NBA: Los ganadores individuales rumbo a la temporada 2026-27

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¿Por qué LeBron eligió a Philadelphia? (2:04)

Estos jugadores arrancarán como triunfadores de la temporada baja, ya sea porque ganaron chances de título, protagonismo o una oportunidad de redención.


Estamos a pocos días del comienzo de la pretemporada NBA y, con el mercado ya definido, podemos ver qué jugadores ganaron más con los movimientos entre franquicias.

No se trata solo de su producción individual, sino del contexto, el pasado tormentoso que dejan detrás, y la vida nueva que empieza con el cambio de color en el uniforme. Elegimos una tanda de jugadores que arrancan, en la previa, como triunfadores de la temporada baja.

Algunos ganaron chances de campeonato, otros, protagonismo y otros, una oportunidad de reconstruir su carrera.

Sin más preámbulo, aquí vamos.

Giannis Antetokounmpo, Miami Heat

Sí, Giannis dio un paso adelante porque, básicamente, se desprendió de un pasado tormentoso con la franquicia de Milwaukee. De un tiempo a esta parte, estaban en caminos diferentes y ambas partes necesitan salirse de una relación agotada. Por ende, apretar reset para construir un nuevo camino era tan lógico como necesario.

En el caso de Antetokounmpo, campeón con los Bucks en 2021, empieza una película 3.0 en un mercado más caliente, más atractivo, y con mucho por descubrir a sus 31 años. Necesita, a las órdenes de Erik Spoelstra, recuperar su versión MVP. La gran duda es si el plantel del Heat es corto o podrá pelear nuevamente por todo. Con energía renovada y la mente fresca para recibir nuevas ideas, estamos a pocos días de descubrirlo.


Kawhi Leonard, Toronto Raptors

Leonard necesita paz. Pensar solo en básquetbol. La NBA no tuvo pruebas suficientes de que Steve Ballmer, propietario de los LA Clippers, le pagara a Leonard a través de sponsors para eludir el tope salarial, por lo que Kawhi salió ileso de un escándalo de proporciones bíblicas. Ahora vuelve a Toronto, donde fue campeón en 2019, y esto es Canadá, un mercado diferente, menos agresivo que Los Angeles, en el que podrá volver a demostrar su calidad como jugador en un plano de mayor tranquilidad.

El Terminator de la NBA tiene 35 años, una carrera plagada de lesiones, pero llega a un roster que se desprendió de Brandon Ingram y que tiene lo necesario para pelear por el cetro del Este. El movimiento de piezas en el mercado lo dejó en excelente posición. Ahora, estará en su talento - y en su salud - poder aprovecharlo.


Ja Morant, Portland Trail Blazers

Un caso similar al de Leonard. Morant llega en plano ganador a Portland porque su crédito en Memphis estaba terminado. Su valor de mercado pasó de estar en el cielo a mostrarse por el piso. La Liga le da, quizás, la última chance de volar a un ángel caído. Envuelto en polémicas constantes, con las lesiones como estampilla al dorso, Morant necesita recuperar el básquetbol-arte que alguna vez exhibió en los Grizzlies. Llega a una franquicia que alcanzó los playoffs la temporada pasada y ya no ejercerá de líder: será uno más de la fila, por lo que será crucial agachar la cabeza, hacer bien los deberes y esforzarse a pleno para volver. No alcanza con parecer: para conseguir cosas, también hay que ser. Esa será, desde ahora en adelante, su verdadera y necesaria misión.


Joel Embiid, Philadelphia 76ers

Sin hacer nada, Embiid se convirtió en uno de los grandes ganadores rumbo a la serie regular que se avecina. Con las llegadas de LeBron James y Jaylen Brown a Philly, el gigante camerunés, MVP en 2023, tendrá una chance concreta de ganar su primer campeonato. El quinteto que tendrá a disposición Nick Nurse es elite, pero no alcanza con los nombres: hay que encontrar la química necesaria para poder llegar con chances a junio. Hemos visto innumerables casos de equipos poderosos que murieron en la expectativa, por falta de alquimia en el vestuario o por no encontrar un sistema de juego acorde a las posibilidades. Los Sixers quieren ir por todo, y para lograrlo prenden velas para mantener sano a Embiid. Las señales son buenas, pero todavía falta mucho hilo en el carretel para que la hipótesis evolucione en conclusión.


