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No se preocupen, en México, la mejor cura es el olvido

El futbol está secuestrado. Todos lo saben, pero nadie hace nada sopena de ser marcado y destruido.

No es que personalmente quiera que vuelen las cabezas de Yon de Luisa y Jaime Ordiales. Ambos personajes, me parece, desde su trinchera aportan al futbol mexicano, pero es imposible que en este macro fracaso mexicano sólo haya un culpable: Gerado ‘Tata’ Martino. ¿Y el resto?

No es posible que en una conferencia de prensa donde son invitados los medios se decida quiénes sí deben preguntar y a quiénes es mejor no darles la palabra, porque saben el tipo de cuestionamiento que se va a hacer. Lamentablemente todo se controla. Todo se ordena y ahí es donde radica la poco autocrítica personal que aparentemente hay en directivos.

Yon de Luisa es una persona preparada. Inteligente. Un hombre forjado desde joven para ser un dirigente con alto perfil, pero eso no quiere decir que ha llevado hasta hoy (los resultados hablan) un camino exitoso al frente de la Selecciones Nacionales. Ahí están los números y las competencias a las que no se va ir.

Tampoco es que De Luisa vaya a solucionar todos los males del futbol mexicano, pero es un hecho que como responsable del último fracaso debería hacerle pensar si es la persona correcta para dirigir los destinos de la Federación Mexicana de Futbol. Tampoco es que todo lo haga mal, hay una estructura que ha avanzado, pero en los hechos, insisto, el futbol mexicano va en franco retroceso.

La eliminación de México en el Mundial de Qatar no puede quedar en una evaluación de 60 días. Imposible. Tampoco es que hoy deban renunciar todos, pero los hechos son evidentes. México retrocedió y en su fracaso se llevan las malas decisiones como el sumar muchos extranjeros en la liga, multipropiedad, un torneo de Liga pobre en su competencia y la nulidad del ascenso y descenso sin dejar de mencionar que México ya no toma parte en torneos de envergadura como la Copa América y Copa Libertadores.

Para nadie es nuevo que el dinero es la máquina que mueve los intereses futbolísticos de la actualidad. No, no es que esté mal, esto es un negocio, seguramente uno de los mejores negocios con una selección que registra en pesos y dólares y que incluso terminó su gira de despedida en Estados Unidos y no en México, así es la importancia que le buscan dar a los aficionados mexicanos que cada cuatro años llenan los estadios nacionales. No somos una selección A, somos un equipo B y muchos tratan de ocultarlo.

La reunión de prensa para mí estuvo vacía, hueca, sin sustancia. Más palabras que hechos. Más promesas que realidades. Más aceptaciones de que se ha hecho un mal trabajo, pero eso no ha llevado a nada. Pasan los años y México sigue en franco declive. Ahora viene el Mundial 2026Qatar era el rasero de lo que se ha hecho los últimos años. La eliminación, aunque sea por un gol, es eliminación, cuando la meta principal era el famoso quinto partido. Ni eso. Es verdad que se trabaja en fuerzas básicas, es real que se busca el crecimiento, pero cuando ese cuello de botella se hace angosto, entonces se prefieren las salidas de falsas en clubes por comprar extranjeros baratos para venderlos caros y hacer caja cada seis meses. Si no salen buenos, no pasa nada, han jugado cientos de jugadores que sólo participan en la Liga MX sin pena ni gloria.

Nada. No se ven cambios. Eso sí se viene la famosa Leagues Cup que dejará todavía más dinero a las arcas de la Liga MX, pero sin beneficios deportivos tangibles para generar un crecimiento del jugador mexicano. Sólo falta voltear la cara y ver qué jugadores vienen detrás de esta generación de seleccionados que no trascendieron en un Mundial, como sucedió en el de Argentina 78 que se quedó en el último lugar.

¿Cuántas veces no hemos escuchado que somos el país donde todo pasa y no pasa nada? ¿Cuántas ocasiones hemos leído que se crean comisiones para cambiar lo que no se quiere cambiar? El futbol no es ajeno a lo que sucede en la sociedad. Vivimos en el engaño. Aunque hoy la gente asegure que no verá más el balompié nacional, seguramente en las liguillas nuevamente se llenarán estadios, porque el deporte es noble. Hoy no quería escuchar renuncias, pero sí cambios inmediatos a futuro, pero éste se analizará, cuando pasaron cuatro años y lo que se hizo estuvo mal hecho, si no, esperemos ver el lugar en que se ubica México al término del Mundial.

Lástima. Pasan los años y no entendemos. Cada vez el espíritu por el futbol, el deporte más popular de nuestro país, se muere día a día, no 60 como los que se piden para realizar cambios, sino diariamente. El futbol está secuestrado. Todos lo saben, pero nadie hace nada sopena de ser marcado y destruido. Ojalá el futuro se transforme, pero veo lo mismo de hace muchos años. México cambia para no cambiar. Tristemente compruebo cada día que activamente al menos en el futbol estamos en un lugar donde todo pasa y no pasa nada.