Francia, desangelado: dijo adiós al Mundial 2026 con su peor partido ante España

Francia recibió una paliza táctica este martes y se despidió de su chance de ganar el Mundial 2026. El equipo de Deschamps cayó por 2-0 ante España en Dallas en la semifinal, que se pueden volver a ver por Disney+ Plan Premium.

Los galos llegaban muy afilados tras haber ganado todos y cada uno de los partidos previos en esta Copa del Mundo sin pasar zozobra. La Roja, por su parte, arribaba como un equipo sólido pero en algunos partidos había dejado algunas dudas, sobre todo en el debut con empate sin goles frente a Cabo Verde.

La noche de Dallas mostró un panorama muy desalentador para Les Bleus, que sufrieron el partido de principio a fin. La apertura del marcador ya daba un presagio muy concreto por la forma en que se dio. Centro de Cucurella desde la izquierda pasado que no encontró a nadie y debió cerrar el lateral izquierdo. La pelota le llegó picando y buscó matarla con la cabeza, aunque el tiempo en el que impactó la pelota para controlarla y su intención le permitió a Lamine Yamal primerearlo. El lateral del Aston Villa ni lo vio: ensayó el despeje con su pierna izquierda cuando la pelota ya no estaba ahí. ¿El resultado? Patada clara sobre Yamal y penal que Oyarzábal cambiaría por gol venciendo en el duelo a Maignan, que había amagado a ir sobre el otro palo y volvió tarde sobre su paso.

La conquista fue a los 22'; tiempo suficiente para poder reaccionar al error. Pero esa equivocación demostraría no ser puntual: los galos prácticamente no patearon al arco protegido por Unai Simón y una defensa final que hizo un trabajo táctico perfecto para llevarlos a su trampa. Ni con Olise, Mbappé, Barcola -después Doué- ni Dembelé pudieron crear jugadas de gol. Todos estuvieron apagados o erráticos, aunque sobresalió el caso de un Dembelé que jugó particularmente mal y recordó sus peores partidos antes de brillar en PSG.

Por si fuera poco, Deschamps vio como se le lesionaba un zaguero titular después del gol: William Saliba a los 30', para dejarle su lugar a Maxence Lacroix.

Mientras tanto, España seguía con su plan y Francia no tenía reacción ni dentro ni fuera del campo de juego. Jamás le encontró la vuelta cuando no tenía la pelota ni logró dañar en velocidad pese a la última línea bastante adelantada de España. Eso habla muy bien del trabajo defensivo de La Roja, aunque también de la poca gravitación que tuvieron los futbolistas que se habían lucido en los cinco partidos anteriores y hoy no destacaron ni lograron romper a nivel individual y colectivo la retaguardia española.

Y el 2-0 fue un mazazo a pura pared. Pedro Porro jugó con Dani Olmo y fue a buscar la devolución, llegando solo y con demasiado tiempo para abrir el pie y definir al primer palo del arquero, a los 58'. Francia quedaba en la cornisa y con poco margen de error para lograr ponerse en partido.

Las únicas chances que tuvo llegaron con un remate de Dembelé muy centrado sobre el final, fácilmente controlable por Simón y dos de Mbappé: un remate abajo cerca del vertical y un tiro libre muy por encima del travesaño en el cierre. Demasiado poco.

Tal fue la impotencia francesa que se tradujo en algunas faltas increíbles, como una de Mbappé cuando Unai Simón lo estaba esperando para agarrar la pelota.

Los cambios de Deschamps tampoco ayudaron al equipo porque no tuvieron impacto. El desconcierto total se vio cuando, jugado por jugado, Francia ensayó un centro al área quién sabe para quién, porque siempre tuvo a lo largo de los 90' todos futbolistas de características similares en la delantera.

España ganó por la mala noche francesa pero además porque jugó un partido consagratorio en Dallas. Ahora espera por Argentina o Inglaterra.