Fútbol. El directivo fue liberado dos días más tarde pero Conmebol tenía decidida la suspensión o el cambio de la sede. Brasil, impulsado por el presidente de la CBF Ricardo Teixeira, aparecía como la alternativa.

Pastrana redobló la apuesta y afirmó: "Quitarnos la Copa América es el peor atentado". Luego de negociaciones con Nicolás Leoz, presidente de la Conmebol, y diversos mandatarios de Sudamérica, el 30 de junio Colombia fue ratificado como sede pero el torneo fue aplazado para 2002.

Sin embargo, el calendario terminó por descartar esa posibilidad. En enero de 2002 el torneo se cruzaba con la Copa de Oro, en la que participaban México y Canadá, los dos países invitados al certamen. A mitad de año se disputaba el Mundial de Corea-Japón, por lo que disputar la Copa América después la desvalorizaría.

El 5 de julio, menos de una semana antes del inicio del torneo pactado para el 11 de julio, la Conmebol cedió ante las presiones de la televisión y los patrocinadores, y dejó la Copa América tal cual estaba programada en un principio.

Pese a esto, la decisión de la Albiceleste de no participar del torneo estaba tomada hacía varios días. El 27 de junio había llegado al consulado argentino en Bogotá una carta de amenaza a la delegación nacional. Si bien hubo diálogos entre los mandatarios Andrés Pastrana y Fernando de la Rúa, no lograron torcer la decisión de Grondona. La confirmación oficial de la ausencia llegó al 9 de julio, apenas dos días antes del inicio de la competencia.

Canadá, uno de los invitados al certamen, ya había tomado la misma determinación pero adujo otros motivos. Sostuvo que ante la cancelación previa del evento, habían detenido la preparación y los jugadores regresaron a sus clubes. Costa Rica fue el encargado de reemplazarlo.

Por su parte, Honduras reemplazó a Argentina y dio la nota. Con una preparación express, fue la sorpresa del torneo al eliminar a Brasil con un triunfo por 2-0 en Manizales por los cuartos de final. Luego cayó por igual resultado ante Colombia. Sin embargo, su camino no terminó allí ya que superó a Uruguay, a quien ya había derrotado en la fase de grupos. En el duelo por el tercer y cuarto puesto, los Ticos igualaron 2-2 ante la Celeste y se impusieron en los penales.

La ausencia de Argentina en la Copa América 2001 fue tomada como una ofensa por el pueblo colombiano que sintió que su esfuerzo por organizar el torneo fue boicoteado por la decisión de Grondona. En la otra campana, los protagonistas de la Albiceleste consideraron que la decisión fue prudente y razonada.

La Copa América 2021, que iba a celebrarse este año pero debió ser postergada ante el avance de la pandemia de coronavirus, puede ser el reencuentro para Argentina y Colombia, organizadores del certamen, y una oportunidad de cerrar la disputa 20 años después.