Celestes en aprietos: entre el amor por su país y la reprimenda de sus clubes; ¿qué dice el reglamento?

Rodrigo Bentancur con Uruguay. @Uruguay

Subirse a un avión, viajar toda la madrugada, llegar a Uruguay y meterse en el Complejo Celeste. Entrenar un par de días y de pronto subirse a otro avión para un partido en la altura. Jugar con la presión de defender la camiseta del país. Tomar otro vuelo y volver a Europa para jugar en el club que le paga el sueldo. Y rendir, siempre rendir. No es sencilla la vida del jugador de la Selección Uruguaya. Con un detalle que muchas veces pasa desapercibido: el viaje a defender a la selección les puede costar el puesto en su equipo. Los europeos no son muy adeptos a ceder a los futbolistas para defender a las selecciones sudamericanas.

Por estas horas el tema volvió al tapete. La FIFA avaló la triple jornada en las Eliminatorias de la Conmebol y, a una semana del viaje de los jugadores, ardió troya. Las principales federaciones europeas (Premier League, LaLiga y Serie A) anunciaron su negativa a ceder a los futbolistas. Otra vez los jugadores quedan en apriestos entre, el amor por su país y la presión de los clubes que les abonan el salario.

Las presiones son tremendas. A modo de ejemplo una historia vivida por Nicolás Olivera en 1999 cuando defendía a la selección uruguaya. En una nota con el diario El País, el jugador reveló que en su club Sevilla lo hicieron mentir.

“Mi tío fue a hablar con Passarella (entonces DT de Uruguay) para contarle la verdad porque resulta que yo estaba en el medio de cada citación y quedaba como el malo de la película. Al primer partido de la convocatoria de Passarella no me dejaron ir. Me dijeron que dijera que estaba lesionado y a los dos días me pusieron en un partido; entonces ¿qué soy? ¿un títere?”, reveló Olivera.

Más acá en el tiempo se sucedieron los casos de Martín Cáceres y Rodrigo Bentancur que, en noviembre de 2020, rompieron la burbuja sanitaria de sus equipos para viajar a Uruguay.

Se llegó a decir que Bentancur sería investigado por incurrir en un delito. “Corresponderá a los magistrados evaluar si ha habido un delito”, dijo el director de prevención de la ASL (autoridad sanitaria italiana), Roberto Testi.

Otro que viajó fue Martín Cáceres. Daniele Pradé, director deportivo de la Fiorentina, reveló a Il Corriere dello Sport tras el viaje del defensa a Uruguay, que las reglas de las autoridades sanitarias y las de la FIFA se contradecían. Según la ASL (autoridad sanitaria italiana), los jugadores de Fiorentina debía permanecer en aislamiento hasta el 14 de noviembre. Sin embargo, la FIFA obligó a los equipos a ceder a los jugadores para la disputa de las Eliminatorias.

Ahora se reitera la historia con la Premier League inglesa dando el puntapié inicial para no ceder a los jugadores para la triple fecha de octubre, argumentando medidas sanitarias del país. Según la Premier, los jugadores deben quedar en cuarentena a su regreso de Sudamerica y eso perjidica a los clubes.

Al reclamo de los ingleses se sumaron Italia, España y Francia. Sin embargo, y pese al ruido, la Asociación Uruguaya de Fútbol ya emitió los pasajes de los jugadores. Ante esto vale preguntarse: ¿Qué pasa si los europeos no los ceden? ¿Y si los futbolistas vienen a Uruguay, pueden ser sancionados?

El reglamento
Está claro que la AUF se ampara en el reglamento. ¿A qué se exponen los clubes europeos en caso de no ceder a los futbolistas? El Reglamento y Estatuto de Transferencia de Jugadores expresa claramente que si un jugador es llamado por su equipo nacional para disputar un encuentro en fecha FIFA, salvo que exista de por medio una lesión, no existe argumento válido para negarse a acudir a la citación.

El reglamento dice textualmente:
1. Los clubes se obligan a liberar a sus jugadores inscritos en favor de los equipos representativos del país para el que tienen derecho a jugar debido a su nacionalidad, si la asociación en cuestión convoca al jugador. Se prohíbe cualquier acuerdo divergente entre un jugador y un club.

2. En el sentido del apartado precedente, la liberación de jugadores es obligatoria para los partidos que figuren en el calendario internacional (v.apartados 3y 4), así como para los partidos de competiciones finales de la Copa Mundial de la FIFA, de la Copa FIFA Confederaciones y campeonatos de equipos representativos «A» de las confederaciones, cuestión sea miembro de la confederación organizadora.

¿A qué sanción se exponen los clubes? No está clara. De hecho, el reglamento deja abierto el tema diciendo: “Las infracciones de cuales quiera de las disposiciones establecidas en el presente anexo se sancionarán con medidas disciplinarias que adoptará la Comisión Disciplinaria de la FIFA basándose en el Código Disciplinario”.

Asimismo, en en el caso de que el club o el jugador se opongan a acudir a esta llamada de la selección, la asociación interesada podrá solicitar la asistencia de la FIFA para obtener la liberación de un jugador siempre y cuando, se haya solicitado sin éxito la intervención de la asociación en la que el jugador esté inscrito.

¿Qué pasa si el jugador viaja?
Está claro que si el jugador viaja a Uruguay para defender a la selección no puede ser sancionado ni por la liga donde juega ni por el club que defiende. En primer lugar porque están amparado por el reglamento. Y de hecho, están los antecedentes de Cáceres y Bentancur que salieron de Italia desafiando a las autoridades sanitarias de su ciudad y no recibieron pena alguna.

El problema lo pueden tener a nivel interno en sus clubes. Y en ese sentido, pueden ser excluidos del equipo titular o no figurar en la convocatoria para los partidos. Asimismo, se pueden ganar el enojo de los hinchas por priorizar la camiseta de su país, como lo reveló Nicolás Olivera hace 22 años en Sevilla: “Acá me están ensuciando de una manera terrible, fijate que cada vez que voy a la selección me cuesta dos o tres partidos fuera del equipo”.