Myles Turner, Milwaukee Bucks

Tras una temporada desastrosa, el ex centro de los Pacers tendrá un rol importante en estos Bucks de transición. Es un ganador rumbo a lo que viene porque sin Giannis ni Bobby Portis en el equipo, tendrá muchas más oportunidades de demostrar su valor. En 2025-26, Turner naufragó en sintonía con el equipo, que nunca estuvo a la altura de pelear por nada. Una desilusión mayúscula. Compartirá el puesto de centro con Kel'el Ware, joven de proyección, pero no se descarta que puedan jugar juntos, conformando un combo de internos de estatura con gran rango defensivo y con capacidad de lanzar a distancia.


Naz Reid, Charlotte Hornets

Alguien podría pensar que pasar de los Timberwolves, un candidato frecuente en el Oeste, a los Hornets, es un paso atrás. Esto es un error, porque Reid, clave en todas las estructuras de Minnesota en los últimos años, pero siempre sexto hombre detrás de Julius Randle, tendrá finalmente un rol protagónico en Charlotte. Interno fuerte, con gran tiro a distancia, llega a una franquicia que perdió a LaMelo Ball pero que dio un paso adelante enorme en 2025-26. Ahora, con Coby White en la base, y con Dennis Schroder de compañero en el armado, los Hornets pueden cubrir la salida de su jugador estrella. Reid se prepara para su temporada de despegue: quedan todos debidamente notificados.


DeMar DeRozan, Denver Nuggets

Del limbo llamado Sacramento Kings a jugar con Nikola Jokic y Jamal Murray en los Nuggets. DeRozan quiere un campeonato, algo que aún no ocurrió en sus 17 años en la NBA, y no hay mejor destino para conseguirlo que Denver. El veterano de 37 años puede cubrir la posición de escolta o alero, y llega a los Nuggets como una pieza de un engranaje que ya funciona, pero que aprovechará su experiencia en el perímetro para robustecerse aún más. DeRozan no llega de una gran temporada en los Kings, pero ganó en el silencio, ya que tendrá por delante una gran chance en el epílogo de su carrera.


Austin Reaves, Los Angeles Lakers

La salida masiva de jugadores en los Lakers, incluyendo, claro, la de LeBron James, puso a Reaves como ganador automático rumbo a la temporada 2026-27. Pasó de tercera espada a segunda detrás de Luka Doncic, y tras firmar un contrato altísimo, garantizado, de cuatro años y $180 millones, se espera que no solo tenga protagonismo por herencia sino que se lo exijan por deber. Reaves hace equilibrio en la delgada línea entre jugador terrenal y estrella, pero espera que el curso que viene lo termine de catapultar a la segunda categoría. ¿Un tema clave? Su salud. Jugó solo 51 partidos en la Liga pasada, demasiado poco para un jugador que los Lakers necesitarán como el aire.


Cason Wallace, Oklahoma City Thunder

Por la salida de Lu Dort a los Hawks, Wallace gana espacio y tendrá un rol importante en el Thunder como primer guardaespaldas de Shai Gilgeous-Alexander. El séptimo juego ante los Spurs en las Finales del Oeste, junto al implacable límite salarial, provocaron un sismo en las oficinas de Sam Presti, que se vio obligado a hacer movimientos lógicos pensando en lo que viene. Wallace viene en pleno crecimiento, tuvo una muy buena temporada 2025-26, y se espera que la próxima sea aún mejor. El Thunder, con los ojos puestos en la salud de Jalen Williams, va a requerir tenerlo muy encendido en el perímetro. Ya demostró en la postemporada todo lo que puede darle al equipo.


Victor Wembanyama, San Antonio Spurs

¿Por qué el unicornio francés es un gran ganador de cara a la Liga que viene? Básicamente, por lo que hizo la directiva de Spurs para protegerlo y darle el aire que necesita en los dos costados. Tobias Harris es un gran apoyo en la posición de ala-pivote, y los novatos Jayden Quaintance y Tarris Reed Jr. serán guardaespaldas importantes de Wemby cuando les toque jugar. Más allá de Luke Kornet, a San Antonio le costó mucho ante New York Knicks el relevo en la pintura, y por momentos hubo demasiado desgaste para Wembanyama. La decisión de reforzar ese sector es un acierto a tiempo de la gerencia, que confecciona así una fortaleza tan inexpugnable como el Álamo.