Una fiscal declaro que "los acusados, Emmanuel Clase y Luis Ortiz, son unos tramposos" y añadió que ambos "vendieron sus pitcheos"
NUEVA YORK — Los pitchers de los Cleveland Guardians, Emmanuel Clase y Luis Ortiz, fueron calificados el miércoles como "tramposos" por una fiscal durante los alegatos iniciales de un juicio penal por fraude en Nueva York, un caso que ha puesto de relieve la amenaza que representan los apostadores para el pasatiempo nacional de Estados Unidos.
La fiscal federal adjunta Rebecca Urquiola declaró ante un jurado en Brooklyn que, a principios de 2023, Clase entabló amistad enRepública Dominicana con un apostador deportivo con quien compartía el gusto por el dominó y las peleas de gallos —una actividad legal en su país natal—.
Según la fiscal, Clase terminó accediendo a informarle a "su nuevo amigo" qué tipo de lanzamientos realizaría en determinados juegos, lo que permitió a los apostadores obtener al menos 460,000 dólares a través de plataformas que ofrecen apuestas sobre si un pitcheo resultaría en bola o en strike.
"Los acusados, Emmanuel Clase y Luis Ortiz, son unos tramposos", afirmó Urquiola ante el jurado, añadiendo que ambos "vendieron sus pitcheos".
Clase —quien fuera el estelar cerrador de los Guardians— y Ortiz —lanzador abridor— se han declarado inocentes de los cargos de conspiración. Actualmente, ambos se encuentran bajo una licencia no disciplinaria y sin goce de sueldo mientras enfrentan el proceso judicial. Fueron detenidos en noviembre de 2025 y, desde entonces, han permanecido en libertad bajo fianza.
La fiscalía señaló que Clase comenzó a proporcionar información sobre sus lanzamientos a apostadores en 2023 y que, en 2025, reclutó a Ortiz para participar en la trama.
Clase, de 28 años, ha sido seleccionado tres veces para el Juego de Estrellas y ha ganado en dos ocasiones el premio al Relevista del Año de la Liga Americana. Cuando se hicieron públicos los cargos de conspiración y fraude en noviembre de 2025, él ya había completado la cuarta temporada de un contrato de cinco años valorado en 20 millones de dólares.
Ortiz, de 27 años, ganó 782,600 dólares como pitcher abridor de los Guardians durante la temporada 2025.
Urquiola indicó que, al ver cómo los apostadores obtenían ganancias gracias a sus lanzamientos, Clase "decidió que no era suficiente con ayudar a sus amigos a ganar dinero", por lo que comenzó a exigir comisiones ilícitas a cambio. Ella afirmó que los mensajes de texto en los que los lanzadores describían lanzamientos amañados y apuestas —utilizando a veces términos en clave como 'pollo' o 'gallo'—, junto con el testimonio de algunos apostadores, servirían para probar la acusación del gobierno.
Los abogados defensores, por su parte, sostuvieron que sus clientes son inocentes. Explicaron que un apostador, quien entabló una amistad con Clase, afirmó falsamente ante otros apostadores que el pitcher le proporcionaba información privilegiada sobre sus lanzamientos, e intentó venderles dicha información.
Michael Bronson, abogado de Clase, señaló que su cliente asistió a la escuela hasta los 15 años en un pequeño pueblo costero de la República Dominicana, antes de dedicarse de lleno al beisbol y convertirse en "una figura destacada, un superestrella" conocido por su capacidad para neutralizar a los equipos rivales en la última entrada de los juegos.
Según relató, en la primavera de 2023, Clase —que entonces tenía 25 años— conoció a Enoc Peña, un apostador de 41 años que realizó más de 7,000 apuestas entre 2023 y 2025, y que tenía antecedentes de mentir para conseguir lo que quería.
Peña "no vio a un igual, a un amigo; vio a una víctima", afirmó Bronson.
El abogado explicó que, poco después, Peña comenzó a llevarle comida a Clase y a recogerlo en el aeropuerto en la República Dominicana. A cambio, el lanzador le regalaba entradas para los partidos de los Guardians y le prestaba dinero.
Bronson añadió que, mientras Peña presumía ante otros apostadores de su cercanía con Clase e intentaba venderles información, en realidad se dedicaba a adivinar qué lanzamientos haría el jugador; de hecho, él y sus conocidos terminaron perdiendo más de 200 apuestas relacionadas con los pitcheos de Clase.
Peña estaba "vendiendo mentiras", aseguró Bronson, quien instó a los miembros del jurado a preguntarse si su cliente arriesgaría "una fortuna y el sueño de toda su vida por unos pocos miles de dólares".
El abogado Samuel Landes, representante de Ortiz, declaró ante el jurado que su cliente no tuvo contacto alguno con apostadores y que, en el juicio, sólo se cuestionan dos de sus lanzamientos, ambos bolas.
"Eso no es una conspiración. Eso es simplemente beisbol", afirmó.
En un momento dado, Landes pidió a su cliente que se pusiera de pie mientras lo presentaba ante el jurado. Ortiz se puso de pie y saludó con la mano.
Landes afirmó que Ortiz fue víctima de las mentiras de Peña, incluidas las acusaciones de que el lanzador —quien había recibido 1.7 millones de dólares por adelantado para futuros contratos y podía llegar a ganar millones más— había aceptado 5,000 dólares a cambio de información sobre sus lanzamientos.
"¿Por qué iba Luis Ortiz a echar todo eso por la borda por 5,000 dólares? No lo haría", señaló.
Landes indicó que Peña había llegado a un acuerdo con la fiscalía que le permitió evitar la cárcel y permanecer en Estados Unidos, a pesar de haber mentido a bancos y sobre su estado civil en los formularios de inmigración.
Aunque en un principio Peña figuraba como posible testigo en el juicio, la fiscalía declaró la semana pasada que no tenía intención de hacerlo subir al estrado.
