Botic van de Zandschulp (número 70° del ranking ATP) protagonizó una de las grandes batallas del US Open 2026. El neerlandés se metió en los cuartos de final tras derrotar a Arthur Gea (N° 89) por 3-6, 6-7 (0), 7-6 (7), 7-6 (3) y 6-4, en un partido que se extendió durante cinco horas y 13 minutos y que tuvo al francés a un solo punto de hacer historia.
El encuentro tuvo todos los condimentos de un partido épico. El oriundo de Países Bajos llegó a estar contra las cuerdas, pero logró salvar un match point antes de quedarse con una victoria que le permitió meterse, por segunda vez en su carrera, en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos.
Un partido para la historia
Con sus 5 horas y13 minutos, el duelo quedó como el cuarto partido más largo en la historia del US Open desde 1991.
La lista está encabezada por la victoria de Daniel Evans ante Karen Khachanov, en la primera ronda de 2024, que duró 5 horas y 35 minutos. Segundo aparece el triunfo de Stefan Edberg sobre Michael Chang en las semifinales de 1992, con 5 horas y 26 minutos, mientras que el tercer lugar corresponde al histórico partido entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en los cuartos de final de 2022, que se extendió durante 5 horas y 15 minutos.
Van de Zandschulp y Gea quedaron apenas dos minutos por debajo de ese encuentro y superaron las cinco horas de otras tres batallas que forman parte de la lista: Sargsian-Massu (5 horas y 9 minutos), en 2004, y Lendl-Becker (5 horas y 1 minuto), en 1992.
A un punto de hacer historia
Más allá de la duración, el partido tuvo un condimento especial para el francés. Gea estuvo a un solo punto de convertirse en el primer lucky loser de la historia en alcanzar los cuartos de final de un Grand Slam en singles masculino.
Sin embargo, Van de Zandschulp consiguió sobrevivir al momento límite y terminó quedándose con una batalla que tuvo cinco sets, dos tie-breaks y más de cinco horas de juego.
Para el neerlandés, la recompensa fue enorme: alcanzó por segunda vez los cuartos de final del US Open, mientras que Gea se quedó a las puertas de una marca inédita.
